domingo, 5 diciembre 2021

Un hogar diferente

Con un total de 36 abuelos internos y diez seminternos, el Hogar de ancianos de Manicaragua exhibe maravillosos resultados que lo ubican entre los primeros centros de este tipo en la provincia de Villa Clara. Este espacio para ancianos cuenta con una mayoría de 19 hombres y 17 mujeres, todos pertenecientes a la localidad.

Según Dunieski Delgado León, directora del sitio, el promedio de edad en el hogar se encuentra alrededor de los 85 años. Además, menciona que existen varios abuelos con demencia senil y junto con esta patología predomina entre ellos la enfermedad de hipertensión arterial.

La mayoría de los residentes de este lugar de acogida no tienen familiares cercanos. El equipo de trabajo convierte su día a día en atender lo mejor posible a cada uno de estos abuelos.

Con una labor conjunta de 47 trabajadores en jornadas de 12 horas, el asilo presenta índices positivos de esperanza de vida entre sus pacientes. La casa de la cultura de Manicaragua contribuye a la vida del hogar de ancianos con la celebración de actividades frecuentes para el disfrute de los mayores. Así mismo, el Instituto Nacional de Deporte, Educación Física y Recreación (INDER), la Biblioteca Municipal y otros sectores apoyan también con un dinámico movimiento social.

«Cuando algún abuelo está enfermo ingresado en Santa Clara, lo extrañamos como si fuera un padre. Ellos, al igual que todos los trabajadores de aquí, conforman una gran familia. Por ejemplo, hay ancianos con excitación cicomotriz que solo entran en estado de calma cuando alguna enfermera lo acaricia y le demuestra cariño», declaró la directora del centro.

Nora Puebla, residente seminterna del hogar, expresa con entusiasmo que las enfermeras y doctoras ofrecen un excelente servicio sin apartar de su profesionalidad el cariño y sutileza que colocan en cada acción que realizan.

Las asistentes y enfermeras, al igual que las cocineras, desarrollan una tarea encomiable. Las primeras se encargan de bañar a los abuelos, rasurarlos, cuidar de su pudor, vestirlos y a la vez vigilan sus esfínteres. Por otro lado, las cocineras velan por una correcta alimentación e higiene de los alimentos.

Un sistema de trabajo donde prima la organización y un colectivo con experiencia son las características principales de este centro para adultos mayores en Manicaragua, que constituye el segundo hogar en la vida de todos estos que podrían ser nuestros abuelos.


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