domingo, 26 septiembre 2021

La salud y la higiene de la ciudad: cuestión de todos

Las altas temperaturas y la llegada de las lluvias indican que inició en Cuba el periodo donde hay que extremar la vigilancia epidemiológica para evitar la propagación de enfermedades.

Las altas temperaturas y la llegada de las lluvias indican que inició en Cuba el periodo donde hay que extremar la vigilancia epidemiológica para evitar la propagación de enfermedades.

A pesar de las constantes presiones del gobierno norteamericano, donde la ley Helms -Burton agudiza las tensiones entre las dos naciones, en Cuba los trabajadores de la salud no descuidan la vigilancia epidemiológica.

La llegada del período húmedo, unido a las altas temperaturas complejizan el panorama epidemiológico, muy sensible en esta etapa del año a causa del aumento de los índices de focalidad del mosquito aedes aegypti, un hospedero endémico del Caribe y transmisor de enfermedades como el dengue,el zika y el chikungunya.

Por ello en todas las áreas de salud de la provincia se realizan acciones para evitar el incremento de la focalidad como es  la revisión de las viviendas, el tratamiento adulticida en las cuadras donde se detecte un posible caso de dengue, y el tratamiento perifocal para aquellas viviendas que no puedan ser fumigadas.

De igual forma los médicos de los consultorios de la familia desarrollan una labor de pesquizaje en su comunidad, para detectar focos del mosquito y casos febriles. Imprescindible es también la labor educativa dirigida a la población, quien lleva el mayor peso de la responsabilidad en esta lucha de prevención contra el aedes aegypti.

En los meses de verano son frecuentes las enfermedades diarreicas agudas(EDA), por estos días con un ligero incremento, fundamenltalmente en edad pediátrica. En este sentido hay que destacar que las abundantes precipitaciones, típicas de esta etapa del año y del calentamiento del día, pueden provocar el desbordamiento de fosas sépticas, así como la contaminación ambiental. De allí la importancia de destupir tragantes, fosas, alcantarillas para evitar la acumulación de agua y residuales líquidos.

No menos importante es la vigilancia con la cocción y manipulación de los alimentos, donde la población tiene que ser exigente con el cumplimiento de las medidas de inocuidad de los alimentos, pues a través de estos se trasmiten bacterias dañinas para el sistema digestivo.

Se impone además en esta etapa estival, próxima a celebrar el 330 aniversario de la fundación de la ciudad y a un nuevo aniversario de la gesta del Moncada, mantener la sistematicidad de la recogida de desechos sólidos para disfrutar de una ciudad limpia y saludable.

Pero en este empeño no solo basta el trabajo de unos pocos, sino que es necesario la cooperación de cada ciudadano, de la disciplina social, del sentido común y de las buenas practicas cívicas para realmente vivir en una sociedad en total armonía con su entorno natural.

  

 

 


Carmen Milagros Martín Castillo

Periodista Licenciada en Periodismo por la UCLV 2012. Editora del sitio web de Telecubanacán, amante del universo digital.

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