domingo, 26 septiembre 2021

Memoria Viva. Etapa revolucionaria

El triunfo de la Revolución Cubana el primero de enero de 1959 trajo consigo un cambio en las prioridades constructivas  de Santa Clara, encaminadas a solucionar  los principales problemas sociales heredados de anteriores gobiernos, lo cual redimensiona el área de la ciudad en todas las direcciones.

El triunfo de la Revolución Cubana el primero de enero de 1959 trajo consigo un cambio en las prioridades constructivas  de Santa Clara, encaminadas a solucionar  los principales problemas sociales heredados de anteriores gobiernos, lo cual redimensiona el área de la ciudad en todas las direcciones.

Los proyectos de grandes edificios paradigmáticos fueron reemplazados por el diseño de inmuebles de viviendas, centros escolares, recreativos, deportivos y de salud, entre otros, que respondían al propósito de mejorar las condiciones de vida de toda la población.

Para comenzar a transformar el pasado reciente, una de las primeras acciones que se acometieron en este período fue la remodelación del Parque Vidal, mediante la cual se modificaron las áreas verdes y eliminaron los dos paseos existentes hasta ese momento: uno para personas blancas y otro para negras, borrando así las posibles diferencias raciales en la Plaza más céntrica de la urbe. Junto a ello, fueron demolidas la famosa Pérgola y la fuente del Niño de la Bota, conjunto que fue revitalizado años más tarde.

La construcción de viviendas y otras instalaciones de interés social adquieren un impulso considerable como uno de los programas prioritarios en el período. Surgen nuevas áreas residenciales a partir del modelo de la Unidad Vecinal norteamericana, insertadas en la trama urbana y periférica, entre las que se destacan los repartos hoy conocidos como “Camilo Cienfuegos”, América Latina, El 31, Escambray, “José Martí”, y se erigen los 3 primeros edificios de tipología IMS, conocidos como 12 plantas.

Junto a ello se acomete desde 1962 un programa de industrialización en los alrededores de la urbe, cuya economía estaba sustentada hasta 1959 en el comercio y la producción agropecuaria. Se construyen así la Sakenaf “Luis Augusto Turcios Lima”, hoy Sarex, para producir sacos para la demanda nacional; la Empresa Productora de Utensilios Domésticos “Primero de Mayo”; la Industria Sideromecánica “Fabric Aguilar Noriega”, para la elaboración de piezas destinadas a los centrales azucareros y otras fábricas del país; la Fábrica de Traviesas Ferroviarias, y más tarde el Combinado Textil “Desembarco del Granma”.

La educación fue otra de las ramas que recibió un significativo impulso constructivo en la ciudad de Santa Clara desde la instauración del Gobierno Revolucionario.

Cuarteles y estaciones de Policía como el “Regimiento Leoncio Vidal” y el del “Escuadrón 31” fueron convertidos en escuelas y se construyeron otros centros para la impartición de la enseñanza primaria y de Secundaria Básica, situados a lo largo y ancho de la urbe.

Ante grandes necesidades y limitaciones ante el bloqueo comercial, económico y financiero impuesto por los Estados Unidos desde el mismo triunfo de la Revolución Cubana, se adoptan nuevas soluciones para acometer los programas propuestos.

Al finalizar la década de los 60 la generación nacida a principios de la Revolución concluía sus estudios primarios y no se contaba con suficientes escuelas de estudios secundarios y preuniversitarios donde pudieran continuar su formación. Frente a esa impostergable demanda se concibió un plan de construcción de Escuelas Secundarias y Preuniversitarios en el Campo, ESBEC e IPUEC, ubicadas en zonas rurales en las que los alumnos combinaban sus estudios con labores agrícolas.

Para la construcción de esas escuelas fue introducido el sistema prefabricado Girón, importante actor del quehacer constructivo de los años 70, el cual también se extendió como necesidad hacia otras ramas.

lazaro cardenas

Bajo ese método constructivo también fueron erigidos en la ciudad nuevos planteles de la enseñanza media, preuniversitaria, círculos infantiles, escuelas de arte, de maestros, los Institutos de Refrigeración “Lázaro Cárdenas” y Vocacional de Ciencias Exactas “Ernesto Guevara”, así como dos nuevos centros de instrucción superior: las universidades Médicas “Serafín Ruíz de Zárate Ruíz” y Pedagógica “Félix Varela”.

Con ello se complementó el sistema de enseñanza de altos estudios en la provincia, donde existía únicamente la Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas, en la que se inauguró a inicios del período revolucionario una biblioteca central, se crearon las Facultades de Economía, Tecnología, Agronomía, el Comedor y una Escuela anexa para las prácticas pedagógicas entre 1960 y 1962, además de nuevos edificios para residencias estudiantiles y los primeros centros de investigación del polo científico.

En el sector de la salud se acometen en la ciudad más central de Cuba nuevas e importantes obras y otras son reconvertidas, ampliadas y remodeladas. Surgen nuevas policlínicas, salas de rehabilitación y fisioterapia, consultorios del programa del Médico de la Familia, el Hospital Universitario Clínico Quirúrgico “Arnaldo Milián Castro” y el renombrado Cardiocentro santaclareño.

En la rama deportiva sobresalió en Santa Clara durante esta etapa la construcción del Estadio de Béisbol “Augusto César Sandino” y la Sala “Amistad”, mientras en la turística se insertan el Motel “Los Caneyes”, Villa “La Granjita” y las remodelaciones de los hoteles “América” y “Central” como vertientes que complementarían las edificaciones erigidas en la Cayería Norte villaclareña.

sandino

El desarrollo de la ciudad trajo aparejado la pavimentación de las calles hacia los barrios periféricos y construcción de nuevos viales urbanos con el propósito de canalizar el tráfico vehicular de mayores proporciones y recorridos. Entre los más importantes figuran la Circunvalación, ampliación de la avenida 26 de Julio (Doble Vía) y el acceso a la Autopista Nacional. También la sobreexplotación de la red de acueducto y alcantarillado existente, incapaces de dar respuesta al crecimiento poblacional y urbano, lo que agravó el suministro de agua y el vertimiento de residuales a los ríos de la villa.

autopista

Como obras significativas acometidas en la etapa tampoco pueden dejar de mencionarse la Heladería Coppelia, erigida sobre las estructuras de la antigua Plaza de Mercado, el Monumento al Tren Blindado y el Complejo Escultórico Comandante “Ernesto Guevara de la Serna”, lugar donde reposan los restos del Ché y sus compañeros de lucha en la Guerrilla Boliviana, actualmente uno de los sitios más visitados de la ciudad.

Con una riqueza histórica, arquitectónica y cultural, pese a las recrudecidas limitaciones impuestas al país desde los años 90, llegará así Santa Clara a su Aniversario 330 el próximo 15 de Julio,  llena también de leyendas, tradiciones, y ante todo, inmersa en un vasto programa de acciones de reanimación y actividades conmemorativas por su nuevo onomástico.

Santa Clara crece con su historia.


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