lunes, 17 junio 2024

Cuba demuestra en la ONU que el bloqueo viola todo derecho

El miembro del Buró Político y ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, agradeció el apoyo global a nuestro país en el enfrentamiento y denuncia de la política de bloqueo de EE. UU.

«El bloqueo viola el derecho a la vida, a la salud, a la educación y al bienestar de todas las cubanas y cubanos, lo sienten nuestras familias a través  del desabastecimiento en las tiendas, las largas colas, los precios excesivos o los salarios devaluados». Así comenzó su intervención el canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla.

Explicó, que el gobierno hace grandes esfuerzos para satisfacer la canasta familiar normada, que no es suficiente, pero atiende las necesidades indispensables bajo precios subsidiados.

Dijo que, para ese objetivo, en este año, se  requieren más de 1600 millones de dólares, y que solo con un tercio de las afectaciones entre marzo del 2022 y febrero del 2023 se hubieran podido cubrir esos gastos.

Nuestro canciller declaró que el bloqueo priva a la industria de insumos imprescindibles, destinados  a la producción de alimentos, gravemente afectada, y que bajo estrictas licencias, puede adquirir productos agrícolas en Estados Unidos, pero sujeta a disposiciones que violentan las reglas de comercio internacional y la libertad de navegación, y obligada a pagar por adelantado y transportar en buques de esta nación que deben volver vacíos a sus lugares de origen.

«Cuba tiene prohibido hacer exportaciones a EEUU y no puede acceder a créditos ni siquiera bilaterales, ni de instituciones internacionales», añadió.

Destacó también, que la familia cubana ha sufrido apagones agobiantes y que los daños al sector energético sobrepasan los 401 millones de dólares, siendo el sistema electroenergético nacional el más afectado. Con transparencia destacó Rodríguez Parrilla, que los enfermos son lastimados por la falta o inestabilidad de medicamentos, incluidos tratamiento contra el cáncer y las cardiopatías.

Dijo también, que Cuba es capaz de producir más del 60 por ciento de cuadro básico de medicamentos, que no se han podido garantizar debido al golpe artero a nuestra finanzas. Por otra parte, dijo, Cuba es obligada a adquirir por terceros países, a precios muy elevados, recursos imprescindibles incluso, para niños enfermos en el país.

El titular del Minrex expuso, con el permiso familiar, la historia de María, «una niña cubana de apenas seis años, con un tumor en el área intracraneal, que ha tenido que recibir un tratamiento alternativo porque el bloqueo impide el acceso a fármacos de fabricación estadounidense (…) la pequeña está en recaída recibiendo un esquema de quimioterapia de rescate, para ella como para otros niños, el bloqueo sigue marcando la diferencia entre la vida y la muerte».

Algo similar, dijo, acontece con dos adolescentes de 14 años con parálisis cerebral y que no pueden acceder a medicamentos muy eficaces de procedencia norteamericana.  «Miente el gobierno de Estados Unidos al afirmar que el bloqueo no impide el acceso a medicamentos».

Esa política de más de 60 años constituye «una grosera violación de las normas del comercio y del derecho internacional»

Agencias del gobierno estadounidense le han impedido relaciones, y Cuba tiene las evidencias, incluso con entidades asentadas en países latinoamericanos.

La realidad es que el gobierno estadounidense, de forma oportunista, utilizó la pandemia como su alidado,  el bloqueo es un crimen, un genocidio.

El Canciller cubano recordó que durante la pandemia, Estados Unidos aplicó exención temporal a varios países con los que no mantiene relaciones, para que pudieran acceder a medicamentos e insumos médicos. ¿Por qué se excluyó a Cuba?, se preguntó y afirmó que «Estados Unidos utilizó la Covid-19, como aliada en su política hostil contra Cuba».

«El bloqueo califica como genocidio», aseveró.

