jueves, 5 agosto 2021

La violencia doméstica, un mal que acecha

Desde antaño la violencia domiciliaria es un mal que afecta a toda la humanidad. En diferentes países esta se hace un mal hábito y las mujeres, los niños y ancianos se ven muy perjudicados. Pero en tiempos de pandemia crece y se multiplica.

La necesidad de estar el mayor tiempo posible encerrado en casa para evitar el contagio con la COVID-19, incrementa el mal humor y la agresión entre los miembros de la familia. Los hogares se convirtieron en oficinas, escuelas, espacios de entretenimientos y para la práctica del deporte, y esto lleva a los miembros de la familia ha asumir roles que no conocen y para una convivencia permanente a la que no estaban habituados.

El encierro en los hogares en los que se suman las familias y la privación de los espacios sociales para el disfrute, influyen en el malestar de las personas, entes sociales por excelencia, que necesitan del intercambio en su cotidianidad. Los niños son de los más afectados en esta situación, aseguro Aimee Fournier Orizondo, especialista en Primer Grado en Psiquiatría Infantil, en la revista especial en tiempos de pandemia que trasmite cada mediodía Telecubanacán.

El acecho de la pandemia necesita de una comprensión diferente entre las personas, especialmente aquellas que conviven juntas; la violencia conyugal, la física y la psicológica, la violencia de género, hoy afectan en muchos hogares y siempre el más dañado es el menor que viven en casa, la percibe y muchas veces se descarga toda la ira sobre ellos, aseguró.

Normalmente la asistencia a centros estudiantiles, laborales y de recreo, y la interacción con otras personas afines en edades y preferencias, resultaban agradables y reconfortantes; hoy la sustitución por el “quedarse en casa”, para evitar enfermar, provoca el incremento de esas acciones violentas entre los miembros de las familias, algo que todos debemos evitar y no justificar, acotó la especialista.

No descargar en los niños la violencia doméstica es el llamado de la doctora en esta etapa. Múltiples son los ejemplos de violencias que aparecen y que podemos evitar con ayuda de especialistas de ser necesario. Buscar actividades que involucre a toda la familia es una manera de hacer más llevadera la vida.

La existencia en Villa Clara de la Casa de Orientación de la Mujer y la Familia en cada municipio es una vía para buscar el asesoramiento y así evitar la violencia doméstica o combatirla en caso que ya exista, explicó en la revista Fé García Hernández, Coordinadora de esta casa de la FMC en la provincia. Eliminar toda forma de discriminación, incluida la violencia, es tarea de esta organización femenina y ese centro creado en todos los territorios del país lo corrobora.

En la casa se atienden todas las preocupaciones de la mujer y la familia toda, y se dan estrategias y pautas a seguir, aseguró García Fernández. Un grupo de especialistas acuden a ella y desde ese espacio orientan. Intercambios educativos, culturales, informativos, de forma individual y diferenciado, reciben las familias para convivir y combatir las manifestaciones no acordes al buen desenvolvimiento del bienestar.

El teléfono 42203672 es una vía de atención mediante la cual se orienta qué hacer y se informan los teléfonos de las casas de cada territorio.   


Eleonora María Flores Pedraza

Periodista Licenciada en Historia y Ciencias Sociales 1984, muestra interés por el periodismo y los problemas de la sociedad.

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