miércoles, 28 julio 2021

Corregir fisuras es lo más urgente para enfrentar a la Covid-19

El próximo 11 de marzo se cumple un año del inicio al enfrentamiento a la pandemia de la Covid 19 ,uno de los retos más grandes que ha tenido la humanidad y los cubanos en las últimas décadas. En medio de un recrudecimiento del bloqueo económico y financiero , de una campaña de descrédito que no han cesado por parte del imperialismo yanqui y de una fuerte actividad subversiva ,el gobierno revolucionario ha destinado todos los recursos materiales y humanos necesarios para asegurar la vida de los contagiados y sospechosos por el SARS –CoV-2 .

Durante  cerca de 12 meses  los cubanos  hemos  tenido que cambiar los hábitos de vida. El país ha tenido que reajustar la economía, la educación  ha buscado alternativas para mantener desde casa el proceso educativo y el personal de salud  ha hecho un esfuerzo descomunal para mantener los servicios y evitar el contagio.

Sin embargo, luego de aprender durante varios meses cómo evitar la  propagación del nuevo coronavirus, las cifras en Cuba continúan en ascenso rebasando los 26 mil 600 contagiados y más de 200 fallecidos, cifras  para alarmarse.

Y es que han existido fisuras en el enfrentamiento a la Covid -19 donde  todos hemos tenido una cuota de responsabilidad. De un lado nos  confiamos, creímos que el descenso de las cifras de positivos significaba  que  el virus  ya  no  representaba un peligro. Los protocolos de actuación fueron relajándose y la  población sintió cada  vez menos la percepción del riesgo, factores oportunistas para el SARS –CoV-2.

Hoy  el país  enfrenta un tercer rebrote y Villa Clara se encuentra en la  lista de las provincias de mayores incidencias y  con  16 niños infestados. Sin embargo, a pesar del esfuerzo que realiza el territorio para evitar la  propagación del letal coronavirus, aun existen fisuras que  necesariamente tendrán que corregirse.

Las pesquisas activas, una de las vías para detectar posibles contagiados y  personas con sintomatologías respiratorias, aun no abarca todo el universo  de viviendas en la provincia. En mucho lugares estas no se realizan con la sistematicidad  necesaria y la encuesta epidemiológica es superficial.

La demora en el resultado de los PCR, y en el  traslado de los pacientes del área de salud  a un centro hospitalario o de aislamiento, así como el no seguimiento del médico del consultorio a ese paciente aislado en la  comunidad,  unido al  débil  trabajo de terreno, son eslabones de esta cadena que hay que articularlos bien para impedir la dispersión del virus.

Otra de las brechas son el no cumplimiento estricto de los protocolos de  bioseguridad en centros asistenciales y laborales. De igual forma la inconstancia de algunas administraciones en la aplicación de las medidas higiénico-sanitarias y en el control de los trabajadores con sintomatologías respiratorias, permitiendo la permanencia de estos en sus puestos laborales.

Los puntos de control en fronteras, una de las medidas para cortar la cadena de contagios entre un territorio y otro, o con provincias  vecinas, no siempre funcionan con la seriedad  que llevan.

En tanto el comportamiento cívico en estos últimos  meses no ha sido el mejor, siendo las aglomeraciones en colas el espacio ideal para contraer la enfermedad. Las indisciplinas sociales, el mal uso del nasobuco, el  no cumplimiento de las  medidas sanitarias y del distanciamiento físico y social, así como la irresponsabilidad de muchos adultos que han expuestos a menores a la enfermedad, han sido causales determinantes en el incremento vertiginoso de los casos positivos.

Corren tiempos muy difíciles y peligrosos  que requieren de la responsabilidad y la  colaboración de todos. No basta con que el país tome medidas para contener la pandemia  si la población  no hace lo que le toca. El enfrentamiento a la pandemia exige de engranar bien la maquinaria  para que no falle ningún eslabón, exige subsanar actuales fisuras, de medidas severas para quienes incumplen con lo establecido, y por supuesto, de la disciplina y el sentido común de todos.

La Covid-19 ha demostrado ser un  virus realmente oportunista que aprovecha el  mínimo descuido para poner en peligro la salud y la vida de todos.


Belkis Vidal Ramos

Periodista Licenciada en Historia y Marxismo por la UCP de Sancti Spíritus en 1993. Periodista de profesión y pasión.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social.

Un comentario en "Corregir fisuras es lo más urgente para enfrentar a la Covid-19"

  1. Tengo entendido que a partir del día de hoy; 1ro de febrero, las medidas para minimizar los contagios de la covid serán más fuertes. Vayan a la zona del rpto Escambray calle 13 para que vean que cantidad de niños y jóvenes hay jugando con el nasobuco en la parte de la barbilla. No hay conciencia por parte de los padres. Buen aporte al presupuesto del estado si lo comprueban.