jueves, 29 julio 2021

¿Envenenamiento por Amoena?

La  Amoena, típica de América Central y del Sur resulta prácticamente un elemento decorativo obligatorio de los hogares cubanos a partir de lo vistoso de sus hojas y su fácil propagación en la Isla. No obstante, esta planta tropical de la familia de las aráceas debe manipularse con mucho cuidado.

La  Amoena, típica de América Central y del Sur resulta prácticamente un elemento decorativo obligatorio de los hogares cubanos a partir de lo vistoso de sus hojas y su fácil propagación en la Isla. No obstante, esta planta tropical de la familia de las aráceas debe manipularse con mucho cuidado.

Recientemente ha circulado a través de las redes sociales y correos electrónicos  una alerta referida a la Dieffenbachia Amoena -muy común en el interior de hogares y establecimientos cubanos-, y que refiere la muerte de niños y animales luego de haber hecho contacto con esta planta. Pero, ¿Cuánto hay de cierto en esta cadena?

La Amoena, familia de las aráceas, es típica de América Central y del Sur, de ahí su abundancia en Cuba, sobre todo en los hogares donde se emplea como elemento decorativo a partir del gran tamaño que alcanza- 3 a 20 metros de altura-, y por las notables manchas claras en sus hojas. No obstante,  a su belleza, es cierto que posee toxicidad y debe manipularse con cuidado, aunque en raras ocasiones puede causar la muerte como refiere el mensaje que circula hoy por internet.

El “peligro” de la también llamada Lotería  deriva del hecho de que sus hojas poseen cristales de un compuesto llamado oxalato de calcio, al igual que la parte de una proteína llamada Asparagina, las cuales son irritantes a la piel y las mucosas tanto de los seres humanos como de otros animales. Pero según la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, la ingestión o el contacto directo con hojas de dieffenbachia solo podrían provocar cierto ardor o inflamación en la boca y la garganta, la voz ronca y dolor ocular en la mayoría de los casos, y en los efectos más graves, diarrea, nauseas o vómitos

“Dado que la inflamación de la boca y garganta pueden en efecto obstruir las vías respiratorias, sobre todo de los niños, existe la posibilidad de que provoquen la muerte, pero esto es extremadamente raro”, según reporta el sitio especializado.

Pero hasta ahora en ningún caso se ha demostrado que la Dieffenbachia tiene la toxicidad rápida y letal que asegura el mensaje difundido por email o redes sociales.

No obstante, sí debe tenerse presente la toxicidad de la misma, sobre todo si al tenemos en interiores donde pueden convivir niños y macotas. Desde el 2006 en los Estados Unidos se han producido 64.236 casos de intoxicaciones por las plantas, y de estos casos el 70% correspondió a niños, por lo que resulta el país con mayor cantidad de casos por contacto con la Amoena.

En Cuba, y específicamente en Villa Clara, no existen registros de problemas en humanos, al menos asociados al contacto con la planta, pero sí se han reportado casos de efectos en mascotas, por lo que no está de más realizar la advertencia que bien puediera hacerse extensiva a otras plantas que han mostrado incidencia sobre la salud humana, sobre todo en edades pediátricas.

Ante cualquier síntoma que se origine una vez tenido contacto con la misma, es necesario limpiar la boca con un paño húmedo y frío, enjuagar bien los ojos si tuvieron contacto con la planta y dar a beber leche. Posteriormente se debe consultar a un centro asistencial.

Si se cumplen estas medidas, la planta no resulta un peligro, y menos potencial como muchos han hecho creer, pero sí requiere tomar medidas para su manipulación y cuidado que impidan un accidente  que pueda afectar la salud humana.

Consejos para el cuidado de la Amoena

  • La planta quiere el calor y por tanto una temperatura entre 20-30°C, es óptima. En invierno la temperatura mínima ideal es 15-18°C.
  • Tener cuidado con los golpes de frío y a las corrientes de aire.
  • Tiene necesidad de buena luz pero no sol directo que podría quemarla. Cuanto mayor sea la luz mucho mayores serán las venas de las hojas.
  • Las hojas deben limpiarse al menos cada 15 días utilizando un paño blando humedecido. Durante la operación, sustentar las hojas con la mano cubierta por un guante para evitar que se rompan.
  • No USE productos que lustran las hojas. Estos productos obstruyen los estomas de la planta impidiéndoles sus funciones fisiológicas normales.

Carmen Milagros Martín Castillo

Periodista Licenciada en Periodismo por la UCLV 2012. Editora del sitio web de Telecubanacán, amante del universo digital.

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