jueves, 5 agosto 2021

¿Qué medidas adopta Cuba para atender a personas y familias vulnerables ante la COVID–19?

Sobre las medidas tomadas en el país para la atención a personas y familias más vulnerables en medio del enfrentamiento a la COVID–19 y la labor comunitaria de las organizaciones de masas y estudiantiles, dialogan este martes en la Mesa Redonda la ministra de Trabajo y Seguridad Social, la ministra-presidenta del Banco Central de Cuba, la secretaria general de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), el coordinador nacional de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) y el presidente nacional de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU).

Más de 4 640 trabajadores sociales están activos, informa ministra de Trabajo y Seguridad Social

ministra de trabajo y seguridad social mesa redonda 21 de abril de 2020

Marta Elena Feitó Cabrera, ministra de Trabajo y Seguridad Social. Foto: @PresidenciaCuba

Al intervenir en la Mesa Redonda, Marta Elena Feitó Cabrera, ministra de Trabajo y Seguridad Social, dijo que en Cuba, a diferencia de otros países donde el factor edad ha sido una mediación para saber quién muere o vive, se ha mostrado la vocación humanista de la Revolución.

Una de las medidas, dada a conocer con anterioridad en este espacio televisivo, está vinculada con aquellos trabajadores que, por sus condiciones de salud, se encontraban en situación de vulnerabilidad, y a quienes se les aseguró una garantía salarial. Esas personas actualmente se encuentran protegidas en sus domicilios, sin laborar.

Feitó Cabrera señaló que un factor fundamental ha sido el papel del trabajador social en la comunidad.

“Hoy están sobre el terreno más de 4 640 trabajadores sociales, mientras que otros laboran en centros de aislamiento y en instituciones para la atención a las personas con conductas deambulantes”, dijo.

En condiciones normales, la labor de los trabajadores sociales es atender a las personas que están protegidas por la asistencia social. Unos 112 000 núcleos son beneficiados por la misma.

“Muchos de esos núcleos reciben ingresos insuficientes y las personas que los componen no están en condiciones de trabajar ni tienen posibilidad de ayuda familiar. Igualmente, hay madres con hijos con discapacidad severa, así como ancianos que viven solos, y personas con movilidad restringida o que se encuentran encamados”, explicó.

Otro grupo de personas reciben servicios y pagos subsidiados como la electricidad, como es el caso de pacientes con enfermedades crónicas que necesitan tener climatizada la habitación de manera constante.

También están sujetas a beneficios aquellas personas que no cuentan con ingresos suficientes para pagar el servicio de atención a la familia, los hogares de ancianos o casas de abuelos, así como la transportación por concepto de servicios médicos.

El concepto de núcleo vulnerable se amplía en las condiciones actuales

La titular del MTSS advirtió que, en las condiciones actuales, el concepto de núcleo vulnerable se amplía y no está asociado a personas que tengan ingresos insuficientes.

Por tanto, la cifra de núcleos vulnerables bajo ese régimen se eleva en la actualidad a 606 945. Entre ellos se incluyen los adultos mayores que viven solos y no tienen a una persona que los pueda ayudar; las personas con discapacidad; todas las que reciben el servicio de atención a la familia (SAF); madres solas con hijos menores; embarazadas “y cualquier otra situación que pueda considerarse como una vulnerabilidad”, apuntó.

Se trata de una cifra en constante movimiento, pues en la medida en que se identifiquen personas en estas condiciones se irán incorporando.

Reconoció que aún no se ha logrado llegar a todas las familias vulnerables. A nivel nacional se alcanza a más del 95%, pero “no es una tarea que se puede dar por concluida”.

Feitó Cabrera se refirió a un grupo de acciones para estos casos:

  • Deben ser visitadas por el trabajador social que atiende la comunidad. Dentro de esos grupos vulnerables se prioriza a los ancianos que viven solos y los discapacitados.

“Se trata de una visita para conocer qué problemas presenta el núcleo familiar y cómo pudiera canalizarse o ser resuelta la situación por el trabajador social”.

