miércoles, 17 julio 2024

Gaza cumple cinco meses bajo fuego sin tregua a la vista y al borde de la hambruna

La esperanza para alcanzar una tregua entre Israel y Hamás en la Franja de Gaza antes del inicio del Ramadán disminuyeron este jueves, cuando se cumplen ya cinco meses del inicio de ataques y bombardeos a la Franja, en octubre pasado.

Israel sigue bombardeando el asediado enclave palestino, donde otras 83 personas fallecieron en las últimas 24 horas.

En Jabaliya, en el norte de Gaza, un grupo de palestinos se congregó para recibir alimentos. “Nosotros podemos sobrevivir sin comida (…), pero los niños, no”, dijo Basam al Hou, un voluntario. “Se mueren y se desmayan en las calles debido al hambre”, añadió.

Luego del 7 de octubre, cuando un ataque sin precedentes de Hamás en suelo israelí dejó unos 1 160 muertos, según datos oficiales israelíes, Israel desató una ola de bombardeos y ataques indiscriminados sobre Gaza y prometió “aniquilar” a Hamás, en el poder en Gaza desde 2007.

Hasta la fecha, la ofensiva israelí a causado 30 800 muertos, sobre todo mujeres y menores, según el último balance de las autoridades sanitarias en la Franja

La fuerte ofensiva israelí, que ha generado amplio rechazo internacional, continúa y el ejército bombardeó durante esta jornada más de 30 veces Rafah, en el sur, y Jan Yunis, en el centro del territorio.

En Deir al Balah, unos 14 cadáveres quedaron tendidos frente a un hospital, algunos de ellos con los pies descalzos que sobresalían de las telas con las que fueron cubiertos.

Las negociaciones iniciadas el domingo en El Cairo, con la mediación de Estados Unidos, Catar y Egipto y sin la participación de Israel, buscaron un cese de los combates de seis semanas, en un acuerdo que incluiría la liberación de rehenes a cambio de la excarcelación de palestinos detenidos en Israel, así como la entrada de mucha más ayuda humanitaria.

Según Israel, 130 de los rehenes capturados por Hamás durante el ataque del 7 de octubre siguen cautivos en Gaza, de los que 31 habrían fallecido. La delegación del movimiento islamista abandonó la capital egipcia para llevar a cabo consultas con la dirección política en Doha, declaró a AFP el jueves un alto cargo del grupo.

“Las respuestas iniciales” de Israel “no responden a las exigencias mínimas” formuladas por el grupo islamista, en especial sobre un alto el fuego permanente y una retirada de las tropas israelíes, dijo el dirigente.

Las negociaciones “no están rotas” y las “divergencias se están reduciendo”, aseguró sin embargo el embajador de Estados Unidos en Israel, Jack Lew.

En el exiguo territorio de Gaza, unos 2.2 millones de personas, según la ONU, la inmensa mayoría de la población, están al borde de la hambruna.

China calificó el jueves la situación en ese territorio de “tragedia para la humanidad y vergüenza para la civilización” y urgió a un alto el fuego inmediato.

Las autoridades palestinas reportaron que los tanques israelíes abandonaron esta semana el centro de Jan Yunis, dejando atrás solo ruinas. Jamil Agha, de 49 años, decidió quedarse con su familia en lo que queda de su casa. “Llorar es inútil. La tristeza invadió nuestras vidas”, relató.

La ayuda humanitaria, que depende de la autorización de Israel, entra a cuentagotas en el territorio palestino desde Egipto.

Al menos 20 civiles, la mayoría niños, han muerto por desnutrición y deshidratación, según autoridades locales. “Creemos que decenas de personas mueren en silencio de hambre sin haber llegado a los hospitales”, declaró un portavoz del Ministerio de Salud.

Aviones de varios países empezaron a lanzar alimentos en el norte dela Franja, una solución considerada insuficiente y peligrosa por las ONG.

El subdirector ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU advirtió que la ayuda por aire “no evitará la hambruna”.

Hacer llegar suministros humanitarios a Gaza mediante lanzamientos aéreos o marítimos no sustituye suficientemente las entregas terrestres, dijo el jueves la coordinadora de ayuda de la ONU para el territorio palestino, Sigrid Kaag, tras una reunión a puerta cerrada del Consejo de Seguridad.

Sigrid Kaag dijo al Consejo que la comunidad internacional debe “inundar el mercado de Gaza con bienes humanitarios” y “reenergizar el sector privado” para poder ingresar más bienes comerciales que satisfagan las necesidades de los civiles.

“La diversificación de las rutas de suministro por tierra” sigue siendo la solución óptima, afirmó la coordinadora. “Es más fácil, más rápido y más barato, particularmente si sabemos que necesitamos sostener la asistencia humanitaria para los habitantes de Gaza durante un largo período de tiempo”.

Recalcó que “el aire o el mar no son sustitutos de lo que necesitamos ver que llegue a tierra”.

Aunque saludó esos lanzamientos, Kaag advirtió que son “una gota en el océano, lejos de ser suficiente”.

La coordinadora subrayó el complicado proceso de inspección fronteriza. “Si todo pasa por uno o dos cruces, es más difícil de procesar. La verificación de la verificación lleva tiempo. Hay procesos engorrosos”, dijo.


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