miércoles, 28 julio 2021

Pensar primero en COVID antes de pensar en otra enfermedad

Se trata de ser estrictos cumplidores de esta máxima, tanto por el personal médico como por los ciudadanos al sentir cualquier malestar, y acudir de inmediato al médico.

Esta frase no es mía, la escuche en un trabajo periodístico de mi colega Yunier Sifonte y precisamente fue utilizada por Gretza Sánchez, Directora Provincial de Salud en Villa Clara, en una reunión del Consejo de Defensa Provincial al referirse a la necesidad de ser celosos vigilantes de la pandemia en la provincia.

Se trata de ser estrictos cumplidores de esta máxima, tanto por el personal médico como por los ciudadanos al sentir cualquier malestar, y acudir de inmediato al médico.

Escuché en esa información, en la propia voz de la especialista y máxima autoridad de la Salud en la provincia, este llamado a todos para evitar que el enfermo llegue tarde la asistencia médica y le cueste la vida.

La detención tardía del enfermo puede costarle la vida, continuaba en su explicación, y eso denota también la mala realización de la pesquisa y la irresponsabilidad de las instituciones sanitarias que están llamadas a efectuarlas como se debe.

Escucho a diario disímiles denuncias sobre el tema y no acabo de ver claro la solución, como tampoco veo que los ciudadanos cumplan con las medidas tan tarareadas desde que surgió en marzo de 2020 el primer caso en Cuba. Todas las autoridades sanitarias y gubernamentales a todas las instancias no se cansan de decirlo, y yo diría más, pedirlo encarecidamente a la población que sigue con oídos sordos.

Al inicio, el miedo a lo desconocido que mata, llevó a muchos a encerrarse en sus hogares y a ser cumplidores a medias de esas medidas sanitarias, pero el miedo se acabó o se convirtió en cansancio. Digo a medias, porque no lo hicieron habito en su actuar cotidiano.

“Agotamiento psicológico, frustración, desgaste individual y colectivo” así le llamó la licenciada en psicología y miembro del Grupo de psicólogos perteneciente al Centro de Bienestar Universitario, de la Universidad Central «Marta Abreu» de Las Villas, Beatriz Estupiñan Pérez, al sentimiento que hoy caracteriza a la mayoría de las personas ante el nuevo rebrote de la COVID-19 y que yo expuse en un trabajo con ese título.

Pero bajo ningún concepto puede prevalecer este sentimiento entre los ciudadanos ante la pandemia que hoy está haciendo más estragos que al inicio, según mis cálculos.

Lo cierto es que la gente no escucha, ni ve, ni lee. El llamado al cumplimiento de las medidas sanitarias sigue latente por todas las autoridades y medios de comunicación, como única vacuna existente en la actualidad y no se hace caso a ello. Es verdad que ya surgió una vacuna en el mundo y que Cuba también tiene en fase adelantada la nuestra. Pero mientras ¿qué pasará? ¿Dejaremos que sigan subiendo las cifras de infestados y de muertes?

No quisiera dar cifras, pero es imposible negar que, por citar un dato, ayer la Covid-19 en Cuba ascendió a 786 casos, record desde que apareció el primer caso en Cuba el 11 de marzo de 2020, como es record también los fallecidos que cada día con pena, mucha pena,da a conocer Francisco Durán, Especialista de Epidemiología en nuestro país; ¿acaso solo las condolencias son suficientes? ¿qué haremos nosotros para evitarlo? El autocuidado no acaba de prevalecer y triunfar.

Pienso que igual que yo, que no encuentro palabras para pedir a quienes me leen que sean responsables en el distanciamiento físico, en el uso de la mascarilla y en el lavado frecuente de las manos, los galenos que están en línea roja enfrentando a la COVID ya estén agotados, aunque no cejan en su empeño.

Pero de igual forma que no existen palabras diferentes para llamar a la cordura y la disciplina y no me cansaré de decirlo. No existe tampoco manera de que esos valientes descansen.

Si nosotros no colaboramos con ellos en la única tarea que nos toca como ciudadanos -que es cuidarnos y cuidar así a los demás- no le daremos su merecido a la pandemia en Cuba, y nuestros valientes no podrán descansar y no arriesgarse como sucede hoy.

Entonces repetiré otra vez la frase de la Directora Provincial de Salud de Villa Clara: “Pensar primero en COVID-19 antes de pensar en otra enfermedad”, pero no para que pase a la historia como frase célebre, sino para responsabilizarnos todos en el enfrentamiento a la enfermedad y lograr vencerla. “Cuento contigo”


Eleonora María Flores Pedraza

Periodista Licenciada en Historia y Ciencias Sociales 1984, muestra interés por el periodismo y los problemas de la sociedad.

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