Lun, 14 junio 2021

¿Cómo envejece la población cubana?

Año 2012. El Censo de Población y Viviendas anuncia que un 18.3 % de la población cubana ya había arribado a su sexta década de vida. Pero lo acelerado del proceso no deja de sorprender, si tenemos en cuenta que en tan solo siete años la proporción de personas mayores se ha incrementado en más de dos puntos porcentuales.

Año 2012. El Censo de Población y Viviendas anuncia que un 18.3 % de la población cubana ya había arribado a su sexta década de vida. El dato no solo confirmaba que Cuba es uno de los países más envejecidos de América Latina, sino que definitivamente era la certeza de que para el año 2050, nuestro país será una de las naciones que mayor número de adultos mayores tendría en el mundo.

Pero lo acelerado del proceso no deja de sorprender, si tenemos en cuenta que en tan solo siete años la proporción de personas mayores se ha incrementado en más de dos puntos porcentuales. 

Si se quiere ver cómo cambia un país, no hay mejor manera que observar su  dinámica demográfica, proceso que obliga a repensar la forma en que la sociedad está organizada para brindar respuesta a los cuidados necesarios que estos cambios suponen.

De ahí que sean particularmente útiles los resultados de la Encuesta Nacional sobre Envejecimiento de la Población 2017 (ENEP 2017), cuyo levantamiento se realizó entre noviembre del 2017 y enero del 2018. Desarrollada por el Centro de Estudios de Población y Desarrollo, de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), en coautoría con el Centro de Investigaciones sobre Longevidad, Envejecimiento y Salud (CITED) del Ministerio de Salud Pública, abarcó a todo el país.

La ENEP 2017 incluyó dentro de su muestra la población de 50 años y más, teniendo en cuenta “el hecho de que este grupo poblacional está compuesto actualmente por más de un millón de personas, las que se irán incorporando a la población de 60 años y más en los próximos diez años”.

La encuesta contiene aspectos relevantes, como las características socio-demográficas de la población de 50 años y más, su participación y entorno seguro, el estado de salud, autonomía funcional, dependencia y cuidado, “que permiten conocer la situación de las personas mayores y muy mayores en nuestro país, dado el contexto sociodemográfico actual y perspectivo de envejecimiento poblacional”, refiere el documento.

Cubadebate comparte con sus lectores algunas de estos resultados.

La ENEP 2017 evidenció de manera general, que en la zona urbana se refleja un predominio de mujeres en todos los grupos de edades, mientras que en la zona rural la población masculina es mayoritaria.

La proporción de mujeres de 75 años y más en la zona urbana, es superior en comparación con el resto de los grupos de mujeres de cualquier edad y zona. Foto: Ismael Francisco/Cubadebate.

Por otra parte, la proporción de mujeres de 75 años y más en la zona urbana, es superior en comparación con el resto de los grupos de mujeres de cualquier edad y zona. Sin embargo, en la zona rural sucede lo contrario, la proporción de mujeres de 75 años y más es inferior a la que se observa en el resto de los grupos de mujeres. 

El documento enfatiza en que la proporción de divorciados o separados, junto a la de viudos y solteros, asciende al 41,6 %; es decir, “una considerable proporción de personas mayores se encuentran sin pareja”.

La carencia de este vínculo afectivo tan importante en la vejez puede influir no solo en el sentimiento de la soledad sino también en el estado de salud de las personas, refiere el estudio.

La ENEP 2017 sostiene que ya alcanzados los 75 años, son muy bajas las proporciones de participación laboral en uno u otro sexo, pero se aprecia que aún en estas edades son más los hombres que las mujeres quienes se mantienen laborando.

La encuesta evidenció que, con relación a la disponibilidad de ingresos, al parecer los hombres tienden a disponer de mayor cantidad y más diversas fuentes de ingreso mensuales que las mujeres. Ellas, con mayor frecuencia que los hombres no disponen de ingresos monetarios aun encontrándose dentro de la edad laboral.

Estos ingresos, desde la percepción de la gran mayoría de estas personas, son insuficientes. El 60 % de las personas de 50 a 59 años  y el 70 % de los de 60 y más, considera que tiene al respecto privaciones y carencias (‘no le alcanza’ o ‘casi no le alcanza’), explica la encuesta.

Los resultados sugieren una baja prevalencia de maltrato hacia las personas de 60 años y más en su entorno residencial, quienes en su gran mayoría (89%) no reconocen haber experimentado ninguna situación de comportamientos irrespetuosos, rechazo, agresiones físicas o verbales, negación o abandono de quienes deben cuidarlos, negligencia en la administración de medicamentos o de implementos auxiliares necesarios como espejuelos, bastones, etc.

El 80,6 por ciento de las personas de 60 años y más padece al menos de una enfermedad crónica. Esta proporción se eleva al 86,9 por ciento en el grupo de75 años y más.

Alrededor del 7,6 por ciento de las personas de 60 años y más declararon que requieren de ayuda o apoyo para realizar una o más de las Actividades Básicas de la Vida Diaria.

En el cuidado que reciben las personas mayores con restricciones en la participación se destaca la participación de los hijos(as) / hijastros(as), más del 50 por ciento de las personas que ofrecen ayuda tienen esa relación de parentesco con la persona que la recibe. Casi un 13 por ciento son nietos(as), cerca del 10 por ciento son cónyuges, y un 16,6 por ciento son otros familiares. Así se aprecia la importancia en la sociedad cubana de los cuidados familiares.


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