  • El trabajador social tiene, entre sus misiones, realizar trámites y canalizar aquellos relacionados con las prestaciones monetarias eventuales ante ingresos insuficientes para cubrir necesidades básicas.
  • Servicio de alimentación, organizado a nivel de comunidad, el cual ha mostrado ser muy oportuno y se debe quedar permanentemente.
  • La entrega de medicamentos controlados. Aunque es un servicio que aún no se ha logrado organizar.
  • El pago de las pensiones y prestaciones de la seguridad social y la asistencia social en las casas, sin tener que trasladarse a los bancos.

“Todos estos servicios han constituido fuentes de empleo para trabajadores que han tenido que reubicarse (como el caso del comercio), trabajadores interruptos, trabajadores por cuenta propia con actividades suspendidas y los jóvenes, los CDR y la FMC, quienes de manera voluntaria y solidaria están contribuyendo en la prestación de estos servicios”, dijo.

“Aunque se están haciendo esfuerzos extraordinarios, todavía hay fallas”

En otro momento, Cabrera Feitó precisó que se trata de un trabajo conjunto, con todos los factores de la comunidad y las entidades responsables de ofrecer dichos servicios. Todo ello en estos momentos se encuentra bajo la conducción de los Consejos de Defensa a nivel municipal y provincial.

“Aunque se están haciendo esfuerzos extraordinarios, estamos conscientes de que todavía hay fallas”, reconoció la titular del MTSS, además de valorar que no en todos los territorios se trabaja de la misma manera, pues no se han concluido las visitas a los núcleos vulnerables y no se han implementado todos los servicios.

“Debemos prestar atención a todo aquello que nos falta y estar atentos a los criterios de la población”, dijo. Por otra parte, resaltó que lo más importante es que muchas personas están dispuestas a trabajar en la prestación de estos servicios.

La ministra recomendó a las personas o núcleos en situación de vulnerabilidad que no hayan sido visitados, que se acerquen a los factores de la comunidad (CDR, FMC, Dirección de Trabajo, MTSS), al trabajador social y a los puestos de mando.

Hasta la fecha, ese organismo ha recibido más de 9 330 inquietudes y planteamientos de la población por diferentes vías, lo cual ha sido utilizado para evaluar la efectividad de la implementación de las medidas en cada territorio.

“Para nosotros, lo más importante es contribuir a la solución personalizada de los problemas”, aseveró la funcionaria.

Al culminar su intervención, Feitó Cabrera precisó que “las personas vulnerables no sobran, están en aislamiento, pero no están solas ni olvidadas. En Cuba, nadie quedará abandonado a su suerte ni desamparado a partir de las medidas que el Gobierno revolucionario ha implementado ante la actual situación epidemiológica”.

La prioridad es promover la atención al adulto mayor, afirma coordinador nacional de los CDR

En su comparecencia en el espacio radiotelevisivo, Carlos Rafael Miranda Martínez, coordinador nacional de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), informó que esa organización cuenta con 17 408 zonas y 137 583 comités.

Somos una organización amplia y heterogénea, con más de 7 700 dirigentes de base, así como un amplio número de destacamentos Mirando al Mar, estructuras que datan de hace 50 años de creadas en los asentamientos costeros, así como los más de 852 destacamentos juveniles en las comunidades”, dijo.

En el contexto de la pandemia, los CDR han trabajado de manera más coordinada con la FMC desde el diseño de las actividades, hasta las acciones que se han llevado a la comunidad.

Miranda Martínez señaló que existe un conjunto de medidas adoptadas por las estructuras nacionales de ambas organizaciones, mientras que actualmente se precisan otras, “de cara a las zonas de cuarentena”.

Como parte del sistema de trabajo, semanalmente se realizan reuniones por videoconferencia y para puntualizar las acciones de acuerdo con los momentos por los que ha ido transitando la situación.

Según el Coordinador Nacional de los CDR, se elaboran resúmenes diarios que abarcan las dificultades concernientes a los grupos vulnerables, y se han establecido identificaciones (carteles o pegatinas) para las viviendas en cuarentena y en aislamiento.

