Vie, 23 julio 2021

Una novela sin límites

Falta de creatividad para desarrollar los guiones y una dramaturgia endeble tanto en la historia como en las subtramas, continúa siendo el talón de Aquiles de las telenovelas cubanas.

Falta de creatividad para desarrollar los guiones y una dramaturgia endeble tanto en la historia como en las subtramas, continúa siendo el talón de Aquiles de las telenovelas cubanas.

Final insulso y poco estructurado dramatúrgicamente pudiera resumir la última entrega de Más allá del límite, telenovela cubana que recién culminó por Cubavisión. Salidas mal estructuradas y hasta falta de emoción en una entrega que había logrado, aún sin ser sobresaliente, un público asiduo al espacio. Personajes con matices, temas que ocupan y preocupan en la sociedad actual, los jóvenes con sus dudas sobre la permanencia en el país y aspiraciones profesionales, y la familia cubana con sus interioridades, fueron el eje central de un género que pudo explotar mucho más estas ideas centrales.

Cuentapropistas, maestros corruptos, las capas más bajas de la sociedad, las diferentes visiones entre los de aquí y los de allá, el “negocio”, la emigración, parejas en la tercera edad y las relaciones homosexuales con los prejuicios dentro del seno del hogar, tomaron protagonismo. Historias que intentaron explotarse a lo largo de los 80 episodios, pero que carecieron de un estructura y final más conclusivo, por decirlo de otro modo, de una “pegada” mucho más contundente y a tono con las realidades que abordaban.

Quizás el pecado fue querer abordar tantas subtramas que no encontraron un equilibrio justo y un peso balanceado para no apresurar o cortar sus cierres. Transiciones de personajes demasiado bruscos, cambios poco convincentes, diálogos y actuaciones por debajo de las historias que intentaban desarrollar predominaron. Variables que ya parecen una constante en todas las telenovelas cubanas.

Una ambientación, presentación, vestuario y fotografía pobre acompañaron la escuálida dramaturgia de la novela para hacerla sucumbir entre una de las tantas fallidas del género en las últimas décadas en Cuba. Deudas que siguen pendientes en un espacio estelar y en un género seguido y gustado entre la audiencia cubana. Audiencia cada vez más exigente y necesitada de ver una novela que salga airosa en la televisión nacional.


Grettel Rodríguez Bazán

Colaboradora Licenciada en Periodismo por la UCLV 2009, disfruta las creaciones audiovisuales e imparte docencia sobre televisión.

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