El ministro de Relaciones Exteriores expresó que la aviesa decisión de fortalecer de forma inédita el bloqueo en esa coyuntura epidémica y aprovechar la crisis  económica mundial derivada de la pandemia, para promover la desestabilización del país, muestra la esencia perversa de esa política.

En ese contexto, la hazaña de la supervivencia del pueblo cubano, dijo, solo puede explicarse por el empeño de todo un país y su gobierno de construir durante décadas un sistema sanitario de calidad.

A pesar de todos los esfuerzos de resistencia, reconoció que es  innegable y doloroso el impacto del bloqueo en la calidad de vida y los servicios que se brindan a la población y advirtió que el 80% de la población solo ha conocido una Cuba bloqueada.

El canciller expresó que el gobierno norteamericano no ha cesado en esta política, que con saña y precisión quirúrgica ataca los sectores más vulnerables de la economía para infligir el mayor dolor posible a las familias cubanas.

El bloqueo es un acto de guerra en tiempos de paz, sentenció.

Recordó que desde un principio, el propósito de esta política genocida ha sido provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno.

La conducta estadounidense es injustificada porque no existe un argumento real para poder acusar al gobierno de Cuba y no existe acto alguno de agresión al país norteño, ni evidencia de que Cuba lacere los asuntos internos de Estados Unidas o afecte a sus ciudadanos, agregó.

No es legal ni ético que un gobierno someta a una nación para que acepte los mandatos de otra.
El pueblo cubano no es el único que sufre las terribles consecuencias de una política ilegal, cruel e injusta, muchos otros sufren de esas injusticias.

En este momento trágico reitero todo el apoyo con el hermano pueblo palestino que es masacrado en su tierra ocupada. Hay que detener esa barbarie.

En relación al bloqueo, continuó diciendo que las autoridades estadounidenses han tratado de justificar su actitud y pretenden hacer creer que las medidas no afectan a las familias cubanas.

El bloqueo no es responsable  de todos los problemas, pero faltaría a la verdad quien no reconozca que es la principal causa del sufrimiento de los cubanos, señaló el Canciller.

Es el mayor obstáculo al desarrollo y para el cumplimiento de los propósitos internacionales. Veamos los hechos y revisemos los datos y cifras apuntados en el informe.

Desde la segunda mitad del 2019, el bloqueo escaló a una forma más perversa porque atacó la colaboración médica, y los mercados, se aplicó el Título III de la ley Helms-Burton.

Existe una lista de entidades marcadas por su política, que afecta a las empresas cubanas.

En una economía globalizada es absurdo y criminal que se afecte la producción de sus países por tener más del 10% de componentes de Estados Unidos.

¿Qué ocurriría si aplicase esta cruel política a otros países?, preguntó.

Nuestro canciller señaló que EE. UU. mantiene su prohibición del uso del dólar y es incesante la persecucion financiera, que se ha reforzado aun más, con la arbitraria inculsión en la lista de países patrocinadores del terrorismo. Esta, dijo,  fue una medida letal impuesta por el anterior gobierno a solo nueve días de abandonar la Casa Blanca, «el actual presidente demócrata pudiera haberlo corregido», señaló.

Explicó que el gobierno de EE. UU. miente con esa inclusión, y hace un enorme daño a los esfuerzos globales de combatir el terrorismo cuando acusa a Cuba. «No hay un solo argumento para mantener a Cuba en esa lista espuria, sobre todo, por ser un país que ha sufrido sus efectos, y cuya conducta de firme rechazo y persecución a cualquier forma de terrorismo es intachable», destacó.

Dijo además, que los efectos de esa medida,  son particularmente nocivos en una economía globalizada y sujeta al dictado de los centros de poder que se controlan desde Washington y extorsionan a entidades financieras y bancarias obligándolas a elegir, entre comerciar con ellos o con Cuba.

