Los rostros detrás de las cámaras
✍🏻Abel Alejandro Pérez García, estudiante de Periodismo / Fotos: Arelys María Echevarría, ACN
“Cámara cuatro, cámara uno, mueve, mueve, jugador, jugador…” Los momentos en un camión unidad remoto de la televisión son bien rápidos. Los técnicos presionan botones, ajustan la definición, suben el volumen y dan voces de mando como en la cabina de un avión.
Gracias al ingenio de estas personas, día tras día salen por la pantalla varios programas en vivo y más la transmisión del béisbol, deporte nacional que por estos días está de fiesta con la postemporada.

Villa Clara es de las pocas provincias que cuenta con los recursos y personal propio para poder transmitir en vivo la Serie Nacional de Béisbol, y esta técnica estuvo presente en los tres partidos entre Villa Clara y Las Tunas en el estadio Augusto César Sandino.
Con 42 años de labor en Telecubanacán, Roberto García Portal, director de televisión y realizador de imagen, considera que la transmisión de los deportes es bien compleja, sobre todo cuando se trata de la pelota; y agregó que este trabajo lleva mucha habilidad y coordinación con los demás compañeros.

«Nosotros hacemos tremendo esfuerzo para transmitir y logramos un producto bastante bueno. En otros países hay muchas condiciones. En los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, recuerdo que teníamos una cámara dentro de la base y en Londres 2012 había hasta un dron que nos daba una panorámica única, cuando no podían llegar las cámaras», explicó Alberto Taibo González, jefe técnico que cuenta en su hoja de servicio con cuatro citas bajo los cinco aros llevando a la televisión cubana cada logro deportivo.
Taibo González aseguró que cada día disfruta de su trabajo, pero nada igual a la oportunidad de poder ver, de primera mano, la victoria de Mijaín López en París y ser uno de los pocos cubanos presentes en ese momento.
La juventud siempre es necesaria en cada tarea, porque aporta ese granito de energía y conocimiento fresco. Iván Pons Hernández, joven graduado de Informática con apenas dos años en el telecentro villaclareño, considera muy importante la disciplina de cumplir con los horarios de la televisión.
Asegura que ha recibido siempre la ayuda de los más veteranos y que poco a poco ha cogido el ritmo del trabajo.
El Ingeniero electrónico de formación, Aramís González Vilches explica que, aunque en la actualidad no integra la plantilla de Telecubanacán, colabora de manera voluntaria en cualquier tarea vinculada con la televisión. Su apoyo no implica remuneración económica, sino la voluntad de contribuir al desarrollo del medio.
Relata que “hoy estás en tu casa de descanso y de repente te dicen que mañana tienes que viajar para otra provincia, tres o cuatro días, para trasmitir un evento. Es bien complejo, pero si te gusta, lo asumes”.
La televisión es magia, y esa magia, muchas veces, la hacen hombres y mujeres detrás de las cámaras, que no buscan protagonismo, pero llevan cada instante a la memoria de los televidentes.



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