martes, 21 septiembre 2021

Unidos en el amor, en el trabajo y en el enfrentamiento a la pandemia

Antonio Castillo Herrera y Miraida Niebla González, son trabajadores del Instituto politécnico de Servicio Fabricio Ojeda, del consejo popular de Vueltas en Camajuaní, una pareja unida en el amor, en la profesión y ahora unidos en el enfrentamiento a la pandemia. Por cuarta ocasión asumen la responsabilidad de lavanderos en el Centro de aislamiento que funciona en la institución de educación, Centro mixto Andrés Cuevas Heredia.

De visita al centro mixto Andrés Cuevas, del consejo popular Vueltas en Camajuaní, convertido ahora en Centro de aislamiento, nos encontramos con una pareja singular, trabajadores del sector de la educación: él como profesor y ella como auxiliar de limpieza, ambos en el Instituto politécnico de Servicio Fabricio Ojeda, del propio poblado; y en tiempos de contingencia sanitaria se desempeñan como lavanderos de este centro de aislamiento; pero dejemos que sus propios protagonistas, nos cuentan la historia:

Fuimos convocados a esta actividad por la necesidad que existe en el pais por esta pandemia que estamos enfrentando, ya es la cuarta vez que estamos en este centro de aislamiento, desde marzo del año anterior, estamos siempre en el mismo puesto de trabajo; en este caso, mi esposa y yo estamos en la lavanderia, zona roja de mucho riesgo, incluso hay temor, porque estamos sacrificándonos nosotros y a nuestra propia familia, pero seguiremos aqui hasta que sea necesario.

Nosotros nos protegemos, parecemos cosmonautas: tenemos piyama, sobrebata, careta, nasobuco, los médicos siempre estan pendiente de nosotros para que no caigamos en un descuido, porque la verdad es que sentimos mucho calor y agotamiento, pero a la vez estamos conscientes de que es imprescindible usarlo correctamente, se trata de protegernos nosotros y con ello a nuestros dos hijos, la familia, vecinos.


Trabajamos en turnos permanenetes, no tenemos sábado, domingo, ni dia de cumpleaños, porque fuimos preparados para esto, los que dominamos el tratamiento que se le da al lavdo de la ropa fuimos nosotros dos y esa es nuestra responsabilidad.


En el centro de aisalmiento desde el momento en que le notas las facciones a un paciente, aunque lo veas de lejos, sientes que ellos necesitan de uno y te da fuerza para seguir, hay que echar pa lante, tenemos que seguir aquí hasta que se pueda…

Y ahí continuan juntos, Antonio Castillo Herrera y Miraida Niebla González, con mucho amor y entrega, en un centro de aislamiento que hasta hace poco era la misma escuela donde su hija cursa el onceno grado, y ahí están, agradecidos porque su hijo mayor ya es graduado de nivel superior,y con una amplia sonrisa me dicen en la despedida: «Amor con Amor se paga».


Marelys Díaz Guerra

Periodista Licenciada en Bibliotecología 1989 por la UH, busca las historias relevantes de Camajuaní y las lleva a la pantalla.

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