jueves, 5 agosto 2021

Marzo con héroes diferentes

Este 13 de marzo del 2021 las escuelas permanecen calladas. Sus estudiantes no rinden homenaje a José Antonio Echeverría y sus compañeros de lucha por miedo a un enemigo común. Desde las casas cada uno de ellos constituye un héroe, un héroe del futuro que todos debemos cuidar.

Es 13 de marzo de 1957. Imagine que en su radio suena de repente la voz de Antonio Echeverría con aquellas palabras vibrantes que no necesitan reproducción. El estado de emoción de un pueblo retumbó después de las acciones de ese día.

Ahora, nuevamente es el día 13 de otro marzo muy distinto al de aquellos tiempos. En la radio los periodistas aluden constantemente a un enemigo distinto: la pandemia de coronavirus. Tal vez un agresor sin balas y prácticamente invisible a nuestros ojos no despierte el menor peligro. Sin embargo, por la Covid-19 han fallecido en nuestro país más de 350 personas.

En este nuevo marzo existen los abrazos a distancia, los saludos con el codo, las escasas visitas a familiares y amigos y un curso escolar caracterizado por las teleclases y la modalidad virtual.

El pasado 11 de marzo cumplió un año de instalado el Sarc-cov-2 en Cuba y en estos momentos el futuro vislumbra una esperanza en las vacunas producidas por los científicos cubanos. La gran mayoría de los centros de enseñanza cerraron para sus estudiantes, como el caso de la escuela primaria que lleva el nombre de 13 de marzo, situada en el municipio de Manicaragua, provincia Villa Clara.

Muchos de los alumnos acogidos en el centro, sobre todo los más pequeños como Lianna Thalia, no se conforman con el saber de las clases por televisión. Alex David Moya, de tercer grado, apenas alcanza el ritmo de transcribir los ejercicios de la profesora. Al igual que ellos sus padres también cambian las rutinas de trabajo para copiar las clases y vuelven a los estudios sin proponérselo.

La directora de la escuela , Mirella, comenta: «La vida de los docentes cambió con el coronavirus, antes ella y sus compañeros de trabajo tenían sobre sus hombres la responsabilidad de los alumnos y ahora la de cuidar su salud propia y la de familiares». 

Mientras la pandemia azota al mundo, nuestras vidas evolucionan en un largo período de confinamiento. Aun así, todavía llegan los más pequeños hasta el busto de Martí del centro educativo y colocan una flor en escape intrépido de las manos de sus padres o intentan «ser grandes» como algunos dicen, en su deseo de izar la bandera.  

Este 13 de marzo del 2021 las escuelas permanecen calladas. Sus estudiantes no rinden homenaje a José Antonio Echeverría y sus compañeros de lucha por miedo a un enemigo común. Desde las casas cada uno de ellos constituye un héroe, un héroe del futuro que todos debemos cuidar.   


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