Vie, 23 julio 2021

Con la mira en los precios

El alza de los precios desde que comenzó el 2021 es un asunto que no deja de preocupar y molestar a los villaclareños.
El Consejo de la Administración Provincial (CAP) decidió el pasado 26 de diciembre de 2019, mediante el Acuerdo No. 410, modificar los precios desde y hacia las cabeceras municipales y sus correspondientes tramos. (Foto: Carlos Rodríguez Torres)
El Consejo de la Administración Provincial (CAP) decidió el pasado 26 de diciembre de 2019, mediante el Acuerdo No. 410, modificar los precios desde y hacia las cabeceras municipales y sus correspondientes tramos. (Foto: Carlos Rodríguez Torres)

!Qué caro esta esto! ¿hasta  donde  vamos a llegar con estos precios, para qué nos subieron los salarios si no va  alcanzar  de  todas  formas? Enero va de pasada y desde que inició el 2021 frases como estas no dejan de escucharse a diario en Villa Clara.

Y es que el incremento de los precios  tanto  por el sector estatal  como  por el cuentapropista  no deja  de escandalizar  a la población que no imaginó que los mismos se multiplicarían hasta 19 veces como fue el pan de la canasta básica .

Entre los más controversiales  se encuentran  los  precios  agropecuarios  y de Pescavilla, estos últimos muy demandados por la población y hoy muy difícil de adquirir  por sus exagerados precios. El  kilogramo de mortadella o salchichón como algunos le llaman, llegó a 106  pesos, el picadillo de pescado 80, la hamburguesa 5, el kilogramo de  masa de croqueta 35 , sin dejar de  mencionar que la calidad de  estos conformados ha mermado mucho durante los últimos  tiempos.

En el caso de los productos del mar estos pasaron de una necesidad alimentaria a un lujo. Así lo pude constatar el domingo en la  pescadería, La  Ola en Santa Clara. El  kilogramo de macabí  64 pesos , el de caballerote a  94, la cojinúa  a 128 y el de ostión a 213.

Por supuesto que ante la avalancha de precios, la cola ya no es un problema en esta  unidad convertida en pescadería boutique. Mi amiga Maritza, la maestra retirada del barrio, muy entusiasmada por la oferta quiso  probar  suerte con el anzuelo de plata, pudiendo solo pescar  tres pequeños ejemplares por 160 pesos. 

Otros que  no escapan de los asombros son los productos de la gastronomía  popular  y las minindustrias. En el caso de los últimos, en temporadas de desabastecimiento de ajo y cebolla se convertían en una variante muy viable para sazonar la comida.

Los  precios  de los comedores obreros andan también a galope suelto  provocando un descontento y malestar entre los trabajadores, donde en muchos centros  laborales los comensales han elegido por la variante de prescindir del almuerzo o acogerse a la cacharrita de la casa.

Ante esta  realidad no es preciso ejemplificar cómo están los del sector no estatal, aunque es bueno aclarar que cocheros, motoneteros, y algunos  peluqueros  y barberos  mantienen precios justos.    

 Ajustar precios  no es tarea  fácil, máxime cuando el país enfrenta  un  notable desabastecimiento unido a una prolongada pandemia. Los precios  mayoristas se rigen por resoluciones centrales, en tanto los precios minoristas tienen tres principios básicos, son continuidad de los mayoristas no  pueden ser subsidiados  y no pueden generar pérdidas. Otros precios se definen según facultades otorgadas a empresas  en cada territorio.

Costos de materias primas, de trasportación, de almacenamiento, son algunos de los aspectos  a tener en cuenta  para definir el precio de una  mercancía. Sin embargo, tras la puesta en  marcha de la necesaria Tarea  Ordenamiento, muchos precios han sido ajustado por las propias empresas  y organismos que al parecer han sido superficiales en el estudio del tema, alejándose de los principios básicos de precios, valor de una mercancía y la  ley del valor.

La Tarea Ordenamiento establece eliminar subsidios indebidos, aplicar  nuevos y eficientes mecanismos económicos, eliminar trabas burocráticas, estimular el trabajo, la creatividad y la calidad de los productos. Por ello el tema de los precios tiene que continuar en la mira de muchos, exige revisión, reajuste para que no se conviertan en la manera más cómoda de justificar las ineficiencias económicas.

Los precios tienen que coger el buen camino para que el tan anhelado  incremento salarial  sea realmente un estímulo para quienes trabajan, y no la gran decepción.  


Belkis Vidal Ramos

Periodista Licenciada en Historia y Marxismo por la UCP de Sancti Spíritus en 1993. Periodista de profesión y pasión.

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4 comentarios

  1. Hay que seguir criticando para que se den cuenta que los precios son abusivos ? ….o acaso quienes los implantan cobran por otra galaxia o no les hace falta comprar nada y mucho menos pagar para trasladarse ….está claro que se puede solucionar o al menos mejorar y pq hay q llegar a ese extremo? En villa clara por lo menos los precios andan por las nubes los precios del transporte privado los pucieron por gusto pq si no pagas lo q ellos piden ni te montes, medidas muy flojas q dejan mucho q pensar pq el impuesto no lo han subido …..eso es aprovecharse del pueblo …y con los alimentos para qué contar …..

  2. Sobre los altos precios la explicación parece ser sencilla: los empresarios quieren obtener rentabilidad aumentando precios y no con eficiencia. Sé que hay un obstáculo grande, pues la política económica y la política social se contraponen. Creo que no se puede ser rentable su no se reducen plantillas y ese tema es tabú.
    En el programa la Hora de Todos de hoy 28 se apreció que los directivos no están preparados para enfrentar esta nueva tarea de la
    Revolución. Fueron muchos años sin ocuparse de indicadores tan importantes como costos, productividad, rentabilidad etc. Era producir a cualquier costo.
    Les falta profesionalidad

  3. Quien le pone el cascabel al gato. Donde esta el sistema de inspectores que deben controlar esto. Aqui en el reparto universitario campan por su respeto vendedores en coches, bicicletas etc vendiendo a precios galopantes aprovechandose que la placita de aqui es una falacea.
    El control de esta situacion esta en manos de inspectores que deben realizar su labor eficientemente, el pueblo no puede multar a esos abusadores.

  4. Muy cieto yo creo que no estan para nada preparados los dirigentes , algunos claro , en el programa alta tención del 30 estaban botados si ellos son los que representan el pueblo y no saben claro el precio de las cosas como el cerdo , a quien se lo dejamos .. que no sigan dando mas datos que cambian cada día y que acaben de publicar bien grande los precios a ver si se puede sacar la cuenta que al final no da pq los precios del estado andan mas caros que los mismos particulares