domingo, 5 diciembre 2021

Manos de artesana

Yaquelin Rodríguez López vive en el municipio montañoso de Manicaragua en Villa Clara y cada mañana despierta para ir a trabajar como cualquier cubana, pero muchos no saben que lleva en sus manos arte.

Ella trabaja todo el día como revisadora de calidad en el taller de confecciones textiles El Sol, perteneciente a la localidad, y luego al llegar a su casa, coloca su creatividad al máximo para comenzar a dar forma a unos extraños bejucos hasta convertirlos en maravillosas cestas decoradas con flores.

¿De qué material están confeccionadas estas manualidades?

Estos productos artesanales los creo mediante el bejuco de guaniquiqui que por su flexibilidad puede aprovecharse para este tipo de trabajos. Es un arbusto de talla media con aproximadamente dos metros de altura que posee ramas largas, flexibles y resistentes.

¿En qué zonas podemos encontrar el guaniquiqui?

Se trata de una planta siempre verde y que entonces mantiene las hojas por todo el año. Por ello podemos encontrarla en terrenos pedregosos pero que a la vez son muy húmedos. Propicia su crecimiento los lugares donde no se inserte mucho el sol. Por ejemplo en las montañas de Manicaragua existen varios bosquecitos silvestres en el interior de sembrados de café.

¿De dónde heredó este talento?

(Sonríe) No, no es ningún talento o algo que se le parezca, simplemente me enseñaron. Antes de trabajar para el taller de confecciones textiles El sol lo hacía para un taller de artesanía, especialmente de guaniquiqui. Allí estuve laborando más de diez años y aprendí mucho hasta que terminé mi estancia en ese lugar».

Si le gustaba tanto la artesanía. ¿Por qué concluyó con ese período de su vida?

Porque el taller cerró, principalmente por problemas legales. El recinto debía tener un autorizo para cortar esta planta en los bosques, pero esto no figuraba en el objeto social de este trabajo. Algo así nos explicaron y luego nos reubicaron.

A pesar de la flexibilidad de la planta es muy difícil transformar este material en bruto en artículos más finos…

Sí, es muy complicado. Primero debo eliminar toda la capa de la corteza del palo para comenzar a trabajar en el corazón del mismo. Después hay que abrir en partes el tronco y se comienza a sacar varias tirillas muy finas que son las denominadas cintas, estas sirven para el tejido. Luego ya es más fácil el trabajo que consiste en hilvanar una cinta tras otra hasta fabricar el producto artesanal.    

¿Qué tipo de productos puede llegar a confeccionar utilizando este bejuco?

Con esta planta y según los moldes que tengo, se pueden hacer cestas de diferentes tamaños y búcaros grandes para vestir con flores y adornar algún sitio de la casa. También he realizado canastilleros para mujeres con niños pequeños.    

¿Tiene límites su creatividad?

En realidad desde que empecé en este mundo de la artesanía nunca me quedo con la misma idea de elaborar algo, siempre trato de innovar. Recuerdo cuando inicié con la idea de barnizar las cestas y un día lo hice. La artesanía de guaniquiqui es una opción que nos da la naturaleza y debemos aprovecharla a pesar del reto que significa.  


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