domingo, 5 diciembre 2021

25 años de máximo voltaje

Alta Tensión, el programa de diálogo y participación ciudadana más polémico de la radio villaclareña, arriba hoy a su primer cuarto de siglo. A propósito, su director y fundador, Jorge Gómez, conversa con Telecubanacán.

Alta Tensión, el programa de diálogo y participación ciudadana más polémico de la radio villaclareña, arriba hoy a su primer cuarto de siglo. A propósito, su director y fundador, Jorge Gómez, conversa con Telecubanacán.

Corría el año 1994 y la emisora CMHW emprendía un nuevo proyecto dirigido a los jóvenes pero que se alejara de la banalidad. El equipo encabezado por el realizador Jorge Gómez se integraba entonces por los jóvenes periodistas Abel Falcón y Xiomara Rodríguez, y por la conductora Misladys Zamora. De entonces han pasado 25 años; sin embargo, cada sábado, justo a las 4:00 pm, la audiencia villaclareña continúa sintonizando en el dial ¡Alta Tensión!

 Periodista: ¿Por qué pasa del concepto de revista juvenil al programa de opinión que es hoy?

Jorge Gómez: Imagínate, año 1994…en el mismo centro del difícil decenio del Período Especial. La situación del país demandaba otra forma de hacer radio para reflexionar sobre los problemas de nuestra sociedad y pude descubrir la sagacidad tanto de Abel como Xiomara en el periodismo investigativo como para crear un espacio más abierto a todas las inquietudes y preocupaciones de la sociedad cubana en su conjunto. Temas como la prostitución y el asedio a los turistas marcaron un giro en el diseño de Alta Tensión.

P: ¿En qué crees que radica la fórmula para mantenerse más de dos décadas ininterrumpidas  en la preferencia ciudadana?

JG: ¿Fórmulas? No creo que existan. Simplemente, vivir en una sociedad -como dice el cantor- que no es perfecta y que cada día se abre más y más hacia el debate y la opinión te posibilita sostener este proyecto que el cubano, en este caso, los villaclareños, necesitan para expresarse, aunque si insistes en «fórmulas» quizás sea la suerte de habernos mantenido como equipo de realización, nos conocemos ampliamente desde nuestras fortalezas y nuestra debilidades.

P: ¿En pleno siglo XXI y cuando la sociedad, la radio y el periodismo cambian sus códigos, crees que exista algo que AT deba cambiar?

JG: Alta Tensión podrá cambiar algún que otro diseño sonoro, algún elemento en su factura radial; de hecho trata de renovarse en este sentido cada cierto tiempo. Hoy busca mecanismos de participación digital como el blog Debatiendo y ahora el Portal del Ciudadano; no sé, quizás incorporarse activamente a las redes sociales. Pero su esencia es y será invariablemente la misma: ayudar al perfeccionamiento de nuestra sociedad.

P: Supongo que en 25 años habrás vivido todo tipo de experiencias en un programa en vivo y polémico. ¿Cúal ha sido la situación más difícil? ¿Y la más gratificante?

JG: Situaciones difíciles afloran en cada programa, ninguno es sencillo y pude tornarse complejo de acuerdo a lo que exprese un oyente o un funcionario cuando se produce un contrapunteo de opiniones y todos creen tener la razón, ¡hasta para hablar de pelota! Pero sí recuerdo dos momentos muy tensos para mí; uno, tras el paso del huracán Lili, año 1996, en que Díaz-Canel -por entonces secretario del Partido en Villa Clara, propuso asistieran al programa todos los organismos involucrados en la recuperación, y te imaginarás la cantidad de funcionarios y llamadas que recibíamos. Y en el medio de esa locura de programa, yo tratando de escuchar al mismo tiempo a funcionarios y a oyentes, entró una llamada desde Miami que..¡nada! era un cubano de allá agradeciendo a todos los santos -y claro a nuestra emisora- que mediante las transmisiones de CMHW supo que su familia aquí se encontraba bien…Pero ese tipo de llamada del exterior no estaba permitida en aquel tiempo, yo no la revisé bien antes que saliera al aire, y cuando eso se escuchó por todas nuestras frecuencias se me paralizó el alma y me dije: «Bueno, ve recogiendo que hasta aquí llegué». Sin embargo, nunca se me olvidará los que en el posterior análisis del suceso me defendieron: Aldo Isidrón del Valle y Orlando Pantoja; ¡imagínate que par de personalidades del periodismo! Al final salí ileso y el «dictamen» fue que «solo tuviera cuidado en el futuro».

