jueves, 29 julio 2021

El camino hacia el bienestar. Parte II

Cuando valoramos el factor educativo y de conciencia que implica para el individuo el estado de conformidad con la realidad que lo rodea, no negamos para nada el componente práctico y objetivo que consiste en que ese ambiente social debe cumplir requisitos mínimos para alcanzar el bienestar humano.

Cuando valoramos el factor educativo y de conciencia que implica para el individuo el estado de conformidad con la realidad que lo rodea, no negamos para nada el componente práctico y objetivo que consiste en que ese ambiente social debe cumplir requisitos mínimos para alcanzar el bienestar humano.

Cuando valoramos el factor educativo y de conciencia que implica para el individuo el estado de conformidad con la realidad que lo rodea, no negamos para nada el componente práctico y objetivo que consiste en que ese ambiente social debe cumplir requisitos mínimos para alcanzar el bienestar humano.

En otras palabras, no se trata de lograr que el hombre sea feliz en la miseria, en su sentido más amplio, sino que su aspiración de realización adquiera un carácter colectivo por encima del individual.

Mantenemos la tesis de que solo en el Socialismo se alcanzaría este nivel esencial que significa la satisfacción social con el sistema, y nos arriesgamos -bajo la premisa de que puede discreparse al respecto-, a proponer los requisitos mínimos necesarios para alcanzarlo.

  1. Ejercer el derecho pleno a una participación real en las decisiones económicas, sociales y políticas del país.
  2. Igualdad de oportunidades y justicia social.
  3. Información suficiente, oportuna y veraz sobre el acontecer local, nacional y universal.
  4. Seguridad social y ciudadana.
  5. Trabajo acorde con la calificación y justamente remunerado.
  6. Necesidades básicas de transportación cubiertas.
  7. Vivienda confortable, decorosa y agradable.
  8. Alimentación suficiente, saludable, y variada.
  9. Aseguramiento de vestimenta y calzados cómodos y acordes a los gustos estéticos.
  10. Acceso universal, gratuito y de calidad a la educación y la salud.
  11. Pleno acceso a la vida artístico-cultural y deportiva.
  12. Reconocimiento social. (1)

Por cuestiones de espacio abordaré solamente el primero de los presupuestos. En nuestro proyecto ha sido siempre política priorizada la participación de la sociedad en la toma de decisiones. La masiva discusión de los proyectos de lineamientos y de Constitución en sus respectivos momentos, son muestra de materialización del poder real del pueblo. Pero no todos nuestros procesos logran superar el aspecto formal del ejercicio de poder.

Aún no se materializa en la percepción del pueblo el papel y función del delegado de circunscripción, e incluye -aunque existan altos porcientos de participación formal-, el acto de su elección.

Falta mucho por andar en cuanto a la materialización del ejercicio de poder del pueblo en sus organizaciones de masas, sobre todo en las que implican la comunidad. El acto de participar en la economía carece de espacios reales y mecanismos de control ciudadano, lo que ha traído consigo una apatía importante de los trabajadores en cuanto a sentirse y actuar como los verdaderos dueños de la propiedad social socialista.

La invitación al debate está dada; les propongo, desde opiniones constructivas y revolucionarias, ampliar el análisis de lo que tenemos y lo que nos falta en el camino hacia el bienestar.

(1) En la mayor parte de los aspectos propuestos se coincidió con el intelectual cubano Darío L. Machado.


Carmen Milagros Martín Castillo

Periodista Licenciada en Periodismo por la UCLV 2012. Editora del sitio web de Telecubanacán, amante del universo digital.

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