Villa Clara se aferra a la épica
El sueño de la postemporada sigue palpitando en el centro de la Isla. En una demostración de garra y resistencia, los Leopardos de Villa Clara derrotaron este jueves a los vigentes monarcas y líderes del torneo, los Leñadores de Las Tunas, con marcador final de 11-7.
Este triunfo, el segundo consecutivo ante los del Balcón del Oriente, mantiene a la tropa de Ramón Moré en la pelea por el último boleto hacia los cuartos de final de la Serie Nacional 64.
Pese a la alegría del triunfo, el camino para los naranjas sigue siendo estrecho y sin margen de error: para desplazar a Pinar del Río del octavo puesto, están obligados a salir airosos en los seis compromisos que aún les restan en el calendario; dos ante Granma este fin de semana, tres contra Camagüey y otro con Ciego de Ávila.
La agresividad de los Leopardos se hizo sentir desde el mismo capítulo de apertura. Mailon Tomás Alonso, capitán y figura clave del encuentro, conectó un sólido cuadrangular con dos corredores en circulación ante los envíos del abridor y derrotado Alejandro Meneses.
No fue el único que brilló con el madero. Leonardo Montero protagonizó una jornada de ensueño al quedarse a solo un sencillo de completar el ciclo (bateó jonrón, triple y doble), castigando sucesivamente al relevo tunero compuesto por Anier Pérez, Eloy Borrego y Alberto Pablo Civil. Otras conexiones oportunas de Ariel Díaz y Luis Darío Machado terminaron por cimentar la ventaja en el tercio intermedio del juego.
Desde el montículo, Raidel Alfonso firmó una apertura de calidad al trabajar durante seis entradas completas. Permitió apenas tres carreras (dos limpias) y seis jits, controlando a una de las alineaciones más temibles del campeonato, para anotarse su cuarta victoria de la contienda.
Sin embargo, el cierre del partido no estuvo exento de tensiones. El relevista José Carlos Quesada, de relevo, permitió un jonrón de dos carreras de Henry Quintero en el séptimo –quien también había impulsado con doblete tempranero–, lo que antecedió una última rebelión tunera en el noveno acto.
Ante la amenaza, Ramón Moré apeló a una variante poco común: trajo desde los jardines a su capitán Mailon Tomás, quien se encaramó en la lomita para retirar a los últimos dos bateadores y sellar el triunfo.
Con este resultado, Villa Clara se mantiene con respiración asistida en la tabla de posiciones, convirtiendo cada partido restante en una auténtica final. La mística del equipo naranja parece estar intacta, pero el reloj sigue corriendo y el margen de error ha desaparecido.


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