miércoles, 28 julio 2021

Una labor que trasmite conocimiento y sapiencia

Los bibliotecarios son los mentores de cada arquitecto, médico, agrónomo, maestro y tantos otros profesionales que los 365 días del año se esfuerzan en su actuar a favor del prójimo también. La batalla por la vida es de todos y todos agradecemos a un bibliotecario cada conocimiento que contribuyó a nuestra formación académica y por tanto al resultado de ella en nuestra labor profesional.

Cada 7 de junio desde 1985, en Cuba el calendario hace su pausa a favor del bibliotecario. El día del natalicio de Antonio Bachiller y Morales es escogido para recordarlo y homenajearlo, y junto a él a todos los que ejercen la profesión.

Pero pienso que es una pausa merecida pero que debe ser permanente, si coincidimos que, a ellos, a los bibliotecarios de nuestras vidas, le debemos lo que somos como ser humanos racionales y el agradecimiento es eterno y no basta un día del año para reconocer su labor.

Los bibliotecarios son los mentores de cada arquitecto, médico, agrónomo, maestro y tantos otros profesionales que los 365 días del año se esfuerzan en su actuar a favor del prójimo también. La batalla por la vida es de todos y todos agradecemos a un bibliotecario cada conocimiento que contribuyó a nuestra formación académica y por tanto al resultado de ella en nuestra labor profesional.

En mi caso no olvido a quienes en mi natal Mata me facilitaron en mi infancia primero, mis libros de cuentos, y posteriormente los que necesitaba para resolver cualquier problema del saber en las disciplinas que a diario aprendía en la escuela. Tampoco a las maestras de la familia que guiaron mis primeros pasos como bibliotecarias en la lectura y el amor por ella.

Hoy resuenan en mi memoria maestras – bibliotecarias como mi Nina (María Delgado para otros), quien me enseño desde casa ese amor por los libros que aún perdura. Recuerdo a tantas otras cuyos nombres emborronan cuartillas pero que dedicaron su vida a hurgar en los libros y trasmitir lo que en ellos encontraban que hoy ya no están, y a otras que aun la ejercen.

En nuestros días la labor bibliotecaria gana en amplitud y habilidades en la recuperación de información especialmente digital en tiempos de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación. La sapiencia de este personal sin demeritar a las de antaño supera las barreras del conocimiento bibliográfico.

Las bibliotecarias de mi infancia conocían donde encontrar la solución de cada problemática que llegaba a sus manos. Libros, textos disimiles y sus contenidos los desentrañaban sin mucho esfuerzo, eran un archivo abierto a cualquier problema de cualquier disciplina que llegaba a su biblioteca, hoy además como encontrarlo digital se le unen a su quehacer y las/os hace imprescindibles.

Licenciados en Ciencias de la Información, un título amplio en conocimientos y facilidades para llegar al saber, habilidades informacionales encontramos hoy en las escuelas, universidades, bibliotecas públicas y centros de información. Todos al servicio de los usuarios. El diseño y productos informacionales se unifica en ese personal y está acorde a las necesidades de los interesados.

Homenajearlos y dedicarles cada triunfo obtenido, también es merecido para ellos/as, y ese reconocimiento es oportuno en cada jornada y en el quehacer de ese imprescindible y casi invisible personal.


Eleonora María Flores Pedraza

Periodista Licenciada en Historia y Ciencias Sociales 1984, muestra interés por el periodismo y los problemas de la sociedad.

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