En la actualidad se distribuyen pancartas con mensajes y llamados a permanecer en los hogares y cumplir con el distanciamiento social, como las vías más efectivas para disminuir los casos de COVID–19 en el país.

Una prioridad de la mayor organización de masas cubana es promover la atención al adulto mayor, insistiendo en la responsabilidad de las familias, mientras que en el caso de aquellos que viven solos, la FMC y los CDR contribuirían a satisfacer sus necesidades básicas.

Existen más de 78 000 ancianos solos, a quienes se les está prestando ayuda desde el barrio.

El coordinador nacional de los CDR destacó que más de 8 000 trabajadores sociales, así como activistas estudiantiles y de las ramas deportiva y del comercio, han contribuido a hacer llegar los alimentos a las familias vulnerables en las comunidades.

A estas acciones, el funcionario añadió la confección de nasobucos, y destacó la actitud de muchas personas que se han sumado de manera solidaria a la elaboración de estos medios de protección, sin fines de lucro, para su entrega a los hogares de ancianos, casas de niños sin amparo, hospitales psiquiátricos y otros centros.

“Para entendernos a nosotros mismos hay que saber cuánta solidaridad ha estimulado la Revolución desde el primero de enero de 1959, y cuántas personas anónimas están y participan”, dijo.

Miranda Martínez se refirió al apoyo de la comunidad a la pesquisa del médico y enfermera de la familia, “pues conocen a las familias y saben si hay que ir en determinado horario, y con ello han apoyado a los estudiantes de Medicina”.

Insistió en la atención a embarazadas y a los menores de un año, así como en la distribución de las gotas homeopáticas Prevengho–Vir en aquellos lugares donde se ha decidido.

El coordinador nacional de los CDR mencionó además a las brigadas de activistas juveniles que han ayudado en la limpieza e higienización de los hogares ancianos, y en el cobro de las chequeras de ancianos que viven solos.

Reconoció la contribución de los trabajadores por cuenta propia, quienes han estado ayudando con la entrega de alimentos y en la resolución de determinados problemas en viviendas de las personas más vulnerables.

“Ante esta situación que nos impacta, tenemos que lograr la unidad y cohesión, y atesorar para el futuro las mejores experiencias, que nos permitirán estar preparados para otros desafíos”, concluyó.

Las mujeres son una de las fortalezas en las comunidades cubanas

La secretaria general de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), Teresa Amarelle Boué, afirmó que las mujeres constituyen una de las fortalezas en las comunidades cubanas.

“No sabemos de pandemias, pero sí de solidaridad y la vocación humanista de la Revolución cubana”, dijo, y se refirió al ejemplo de Vilma Espín en su esencia de prevenir e integrar en el trabajo social a todos los factores y organismos de la Administración Central del Estado y el Gobierno junto al pueblo.

Amarelle destacó el reto de la FMC al incorporar en esa democracia participativa a todos los factores de la sociedad, una fortaleza en nuestro país. Recordó a Fidel Castro y a Vilma Espín cuando advertían que, si bien existen temas comunes a todas las personas, en el caso de las mujeres había que atenderlos particularmente.

“Está demostrado que las personas mayores son muy vulnerables ante la COVID–19, por las enfermedades asociadas que puedan padecer”, dijo.

En Cuba, las mujeres tienen una alta esperanza de vida; de acuerdo con las estadísticas, el 56% de las personas mayores de 80 años son mujeres. De ahí que, para la FMC, esta es una mirada esencial que debe darse al tema del enfrentamiento a la COVID–19.

El cuidado de los niños en las casas, ahora que no acuden a las escuelas, así como las tareas domésticas, recaen en estos momentos en las mujeres.

Más de 100 000 trabajadores están en sus hogares trabajando a distancia, y la mayor parte son mujeres, ante lo cual se incrementa el trabajo doméstico para ellas, debido a roles históricamente asignados al sexo femenino, comentó.

