domingo, 26 septiembre 2021

¿Cocodrilos en el río Sagua la Grande?

Después de la colonización muchas especies emprendieron un irreversible proceso de retirada de muchos ecosistemas de Cuba. Nuestro territorio no escapó a este hecho.

Si revisamos los anales históricos encontramos que a menos de 300 metros del Parque Leoncio Vidal de Santa Clara en la cercanía de la actual Iglesia del Carmen existió un humedal donde se reportó la presencia del Almiquí en pleno siglo XVIII.

En el centro de la isla habitó el ara tricolor, nuestro desaparecido papagayo referenciado con tantos detalles por Bartolomé de las Casas cuando comenzó el desmadre de la colonización. Por nuestros cielos también voló aquel mítico carpintero real que se extinguió irremediablemente luego que se convirtió en creencia popular que su corazón solucionaba el mal de amores.                     

Alimentado por estas y otras historias me acerque a los descubrimientos del grupo de arqueología del Centro de Estudios y Servicios Ambientales (CESAM) de Villa Clara que encontraron en unas cavidades cársicas en las cercanías de la Villa del Undoso, restos de aves tan imponentes como el Cóndor, petos de antiquísimas tortugas y esqueletos completos de olvidados cocodrilos.

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Imágenes cortesía CESAM VillaClara.

La joya de aquella colección fueron varios esqueletos del Megalocnus Rodems, una especie de Jutía que llegó a pesar 600 libras y medir cerca de 2 metros de altura y que se estima extinta hace unos 4000 años, 2000 después de la llegada de las primeras migraciones humanas a la isla a través del arco de las Antillas.

No todos conocen que el trazado del río Sagua se extiende varios kilómetros por debajo del nivel del mar y la llanura que conocemos hoy fue lo que no tragó el océano tras concluir la última glaciación.

Esta área costera que se me antoja pantanosa, debió favorecer la proliferación de aves, mamíferos y enormes cocodrilos cuyos restos han desenterrado los expertos.

El tiempo y la colonización trastocaron estos ecosistemas, el ara no sobrevivió a los festines que con su carne hicieron los españoles y el carpintero real se replegó hacia los bosques del oriente cubano donde no se le avista desde hace más de 50 años.

esqueleto cesam
Imágenes cortesía CESAM VillaClara.

Los cocodrilos que se hallaban en la punta de la cadena trófica se fueron replegando hasta culminar confinados en la Ciénaga de Zapata. Pero de alguna manera parte de eso que existió allí se adaptó y sobrevivió hasta el presente en ese reducto natural que conforman los mogotes de Jumagua. Sus elevaciones son tan escénicas e interesantes como las de Viñales, allí nunca te va a sorprender un cocodrilo, pero debes filmar con un rifle a mano para cuidarte de los búfalos que se han convertido en los guardianes y reyes del lugar.


Arnaldo Díaz Jiménez

Director de Televisión en Telecubanacán Graduado de Lenguas Extranjeras 1987 se interesa por el desarrollo científico y medioambiental. Es Realizador del Programa de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente.

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