miércoles, 29 mayo 2024

Cuba y el Medio Oriente: amistad y cooperación consolidadas seis décadas después

Con el triunfo de la Revolución Cubana el primero de enero de 1959, los lazos entre la mayor de las Antillas y las naciones del Medio Oriente iniciaron un camino de amistad y simpatía mutuas, de cooperación y colaboración en esferas importantes para el desarrollo de ambas partes.

Desde la primera visita de un dirigente cubano a los pueblos del Mediterráneo oriental, ruta iniciada por el Comandante Ernesto Che Guevara con su recorrido en el propio año 59 por varios países entonces miembros del Pacto de Bandung, que incluyó Palestina, Egipto, entre otros, y hasta la fecha, numerosos son los vínculos consolidados, a pesar de la distancia geográfica y cultural de nuestras regiones.

A lo largo de más de 60 años e impulsadas por el respeto y la admiración entre el Comandante en Jefe, Fidel Castro y líderes como el Emir de Qatar Hamad bin Khalifa Al Thani y el fundador de la Revolución Islámica de Irán, el Imán Jomeini, por solo mencionar algunos, dichos intercambios han crecido en los últimos tiempos, gracias a la firma de importantes acuerdos comerciales y económicos, en sectores estratégicos para el beneficio de los pueblos.

Más allá de las visitas de primer nivel, tanto las realizadas a Cuba por importantes dignatarios árabes como el presidente iraní Ebrahim Raisi en este 2023 y la más reciente gira del mandatario antillano, Miguel Díaz-Canel, por varios países de la península Arábiga, del 28 de noviembre al 5 de diciembre últimos, lo cierto es que la firma de varios convenios constituye el pilar fundamental de un intercambio cada vez más creciente y esperanzador.

Dicha gira apuntó a consolidar las relaciones políticas, así como incentivar los nexos comerciales y científico-tecnológicos, en un panorama marcado por amplias coincidencias de ambas partes en temas globales y de cooperación internacional, pero enfoques divergentes sobre otros como los Derechos Humanos.

Durante la visita de trabajo a la federación emiratí del golfo Pérsico, la comitiva cubana firmó con ese gobierno el Acuerdo para la Promoción y Protección Recíproca de Inversión, al igual que el Convenio para evitar la doble tributación. Estos dos instrumentos legales resultan un requerimiento de muchos inversores para promover oportunidades de negocios en otro país, pues aportan garantías y beneficios.

La ocasión fue el espacio ideal además para crear una comisión intergubernamental, un comité empresarial bilateral, la decisión de impulsar una agenda de cooperación económica y la firma del memorando de entendimiento entre los bancos centrales de ambos países.

La Habana mostró disposición para acceder al Fondo Mubadala, un fondo soberano de inversión del emirato capital de Abu Dabi, a través de proyectos conjuntos en la producción de alimentos, fuentes renovables de energía y la biotecnología, entre otros.

Por otro lado, en Qatar, el jefe de Estado cubano dialogó con más de 30 empresarios a los cuales informó sobre las oportunidades de ayuda mutua en la generación eléctrica, fuentes renovables de energía, turismo, desarrollo inmobiliario, comercio mayorista y minorista, producción de alimentos para consumo interno y exportación, tano hacia la nación pérsica como al Caribe, por solo mencionar algunos posibles mercados.

En la actualidad más de mil 200 profesionales cubanos de la Salud prestan servicios en la pequeña nación del Medio Oriente, la mayoría en el llamado hospital cubano de Dukhan.

Además, en su última etapa de la gira, Teherán y La Habana firmaron convenios en los ámbitos de la economía, la salud, la ciencia y la técnica, con énfasis en el sector biotecnológico y farmacéutico.
En ese sentido, el Instituto Pasteur de Irán y el Instituto Finlay de Vacunas, firmaron un contrato de transferencia de conocimiento sobre vacunas y el memorando de entendimiento de cooperación estratégica para el desarrollo clínico y preclínico de inmunizantes, como continuidad de sus vínculos iniciados en 2019.

Al respecto, en junio del 2021, el Pasteur autorizó el uso de emergencia de la vacuna cubana anti-COVID19 Soberana 02, comercializada allí bajo el nombre de PastuCovac, en virtud de un acuerdo para la transferencia tecnológica y complementariedad de las investigaciones.

La concreción de los acuerdos firmados puede significar para la nación caribeña un incremento de la recepción de inversión extranjera directa, acceso a fondos de proyectos de colaboración internacional, importación de productos, así como la posibilidad de exportar algunos bienes y servicios.

 


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