Lun, 26 julio 2021

El amor es la base de la vida

Desde hace varios meses el mundo se enfrenta a una pandemia que cambió a todos sin importar raza, sexo, ricos o pobres. Un microscópico virus que nos mandó al encierro en casa como única vacuna eficaz para no morir.

Era mediados de diciembre de 2019 y China anunciaba al mundo una nueva enfermedad que mataba en poco tiempo a miles de personas y su contagio era muy rápido y violento.

Comenzó desde entonces la batalla por vencerla y aún nos mantiene alertas y sin lograrlo. La COVID-19 que así se llama, comenzó a expandirse por todo el Orbe convirtiéndose en pandemia y ya los científicos aseguran que llegó para quedarse. Un virus que ya se convierte en endémico al menos hasta que no aparezca la vacuna eficaz que le dé fin.

Cambiaron muchas cosas en nuestra cotidiana manera de vivir. La COVID demostró que nuestras costumbres higiénicas no eran las más adecuadas porque mientras la cura aparece, con agua y jabón, además de la distancia social, alejamos al virus. Algo tan aparentemente sencillo en un mundo donde esperaban muchos que el 2020 deparara cosas ingeniosas y totalmente nuevas y sofisticadas, conclusión ya argumentada por otros.

La economía mundial se debilita a cada instante, para mal de todos, los pobres seguiremos siendo cada vez más pobres y creo que los ricos no podrán aumentar tampoco sus caudales como les gustaría.

Y aunque no lo suficiente, a mi criterio, la mayoría de los países se ayudan en el enfrentamiento a la pandemia, yo diría la solidaridad y unidad se hace fuerte para combatir a la COVID. Sin embargo, el mundo precisa que este respaldo siga creciendo por el bien de toda la humanidad.

Como aclaman muchos medios de comunicación, aprendimos todos y parafraseo yo, el médico y todo el personal de la salud vale más que una medalla olímpica y que todo el oro del mundo, porque la salud es un bien sin límites.

En cuanto a las personas en cualquier geografía, muchas han cambiado para bien, aunque a mi criterio, no lo suficiente. Aún quedan rencores, envidias y falsos conceptos de superioridad entre los seres humanos. El bien y el mal siguen compitiendo en busca de alcanzar la supremacía.

El coronavirus nos ha dejado una aprofunda huella, la más signficativa: el amor es la base de la vida.


Eleonora María Flores Pedraza

Periodista Licenciada en Historia y Ciencias Sociales 1984, muestra interés por el periodismo y los problemas de la sociedad.

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Un comentario en "El amor es la base de la vida"

  1. GRACIAS por dedicarnos su tiempo para hacernos reflexionar a todos, nada es tan importante como la salud del ser humano lo demás es vanidad.