sábado, 25 septiembre 2021

SARS-CoV-2 vs. Bloqueo

El aumento del bloqueo norteamericano contra Cuba en los últimos años y sobre todo desde la aparición de la Pandemia, es una actitud gubernamental que desnuda la hipocresía de que lo que los norteamericanos llaman "embargo" va dirigido exclusivamente contra el gobierno cubano.

Hasta los más acérrimos enemigos acuerdan treguas en medio de una guerra porque hay causas humanitarias de peso que van dirigidas a preservar lo más preciado para el ser humano, que es la vida.

Durante esas treguas se retiran los cadáveres y a los heridos se les permite evacuarse para ser atendidos de una mejor manera, e incluso las partes en conflicto aprovechan las treguas para conversar y tratar de encontrar caminos que terminen definitivamente con la contienda bélica.

Lo que describo ha sucedido muchísimas veces en la historia humana aunque hay contadas excepciones donde una de las partes en conflicto no ha demostrado ese comportamiento humanitario.

Aunque Cuba y los Estados Unidos no están en guerra y hasta tienen relaciones diplomáticas, el gobierno del país más poderoso militar y económicamente de la Tierra, no da la menor tregua al pueblo de Cuba ni practica la mínima clemencia con los miles de cubanos que dentro de la isla antillana se han enfermado con la Covid-19.

Aunque el Bloqueo es una política de más de 60 años, llama la atención que ni con la aparición a inicios del pasado año de la actual Pandemia, el gobierno de Trump «aflojó» las clavijas del estrangulamiento económico contra Cuba, y muy por el contrario lo que hizo fue apretarlas.

Desgraciadamente en los 100 días que lleva Biden en el poder si bien no ha tomado medida adicional alguna, tampoco ha quitado ninguna de las existentes, ni siquiera las más abusivas e inhumanas.

Refiriéndome exclusivamente al sector de la salud, el Bloqueo demuestra aquí su faz más macabra e hipócrita.

A la imposibilidad de adquirir citostáticos contra las enfermedades oncológicas, equipos médicos diversos y tecnologías para la medicina, se unió de manera brutal la negativa a establecer una moratoria de tales prácticas en tiempos de Pandemia, donde se ha tensado el sistema hospitalario cubano y mucha falta que han hecho diversos equipos y materiales que hubieran ayudado a curar a las personas contagiadas con la Covid-19.

¿Es que acaso en Cuba los enfermos cubanos han sido los miembros del gobierno y otros estamentos directivos a los que el gobierno norteamericano no quiere ayudar a curar?

Puede que algún que otro dirigente haya padecido la enfermedad, pero la inmensa mayoría de los pacientes han sido y son gente del pueblo cubano, ese al que supuestamente no está dirigido el Bloqueo y al que le prometen libertad y prosperidad.

Mantener y hasta arreciar el Bloqueo en tiempos de Pandemia es una actitud tan cínica como inhumana y demuestra una vez más que esa política es una flagrante violación de los derechos humanos del pueblo cubano y una prueba de la hipocresía que sustenta la política norteamericana.

A los efectos nocivos de la Covid-19 para la salud de los cubanos y para su economía, hay que sumar los daños continuados y arreciados del Bloqueo Norteamericano que no se detiene en su maldad, ni ante enfermedades ni desastres naturales por lo que bien podría decirse que es peor que el Coronavirus SARS-CoV-2, y si contra ese ya tenemos vacunas, así que no hay que ser muy inteligente para saber el destino del Virus del Bloqueo.


Luis Evidio Martínez Díaz

Periodista Graduado en la UH como Licenciado en Periodismo 1991, prefiere el debate y el análisis de los acontecimientos que le circundan.

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