De ese tipo, argumentó, se produjeron 909 acciones por parte de bancos extranjeros que se negaron a prestar servicios a Cuba, decenas de sedes diplomáticas cubanas han perdido las relaciones con sus bancos tradicionales, y  esto ocurre incluso en naciones que desarrollan relaciones amistosas con nuestro país y rechazan el bloqueo, pero son víctimas de su carácter extraterritorial.

Con esa falsa calificación de terrorista, alertó, se eleva para Cuba el llamado riesgo país, que obliga a la isla a pagar incluso, el doble del precio de las mercancías.

En relación a los emprendedores cubanos a los que afirman apoyar, dijo Rodríguez Parrilla, que se les niega el acceso a plataformas de pago electrónicos y a abrir cuentas bancarias personales, solo por ser cubanos, y que en terceros países tropiezan con restricciones bancarias y sufren los efectos del bloqueo.

Rodríguez Parrilla narró lo acontecido a  Evelio, un estudiante cubano de ingeniería, que fue acepatado como participante en un evento académico en el Reino Unido, pero no pudo asistir presencialmente porque nuestro país está ncluido en la lista de estados patrocinadores del terrorismo.

También denunció que nuestros atletas y artistas sufren discriminación y, a veces, acoso; en no pocas ocasiones son limitados a la hora de recibir recibir los beneficios de sus medallas y premios.

La política norteamericana «impide la reunificación familiar, obstaculiza el envío de remesas, provoca incertidumbre y la búsqueda de la realización personal en otros países».

La emigración está vinculada directamente con el recrudecimiento del bloqueo y con el trato diferenciado que los cubanos reciben en Estados Unidos, por un motivo netamente político, sin importar la vía por la que hayan arribado.

El canciller ratificó que «abogaremos siempre por un flujo migratorio regular, ordenado y legal que, sin embargo, es dificultado por Estados Unidos» que priva del sistema de visado automático a los ciudadanos de otros países por el solo hecho de visitar Cuba.

El recrudecimiento del bloqueo ha estado acompañado de una política mediática y comunicacional que proyecta una imagen absolutamente falsa de la realidad cubana. Desde plataformas tóxicas, asentadas y financiadas en Estados Unidos, se busca socavar la estabilidad del país. Es una guerra no convencional, cognitiva a la que Estados Unidos dedica fondos millonarios del presupuesto federal.

«Su plan es perverso», recalcó.

Rodríguez Parrilla afirmó que la cruzada mediática contra la Isla,  fundamentalmente desde plataformas digitales financiadas y asentadas en territorio estadounidense, están dirigidas a demeritar el papel del gobierno y los desafíos que el país realiza para superar la situación actual.

Es una guerra no convencional, a la que el gobierno norteamericano dedica cuantiosos montos, dijo y añadió que su plan es perverso e incompatible con la democracia, la libertad y el derecho a la información.

El canciller cubano expresó que el gobierno estadounidense da continuidad a la política instaurada por la administración de Donald Trump y la ha hecho propia, pues en la práctica ha mantenido sus
mismas medidas.

«El bloqueo recrudecido en extremo continúa siendo el elemento central que rige la política de los Estados Unidos hacia Cuba», aseveró.

Por otra parte afirmó que el impacto extraterritorial incide en el resto de los países, daña los intereses de sus compañías, sanciona a sus empresarios y coarta la libertad de sus ciudadanos.

«Más de tres décadas han transcurrido desde que esta asamblea empezara a condenar el bloqueo. Sin embargo la voluntad internacional es desoída por el gobierno de la mayor potencia económica y militar», aseguró.

En nombre del pueblo cubano agradeció las declaraciones de rechazo realizadas por representantes de 44 países durante el debate general de este periodo de sesiones, 21 de los cuales condenaron explícitamente la inclusión de Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo.

Agradeció también los pronunciamientos  del movimiento de solidaridad con Cuba y de muchos amigos en otras latitudes.

«Nos alienta contar con el respaldo creciente de personas de todo el mundo», concluyó.


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