Lun, 14 junio 2021

Prudencia

Esta es una lucha en la que estamos implicados todos, de una naturaleza social, y en la cual cada quien debe imponerse la condición de ser responsable, por el bien suyo y el de los demás.

La Covid-19 continúa expandiéndose por todo el mundo, y cada vez es más elevado el nivel de infectados y fallecidos. La señal es muy clara: hay que cumplir protocolos para su prevención y control, y acatar reglas sanitarias muy estrictas con el objetivo de evitar a toda costa el contagio y la propagación de la enfermedad.

Son diversas las medidas y lecciones para aplanar la curva epidémica y se insiste sobre todo en la conciencia colectiva, y en la disciplina y la responsabilidad individual.

Además de reforzar los cuidados higiénicos, los expertos advierten que el comportamiento personal es clave. En ese sentido recomiendan medidas de distanciamiento social, dígase cuarentena y aislamientos voluntarios, así como evitar desplazamientos y aglomeraciones.

Otras están dirigidas a no dar la mano y evitar los besos, e intentar mantener por lo menos un metro de distancia con otras personas, algo cuyo beneficio nadie pone en duda, pero que hasta cierto punto resulta tormentoso para los cubanos, pues riñe con hábitos muy arraigados en nuestra sociedad.

El contacto visual y físico en Cuba no tiene la misma connotación que en otras partes del mundo. Según estudiosos, es parte de la naturaleza y responde a fenómenos de índoles socio-culturales e históricos. 

Por suerte, ya hay quienes desistieron de los abrazos fraternales, de los retozos amistosos y de otros acercamientos que suelen caracterizar los encuentros entre conocidos, amigos y familiares en la Isla.

Cada vez se ven más a los que te saludan a distancia o te echan una mirada afectiva desde lejos, e inclusive están aquellos, los menos, que pasan de largo sin miramientos. Creen que eso no lastima ningún sentimiento, y es sano para el propósito de evadir a la Covid-19.

Lo cierto es que poner a un lado, o aplazar por ahora, la relación de alegre camaradería en forma de apretones de manos o besuqueo, no tiene porqué agriarle el carácter a nadie ni ser motivo de risas o burlas. Todo el mundo debe entender las razones y no pasar por alto la importancia de la precaución, aun en contra de su voluntad. 

A pesar de no pocas exhortaciones, mucha gente todavía no se toma en serio este asunto en particular y no hay poder humano capaz de persuadirla de que, por ejemplo, es necesario eludir los saludos afectuosos.

Se explica, acaso, porque así somos los latinos y, en particular, los cubanos. Hay quienes piensan que un beso no le hace daño a nadie y encuentran extravagante saludarse con el codo o con simples gestos a distancia. Lo consideran una tortura inútil y continúan obedeciendo a esa costumbre antiquísima de darse la mano o abrazar al amigo.

Aunque algunos no parecen estar enterados, esta pandemia es peligrosa y ocasiona infinidad de contratiempos, incluidos algunos que tienen relación con nuestros hábitos cotidianos.

Los cubanos, vinculados por el cariño y la solidaridad, debemos continuar trabajando con serenidad, seguridad y disciplina para enfrentar con éxito el nuevo coronavirus, como indicó el Presidente Miguel Díaz-Canel.

En el plano individual supone no perder la noción de la realidad y mirar a la cara de los demás con la mano en el corazón. De tal modo acompañamos las decisiones del país y no faltamos a la voluntad que nos guía en esta batalla.

Es una lucha en la que estamos implicados todos, de una naturaleza social, y en la cual cada quien debe imponerse la condición de ser responsable, por el bien suyo y por el de los demás. Por lo pronto, debemos posponer algunas costumbres habituales. Resulta conveniente para todos, para ti y para mí. Es lo más prudente.


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Un comentario en "Prudencia"

  1. Me preocupa algo que puede solucionarse antes de que aparezcan las consecuencias. Un directivo de salud en Villa Clara me dijo que el Hospital Oncológico de Santa Clara,ubicado en el centro de la ciudad,está previsto que se utilizará para ingresar pacientes con coronavirus en caso de que sea necesario Mi pregunta es,existiendo otras instituciones de salud en Santa Clara por qué utilizar ese centro de salud sabiéndose aún que esos pacientes son
    más propensos a adquirir esa enfermedad y sus complicaciones?