miércoles, 28 julio 2021

Los 365 días del año son su día

Si bien es cierto que la Asamblea de las Naciones Unidas estableció el 1 de junio como “Día Internacional de la Infancia” desde 1956, a mi criterio, los 365 días del año son el día de los niños, de ahí que hoy escribo al respecto, igual podría ser otro día cualquiera del almanaque.

Sé que la fecha además de detener el calendario para felicitarlos y dedicarles una parada de reconocimiento, es para revisar todos las regulaciones, leyes, decretos y derechos que se ponen en práctica para hacerles una vida más llevadera. Pero eso también puede ser hoy.

El estudio, la salud, la vivienda y alimentación confortables, el deporte, la cultura figuran entre los derechos que garantizan su plenitud de vida, y que los adultos, dígase, padres, familias, instituciones y Estado son los responsables de hacerlos viables, y son aspectos que se revisan sistemáticamente.

Hace casi dos años el mundo atraviesa una crisis sanitaria provocada por una pandemia que ya ha causado millones de muertes, y en todos los países la mayor preocupación ha sido que los más pequeños no se enfermen, aun cuando para muchos especialistas por lo general sus efectos son menos dañinos en esas edades, no debemos exponerlos.

En Cuba son una prioridad y cuando de salud se trata, crecen los cuidados y la atención sanitaria de todas las autoridades de salud y gubernamentales para lograrlo, sin embargo, en los últimos meses observamos un crecimiento de contagiados con la COVID en edades pediátricas aun cuando las medidas gubernamentales se establecieron para que no sucediera.

Gran parte de esta situación provocada hoy, que incrementan los contagios y enfermos, es responsabilidad de la familia. Hace unos días termine un comentario con la frase de que la COVID-19 contagia, enferma y mata, y que podemos evitar que eso suceda especialmente a los pequeños, que no tienen razón para estar fuera de casa.

Si las actividades docentes se trasladaron al hogar hace ya unos meses y las de recreación y esparcimiento también pasaron a responsabilidad e iniciativa de los familiares, ¿Qué hacen los pequeños en la calle?

Hoy las cifras de infantes contagiados y enfermos son escalofriantes, al menos para mí, aunque no de fallecidos en esas edades. Sabemos también de las secuelas y de los daños psicológicos como parte de ellas y otros peores que dañan a los órganos vitales. Muchos de los contagios pudieron evitarse.

Conozco lo difícil que es mantener un niño o adolescente en casa, pero no es imposible, sino muy necesario. Esta es la manera de demostrar cuan importante son en nuestras vidas, dedica tiempo para compartir la recreación, el juego y el esparcimiento con ellos.

No crea ud que complaciéndolos los quiere más y es un mejor padre, hágale ver lo necesario que es “quedarse en casa”, jugar con la familia, leer un buen libro, escuchar buena música y ver la televisión.  Créame, no es difícil “jugar el rol de padre” responsable y “no dejarlo salir de casa”. Solo así evitamos que se nos enfermen.


Eleonora María Flores Pedraza

Periodista Licenciada en Historia y Ciencias Sociales 1984, muestra interés por el periodismo y los problemas de la sociedad.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social.