domingo, 26 septiembre 2021

Donde dije «dije»…pero Diego cumplió

Interpretar correctamente las orientaciones emanadas de la máxima dirección del pais resulta indispensable para la aplicación de medidas en todos los ámbitos, sobretodo en momentos que marcan la continuidad del proceso social cubano con renovados bríos.

Interpretar correctamente las orientaciones emanadas de la máxima dirección del pais resulta indispensable para la aplicación de medidas en todos los ámbitos, sobretodo en momentos que marcan la continuidad del proceso social cubano con renovados bríos.

Donde dije «dije» digo Diego, es una especie de ancestral retruécano surgido de la sabiduría popular criolla y que se acerca a la  jerga humorística, divertida, con la intención de evadir aquello que en algún momento afirmamos y por diversas razones queremos negar.

Lógicamente tal sutileza pudiera aplicarse en sentido inverso, o sea, en el interlocutor que recibe una indicación, orientación u orden y quién sabe por qué razón alude sordera transitoria, tergiversa su sentido o aplica mal lo escuchado. Algo así como….. Donde escuché, no interpreté, tal vez fue un rumor.

Este ha sido un mal que arrastramos desde hace tiempo con negativos efectos en la colectividad y peor aún, en el mundo económico, donde dos más dos no dan cinco ni tres.

Vivimos momentos de cambios extraordinarios en la sociedad cubana, con promisorias aspiraciones de mejorar en todos los sentidos y una dirección joven, briosa, capaz de cambiar todo lo que debe ser cambiado.

Ahora el llamado es al trabajo, a crear nuestras propias riquezas y con nuestros propios medios y esfuerzos. Me rehuso entonces a pensar en malas interpretaciones, equívocos y mucho menos malas intenciones.

La orden está dada, hay que trabajar y hacerlo bien y para ello se estimulan los trabajadores en el sector presupuestado con miras al empresarial y una próxima reforma salarial, entre otras medidas, cuyo punto convergente será el bienestar del pueblo.

Pienso que si cada cual cumple con lo que le corresponde, con una correcta interpretación de lo que se quiere, no  habrá manera de frenar el desarrollo de una sociedad a la que siempre hemos aspirado, libre de reminiscencias, clara y transparente.

Así podremos decir escuché bien y ejecuté bien, y solo emplear el chiste en su acepción original.


Rafael Plasencia Jorge

Periodista Fundador de Telecubanacán, busca reflejar la realidad de la vida villaclareña.

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