sábado, 23 octubre 2021

Heroes sencillos en tiempos de pandemia

En tiempos de Covid-19, cobra protagonismo el accionar de personas sencillas que han asumido un nuevo rol en sus vidas, ayudar a los enfermos y contactos de sospechosos a la pandemia.


Aunque es conocido que los profesionales médicos son los grandes héroes de la lucha contra la COVID-19, también existen otras personas que combaten en la principal linea de atención frente a la pandemia, y que tienen el respeto y la admiración del pueblo.

Entre ellos están los que laboran en el Centro de aislamiento municipal de Encrucijada, y que permanecen en la institución médica desde el inicio de estos tiempos convulsos.

Juan Armando Alfonso Leiva, es director de la Escuela “José Fuertes Jiménez”, donde radica el centro y en él ha asumido nuevas funciones que nada tienen que ver con su carrera pedagógica:

«Nos encontramos laborando acá desde que comenzó la pandemia, distribuidos en brigadas de trabajo, los docentes, los no decentes… todos hemos colaborado con las multiples tareas que se realizan en el centro, limpiando, recogiendo la ropa sucia, estibadores en el almacén o trabajando como plomeros o lo que sea necesario.»

Cándida Alfonso Pino, quien tiene una basta experiencia en el magisterio, se desempeña como auxiliar de limpieza en la institución: “Más que como trabajo esta labor la desempeño por amor, porque se que se necesitan personas que estén dispuestas a desempeñarse en el puesto que más se necesite y dónde más utiles sean”, expresó.

Trabajadores de mantenimiento del sistema de salud, voluntarios de los Ministerios de Educación, Tranasporte, Cultura, auxiliares de limpieza, cocineros o pantristas… en fin, la lista es interminable.

José Peraza Larralde (Papito), quien se desempeña como chófer de ómnibus, se encuentra al servicio del Centro de aislamiento desde que este fue creado, confiesa sentirse útil y contento con su desempeño: «Este es un trabajo arduo y de mucha entrega, pero considero que es gratificante contar el cariño de los pacientes y de mis compañeros; a cualquier hora me llaman y hasta hoy no ha habido ninguna queja, la gente me saludan en la calle.»

La profesora Braulia Olivera León jamás pensó que cambiaría su labor como docente en el Preuniversitario Protesta de Baraguá, por la de pantrista: «Todos los trabajadores de nuestra escuela hemos apoyado, nosotros seguiremos aquí contribuyendo con estas personas, ofreciendoles nuestro cariño y todo lo que tenemos», enfatizó.

Desde hace más de un año el universo de estas personas se ha convertido en ayudar a los enfermos, crear condiciones optimas para su vida, compartir la alegría por cada paciente recuperado o la tristeza por los que no lo logran; más su principal virtud es que más allá sus problemas personales y carencias materiales contribuyen con su esfuerzo al bienestar de los más necesitados.

trabajadores voluntarios covid

Reinaldo Cañizares

Periodista Ingeniero Químico de profesión, ama el Periodismo y la Literatura y el acontecer de su tierra: Encrucijada.

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