La otra situación difícil, varios años después, sucedió con una oyente que ofendió con un calificativo bastante desagradable a un buen funcionario que se encontraba en el programa; lo mismo, se me fue la llamada. En este caso fui yo quien presenté la renuncia pues me sentía muy apenado con el incidente, se había sido injusto con el hombre; pero los compañeros del Departamento Ideológico del Partido me persuadieron al comprender que Alta Tensión era y es un programa muy tenso, y que cosas así podían ocurrir, lamentablemente. Esto ocurrió hace quizás unos 10 años y todavía ese funcionario sigue en su puesto con tremenda entrega y me saluda con gran afecto como si nada hubiera sucedido, pero cada vez que me acuerdo desearía que me tragara la tierra…Ah! y preguntas «lo más gratificante»…Pues haber llegado hasta aquí, a este cuarto de siglo de existencia con la confianza del pueblo y el apoyo de nuestros dirigentes.

P:¿Cuánto te han hecho crecer como ser humano estos 25 años de alta tensión? ¿Cuánto te han limitado?

JG: ¿Limitado? Bueno…que ahora recuerde perdí la compra en un kiosco de cárnicos en el mercado cuando estaba en el Sandino; yo tranquilamente en la cola y se formó una tremenda discusión con el que estaba comprando, parece que por el peso, o vaya a saber, y alguien metió un grito de «¡que esto lo vea Alta Tensión, que su director está allá atrás!». ¿Resultado? Llegaron los inspectores, decomisaron la mercancía y se me fastidió la compra; a eso le llamo «limitación», señal de que no gozamos de alguna «ventaja». ¿Crecer como ser humano? Pues claro, porque con tantas llamadas y cartas al programa uno llega al convencimiento de que tus problemas no son más que los de otros, con situaciones muy difíciles y con los que tienes que solidarizarte y apoyarlos, de todo corazón.

P: ¿Algún tema que nunca hayas podido tratar y que quieras llevar a la audiencia?

JG: Jamás lo había dicho públicamente, pero algún día espero que la Policía Nacional Revolucionaria asista al programa. Hay muchas insatisfacciones y dudas con el Orden Público y las tantas manifestaciones antisociales de la ciudadanía.

P: ¿Terminará alguna vez AT?

JG: Te confieso que en alguna que otra ocasión he valorado no continuar, tal vez por situaciones coyunturales que por igual le ha pasado a Xiomara y quizás en menor medida a Abel, no siempre estamos felices porque además somos muy exigentes y críticos, los unos con los otros; pero a estas alturas, ya con estos 25 años a cuestas, no tiene sentido abandonar el proyecto que iniciamos y que a todas luces parece que continuará mientras exista una mínima insatisfacción en nuestra sociedad. Pero lo más importante: si el reclamo de nuestro Presidente del Consejo de Estado y Ministros y la dirección de la Upec es hacer un periodismo cada día más cercano a las realidades del pueblo, entonces te diría que si en los tiempos difíciles de incomprensión Alta Tensión no terminó, todo indica que a partir de sus 25 años esta batalla toma un nuevo respiro y comienza otra vez.

Jorge Gómez y Abel Falcón junto a Alberto López Díaz, hoy presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular. Fotos cortesía del entrevistado.

Carmen Milagros Martín Castillo

Periodista Licenciada en Periodismo por la UCLV 2012. Editora del sitio web de Telecubanacán, amante del universo digital.

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