miércoles, 28 julio 2021

No lo dejes para mañana, vive, disfruta el presente

se debe pensar en mañana, pero viviendo con intensidad el presente. La COVID- 19 nos enseñó a muchos que hay que vivir disfrutando.

En el artículo anterior me referí a la necesidad de planificar el futuro, aunque este parezca incierto. Hablaba de la importancia de saber qué queremos alcanzar y cómo hacer para lograrlo. Hoy sigo hablando de un mañana que, aunque aseguro que no está lejos, sino a las puertas de hoy, se hace imprescindible saber cómo llegar a él

En esta ocasión mi intención es demostrar que se debe pensar en mañana, pero viviendo con intensidad el presente. La COVID- 19 nos enseñó a muchos que hay que vivir disfrutando, frase de una amiga, y les cuento por qué.

Siempre me gustó adquirir y lucir juegos de vajillas. Colecciones de platos, bellos vasos, jarras y hasta copas que, a pesar de ser abstemia, exhibía en mi aparador o vitrina, como suelen llamarle indistintamente.

Costosos gastos y solo para lucirlos, esa fue mi experiencia durante años. Disfrutaba a mi manera, especialmente cuando alguien celebraba los artículos en exposición. Pero en realidad no vivía a plenitud. No disfrutaba de aquello que me había costado tanto esfuerzo adquirir.

En una ocasión alguien de la familia cuestionó mi bella cocina al catalogarla de bello museo, y recuerdo lo incómoda que solía ponerme cuando se rompía o deterioraba alguno de sus artículos por el paso del tiempo o manos inoportunas.

Algo similar sucede con mi juego de sala que no se usa, y apenas nadie lo ve al existir otra puerta de acceso a la habitación más visitada de la casa. Comprendí entonces lo importante que es no dejar para mañana lo que puedes disfrutar hoy.

Recuerdo a un amigo que al sufrir la pérdida inesperada de su esposa, se dio cuenta que un camisón que le regaló en un aniversario de bodas, solo lo había usado unas pocas veces y guardado para una ocasión especial. Camisón que acababa de encontrar y que usaría para vestirla en su viaje a la eternidad.

Pienso en mi madre que tiene listo un maletín que no deja tocar alegando que en él se encuentra todo lo necesario para una emergencia hospitalaria, y si bien es cierto que hace falta tener una reserva para esos menesteres, no quiere decir que ud no disfrute de cada prenda de vestir o calzar, que adquirió o llegó como resultado de un regalo.

Creo que la pandemia nos enseñó a todos cuan vulnerables somos, razón que nos hace reflexionar para vivir a plenitud el hoy, siempre extremando las medidas de cuidados a la salud que eso implica.

Esta enfermedad que aun hace grandes estragos en todo el Orbe, que mueren miles de personas a diario y que son tantas y tantas las familias que lo sufren, demostró lo importante que es vivir el presente sin descuidar el futuro. Que solo la razón de estar vivo vale más que todo el oro del mundo.

De ahí que tanto Ud. como yo debemos aplicar tres reglas básicas: adquirir solo lo necesario, darle el uso que implica vivir, y sobre todo no sentir dolor cuando se deteriora o se rompe.

Siéntase satisfecha/o con su permanente uso, y cuando esto suceda, no se lamente, considere entonces lo que disfrutó y disponga entonces la sustitución por lo nuevo. Esto es parte de la dialéctica de la vida.


Eleonora María Flores Pedraza

Periodista Licenciada en Historia y Ciencias Sociales 1984, muestra interés por el periodismo y los problemas de la sociedad.

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