Lun, 1 marzo 2021

El Libro Rojo de Villa Clara

Duele revisar las páginas del Libro Rojo que referencia las plantas en peligro de extinción en Villa Clara. El texto, fruto del esfuerzo de los expertos del Jardín Botánico de La Universidad Central de Las Villas contiene imágenes de decenas de plantas únicas que pudieran desaparecer dentro de muy poco tiempo.

Algunas se desvanecieron tras ser estudiadas y documentadas durante la colonización y el período republicano y no existen reportes de su presencia desde hace más de 50 años, otras se hallan al borde de su desaparición técnica con menos de 20 ejemplares; se carece actualmente de conocimientos sobre cómo reproducirlas y aviverar sus semillas y no están incluidas en los proyectos de preservación.

La situación no es peor gracias al trabajo de Flora y Fauna, que realiza importantes labores de conservación dentro del sistema de áreas protegidas de la provincia, pero aquellas que se encuentran fuera de esas burbujas ecológicas y pueblan las páginas del libro, corren un grave peligro.

Algunos expertos abogan por crear un fondo y destinar recursos para insertar a las formas de gestión estatal y no estatal en el desarrollo de viveros y la reintroducción de ejemplares.

Es un tema complicado, en el que los resultados se obtienen a muy largo plazo y es una batalla en la que no está asegurado el éxito.

A fines de los años 80 me impliqué desde la divulgación en un proyecto para sacar al Melocactus actinacathus de la extinción.

Se logró clonar uno de sus ejemplares en el Instituto de Biotecnología de la UCLV y obtener cientos de ejemplares con los cuales trabajar.  Luego se realizaron reintroducciones en los farallones de  Rebacadero,  cercanos a Santa Clara, donde se reportaban los únicos ejemplares de la especie, con el sueño de cruzarles con estos para ampliar la diversidad genética, pero el proyecto se perdió cuando un incendio forestal (algo natural en este ecosistema) y la crisis de los 90 descarrilaron definitivamente la idea.

El Melocactus actinacanthus continua al borde de la extinción en la actualidad y su imagen en el texto nos indica que hay que perseverar, forma parte de las 50 especies  más amenazadas del país.

Quisiera que las futuras generaciones nos recuerden como aquellos que logramos en medio de las más complejas circunstancias por las que atravesó la nación desde que comenzó a existir, arrancar páginas al Libro Rojo de las plantas en peligro de extinción, y degradarlo de un voluminoso texto, a poco más de un folleto. Es una tarea que no podemos seguir eludiendo y en la que todos nos podemos implicar adoptando y multiplicando especies autóctonas, protegiendo la naturaleza y favoreciendo los procesos de restauración ecológica.


Arnaldo Díaz Jiménez

Director de Televisión en Telecubanacán Graduado de Lenguas Extranjeras 1987 se interesa por el desarrollo científico y medioambiental. Es Realizador del Programa de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente.

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