Vie, 18 junio 2021

La hora del Patacón Pisao

Un día la vida me dio la posibilidad de conocer a la persona que donó a Cuba toda esa variedad de clones del plátano FHIA. Se llamaba Phil Rowe, era un norteamericano que se asentó en Honduras y desde mediados del siglo pasado se dedicó a hacer la magia del mejoramiento varietal del plátano empleando esas semillas negras del corazón del plátano.

Un día me enseñaron en la escuela que esos puntos negros en el centro del plátano eran sus semillas y que reproducir la especie por esa vía resulta prácticamente imposible y carente de utilidad. Este criterio tuve que revisarlo a profundidad con la llegada de la plaga de la Sigatoka negra a la Cuba de los años 90 del pasado siglo.

La Sigatoka es un hongo que afecta las hojas del plátano y las torna de un color carmelita chamuscado, el banano entonces se debilita y el proceso  afecta la obtención del fruto.

La imposibilidad de sostener los gastos de fungicidas para controlar la enfermedad llevó a la búsqueda de variedades resistentes y fue allí cómo se generó un proceso que el plátano burro llegó a la cara B de los billetes de 20 pesos y florecieron en los campos los cultivares de las famosas variedades del FHIA

Un día la vida me dio la posibilidad de conocer a la persona que donó a Cuba toda esa variedad de clones del plátano FHIA. Se llamaba Phil Rowe, era un norteamericano que se asentó en Honduras y desde mediados del siglo pasado se dedicó a hacer la magia del mejoramiento varietal del plátano empleando esas semillas negras del corazón del plátano que me enseñaron en la escuela que resultaban inútiles.

Rowe hizo cruzamientos a la vieja usanza mezclando polen de variedades de plátano resistentes a la sigatoka, con otras muy vulnerables y así obtuvo entre otras variedades el FHIA  01, el FHIA 03, el FHIA 17, el FHIA 23 y el FHIA 27. Estas plantas muestran excelentes índices productivos, una probada resistencia al hongo y con el sabor de las apetecidas variedades de fruta y vianda.

Phil, quien no se encuentra ya con nosotros desde hace algunos años, intentó sin éxito promover en Cuba el Patacón Pisao, una receta del área del Caribe que partía de un chatino al cual se le coloca encima un picadillo bien condimentado

Esto es mejor que una McDonald y pega más con el gusto del trópico – me dijo mientras tomábamos un jugo helado elaborado de plátanos –Y no emplea la harina de pan que ustedes no tienen, promuévanlo.

El tiempo pasó y la idea del científico me siguió dando vueltas en la cabeza.Le recordé especialmente durante una edición del Festival de Cine de La Habana cuando disfruté de un excelente documental que relataba cómo la gran multinacional de las hamburguesas perdió la batalla y tuvo que cerrar su negocio de un pequeño pueblo al no ser posible hacer frente a las tradiciones alimentarias de una pequeña comunidad de Italia, apegada a las recetas de su cocina tradicional.

Cuando salí del cine miré al cielo nocturno de La Habana prácticamente invisible por la polución lumínica de la Calle 23 y pensé: tienes razón nuevamente Phil. Hace falta que algún día llegue la hora del patacón pisao


Arnaldo Díaz Jiménez

Director de Televisión en Telecubanacán Graduado de Lenguas Extranjeras 1987 se interesa por el desarrollo científico y medioambiental. Es Realizador del Programa de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente.

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