Lun, 26 julio 2021

Luis Manuel Pérez Boitel, «alguien que augura que hay poesía para rato»

Durante la Feria Internacional del Libro de La Habana se entrega el Premio Nacional de Poesía “Nicolás Guillén”, otorgado al escritor remediado a finales de enero.

Desde su natal Remedios, Luis Manuel Pérez Boitel aparece como una de las voces más significativas de la poesía villaclareña y cubana.

No por simples cuestiones numéricas que suman a su quehacer una veintena de libros publicados y una larga lista de lauros nacionales e internacionales; sino porque el oficio de poeta, compartido a ratos con el de jurista y multiplicado en las facetas de crítico e investigador, se le presenta como la forma más auténtica de liberación.

Hace apenas unos días la noticia de que mereciera el Premio Nacional de Poesía “Nicolás Guillén” recorrió todo el país y en la octava villa cubana le valió el abrazo agradecido de los amigos de siempre.

La naturaleza del estío, el poemario triunfador, retomó la senda temática de la insularidad, una zona que a decir de Boitel ha sido poco explorada en la poesía cubana contemporánea.

«En este caso trato de dialogar con el Caribe y, en ese contexto, abordo el tema del paisaje, de las relaciones con mi familia. Es un libro de unas cien cuartillas que estoy seguro saldrá editado el venidero año», asegura el poeta en su conversación con CMHW, vía telefónica.

Recibir el premio que lleva el nombre de nuestro poeta nacional, otro de los grandes cantores del Caribe, es para Boitel una manera de compartir presupuestos estéticos con él y rendir culto a ese capítulo de la obra de «nuestro Nicolás», menos reconocido entre críticos y lectores.

En su opinión, la poesía cubana muestra hoy un orgiástico panorama donde confluyen diversas estéticas. «Tenemos un legado muy fuerte, con una larga tradición desde Martí, Heredia, Julián del Casal, Eliseo Diego, Lezama Lima o el propio Guillén, por ello hay que entenderla desde el cruce de caminos de varias generaciones».

Aunque el término (‘generaciones’) no le satisface del todo y contradice, incluso, los planteamientos de un sector de la crítica, sabe de la infertilidad de sentencias o juicios monolíticos en el ámbito literario.

El camino está en valorar a todos los poetas en su integridad, sin descartar la poesía que se hace en la provincia, «al final se van a imponer siempre quienes logren una superación al canon temporal que pueda existir en un momento determinado».

En lo inmediato y sin apartarse de la pasión que lo sumerge en los muchos senderos de la poesía cubana, Boitel va al encuentro de sus lectores en el espacio Café Diverso, habitual en las ediciones villaclareñas de la Feria, como momento para llenar de versos alguna esquina del Parque Vidal. /
Beatriz Hernández García


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