Vie, 18 junio 2021

Con el lenguaje de las flores

Este 15 de febrero es una fecha también para regalar flores. Aunque a decir verdad cualquier fecha se presta para un regalo similar. En esta ocasión es para reconocer la labor de los trabajadores de los servicios comunales.
Cada arreglo floral esconde horas de un minucioso estudio e interpretación de la persona, hecho o fecha señalada.
Cada arreglo floral esconde horas de un minucioso estudio e interpretación de la persona, hecho o fecha señalada.

Las flores de cualquier color o especie alegran la vida de quine las recibe y porque no también de quien encuentra en ellas su obsequio aparente para felicitar, homenajear o reconocer.

El 14, Día del Amor y la Amistad fueron muchas las que congratularon a quienes encontraron en ellas su pretexto para declarar al amor, ratificarlo y demostrarlo. Igual sucedió con los que buscaron en ellas el presente a los amigos y amigas.

Pero en esta ocasión también me parecen propio abrigarme en su lenguaje para el agasajo a los trabajadores de los servicios comunales de Villa Clara, que con su labor diaria mantienen limpia la ciudad en tiempos de pandemia.

Centros hospitalarios y de labor, y las arterias de cada pueblo, comunidad y ciudad villaclareña han vivido de cerca la labor de estos trabajadores.

Recientemente en la revista especial en tiempos de covid de Telecubanacán Lourdes Sánchez Díaz, subdirectora de Comercialización y Floristería de la Empresa Municipal de los servicios Comunales de la ciudad de Santa Clara, aprovechó la oportunidad para reconocer la labor de su colectivo en tiempos de pandemia.

Ellos se mantienen desde hace casi un año en la línea roja frente a la COVID-19. Hospitales, cementerios y toda la labor de limpieza en todo el territorio villaclareño tiene el sello de estos afanados y aguerridos trabajadores, concluyó Sánchez Díaz.

Reconocimiento al que me sumo y aprovecho para agasajar también a los que hoy mantienen limpias las arterias del Reparto Riviera de esta capital provincial, especiales para Regla quien me despierta bien temprano cada amanecer con su carrito de limpieza por el barrio.

Recuerdo a otras, de Mata, mi pueblo natal; me refiero a Georgina Castillo e Iluminada Pozo, (Gina y Lume), quienes, aunque ya están jubiladas, pertenecieron a ese sector y brillaron dentro de él por su afanada labor.

 Y vuelvo al lenguaje de las flores, y ahora mismo de manera virtual, les envió una flores, que bien pudieran ser unas rosas rojas que emanan amor verdadero por lo que hacen, o unas orquídeas que los vincula con el compromiso a seguir.

 O quizás un gladiolo, esa bella flor que como aseguró mi colega Amalia Ramos en su crónica dedicada al “Día del amor”, llama al reencuentro, a volvernos a ver cuando acabe la pandemia, pero que hoy recaba de todos, responsabilidad y cuidados.


Eleonora María Flores Pedraza

Periodista Licenciada en Historia y Ciencias Sociales 1984, muestra interés por el periodismo y los problemas de la sociedad.

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