“Estamos en momentos en que se debe potenciar la corresponsabilidad en esos cuidados. Deben compartirse las labores del hogar”.

La secretaria general de la FMC consideró muy valiosos los consejos de los psicólogos para organizar la vida en los hogares y hacerla más placentera y llevadera en medio de la pandemia, como están haciendo a través de las redes sociales Facebook y WhatsApp, y en la televisión, Patricia Arés y Manuel Calviño, entre otros especialistas.

“Hay que tratar de que estos consejos lleguen a las mujeres y mantener la calma, la confianza y el optimismo, dijo.

Condenar la violencia de género y cuidar al personal de salud, en su mayoría mujeres

Una preocupación primordial para la FMC, enfatizó la secretaria general, es la violencia de género en una situación como esta, donde el estrés ante proyectos inconclusos y la escasez de recursos genera estados de ánimo que pueden desencadenar situaciones de violencia en el hogar.

La violencia también es un problema de salud y es un asunto que estamos atendiendo”, enfatizó.

En este sentido, la FMC ha apoyado los últimos pronunciamientos del secretario general de la Organización de las Naciones Unidas en relación a la violencia.

“Como ha ratificado el presidente cubano ante la Asamblea Nacional del Poder Popular, no puede haber impunidad ante estos hechos. Las autoridades del país actuarán con todo el rigor ante cualquier hecho de violencia de género. La solidaridad entre vecinos también puede ayudar en este sentido y ayudar a darse cuenta cuando la convivencia en un hogar no está siendo adecuada”, apuntó.

Amarelle Boué resaltó la estrategia integral existente en Cuba, que involucra a expertos de la FMC, la Universidad de La Habana, la Policía, el Cenesex, la Fiscalía General de la República, los Tribunales y las organizaciones de masas, para trabajar esta problemática.

Otro de los puntos abordados por la secretaria general de la FMC fue el del personal de salud, el cual el mayoritariamente femenino (más del 70%). “Son ellas las más expuestas, de ahí que la atención a sus familias sea una prioridad”.

Respecto a gestos como priorizar a los profesionales de la salud en los establecimientos comerciales para la adquisición de productos, Amarelle Boué dijo que es la vocación humanista de nuestro pueblo.

“Cualquier persona en Cuba muestra desprendimiento y vocación de ayudar al otro, y en la comunidad eso tiene una expresión multiplicada en todos y todas”, consideró.

La secretaria de la FMC señaló también que la dirección del país y del Partido han dado indicaciones precisas para cuidar al personal de salud, en su mayoría mujeres, y a sus familias, así como a los colaboradores que han salido de misión internacionalista.

En los protocolos de actuación que ha elaborado el Ministerio de Salud Pública, están incorporados los servicios básicos de la salud sexual y reproductiva de las mujeres.

Señaló que se mantiene el funcionamiento del Programa Materno Infantil (PMI), el cual está asegurado y es una prioridad. Al respecto, comentó que las embarazadas reciben la misma cantidad de consultas establecidas.

Los hospitales diseñados para la atención a la COVID-19 también contempla entre sus protocolos la atención al PMI.

Por otra parte, añadió que debido a la paralización del transporte, los consejos de defensa a cada nivel garantizan que los equipos básicos de salud lleguen a las embarazadas en zonas de riesgo, donde se les realizan los ultrasonidos genéticos, por ejemplo. Asimismo, continúan en funcionamiento los hogares maternos.

Amarelle Boué resaltó el trabajo realizado por las brigadas FMC de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños, en el traslado de alimentos a hogares maternos, a los centros de aislamiento, y la atención a niños sin amparo filial, prisiones y los centros de aseguradas.

Reconoció además a las dirigentes de base, brigadistas sanitarias, trabajadoras sociales, entre otras que diariamente trabajan para frenar esta enfermedad.

“Hay historias preciosas de vida, de mujeres que de modo voluntario o convocadas se han sumado a las acciones de la organización en este contexto.

“A esas guerras de estos tiempos, nuestro reconocimiento y aplausos”.


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