Jue, 24 junio 2021

El día que se fueron los erizos

En 1964, el investigador John Randall describió al erizo de púas largas Diadema antillarum como uno de los animales más abundantes del Caribe y lo catalogó entre los más nocivos pidiendo la eliminación de la especie tras argumentar que sus púas espantaban a los turistas.

La idea de exterminar a los erizos de mar nunca llegó a aplicarse, no hizo falta. En enero de 1983 comenzó el desastre, una bacteria patógena del Océano Pacifico invadió el Caribe a través del Canal de Panamá, produciendo el mayor evento de mortalidad masiva en un invertebrado marino registrado en la historia de nuestra área geográfica.

Arrastrada por las corrientes la bacteria afectó sucesivamente a todas las poblaciones caribeñas de Diadema extendiéndose a lo largo y ancho del Caribe

No tardó en llegar a la costa centro norte de Cuba. 

Me contaron los especialistas que la mortalidad de la especie llegó a ser del 98%. Después de la primera infección en muchas zonas del Caribe no quedó un solo erizo vivo entre enero de 1983 a febrero de 1984.

Como cabría esperar, un gran desastre llevó a otro aún mayor. No hay ecosistema que pueda permitirse perder un 98% de la población de uno de sus principales herbívoros sin verse afectado. Las algas filamentosas, uno de los principales alimentos del erizo negro, proliferaron y llegaron a cubrir el 72% de la superficie del arrecife de coral.

Cuando el coral se recubrió de algas, el agua se enturbió y con ellos murió también el coral y se afectó todo su ecosistema

En el plazo de unos pocos años, la superficie ocupada por los corales se redujo en un 75%, daños que aún se perciben en la actualidad

En Panamá, la densidad actual del Diadema es de alrededor de un 3% de la original y en otras zonas del Caribe resulta mucho menor.

El otrora abundante y peligroso para nuestras caminatas playeras  Diadema antillarum se ha convertido en una especie amenazada, una preciosa rareza difícil de encontrar. 

Los monitoreos más recientes en la costa de Villa Clara les detectan en cantidades insuficientes para revertir el cambio de fase provocado por la disminución de sus ejemplares.

La historia que narra la ecología marina no es una simple película de vaqueros en la que podemos distinguir claramente a las especies buenas de las malas. Es hora ya de jubilar a los erizos de la lista de animales considerados nocivos o no útiles para el hombre.

En nuestros mares viven además tiburones, barracudas, corales de fuego, esponjas irritantes, peces venenosos y unos cuantos cientos más de especies poco agradables cuyos ejemplares es necesario proteger porque todas desempeñan algún papel en los procesos ecológicos.


Arnaldo Díaz Jiménez

Director de Televisión en Telecubanacán Graduado de Lenguas Extranjeras 1987 se interesa por el desarrollo científico y medioambiental. Es Realizador del Programa de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente.

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Un comentario en "El día que se fueron los erizos"

  1. La naturaleza es sabia, le ha costado millones de años de evolución para lograr el equilibrio que disfrutamos hoy! Este es otro ejemplo de lo frágil que es un ecosistema y el daño enorme que le podemos hacer, a veces en nombre del progreso, a veces por error o por descuido.
    Seamos parte de la solución y no del problema!