Vie, 18 junio 2021

A Villito no le gusta quedarse «dao»

Poco le faltó a Villito para echarse a llorar cuando a mediados de noviembre pasado las lluvias intensas y extensas de la Tormenta Tropical Eta desbordaron el Río Sagua la Chica y pusieron bajo las aguas casi todos los sembradíos que bien crecían en su finca La Llaná, en la zona de Pirindingo, unos quince kilómetros al norte de Camajuaní.

¨Muchos compañeros míos me dieron aliento y me dijeron: Villito a  guapear de nuevo que  todo no está perdido y entonces me volví a amarrar los pantalones, a doblar el lomo y sembrar ¨ dice Eduardo Martínez, a quien todos en la CCS «El Vaquerito» le dicen Villito.

¨La verdad es que me dejó pelao, aquí no quedó nada, todo bajo el agua pero cuando el río me devolvió la tierra me prendía  sembrar de nuevo y ya ves periodista como anda esto a unos tres meses de aquel desastre.¨

¨Donde quiera que hay una esquina o hay unas matas de plátano o hay un surco de limón, pero todo está sembrado sin faltar un metro. Ya lo que me queda es el solar de la casa que lo tengo hasta limpio también para sembrar frutales o lo que sea porque mi filosofía en  plantar una mata donde quiera que se pueda.¨

Y es verdad lo que dice Villito, pues en las quince hectáreas que tiene la finca solo hay dos parcelas donde no se ve el verdor de las plantas y es que están recién aradas y preparadas, una para sembrar yuca y la otra de garbanzo.

La Llaná es un jardín de policultivos entre las tomateras preñadas de muchos frutos, maíz intercalados con frijoles,  garbanzos recién sembrados, malangas de dos variedades, plátanos, ajos, limones, calabazas, ajos y cebollas.

¨Toda la semilla que siembro se la compro al estado  pues es semillas tratadas y certificadas con muy buena germinación y fortaleza y eso se nota en la salud de las plantaciones¨.

¨Hace un año más o menos yo me llegué por la zona de Cabaiguán para aprender un poco del cultivo del garbanzo y verdad que allí se dan abundantes y entonces adquirí un poco se semilla y aquí se me han dado que más lindos no los quiero porque aquí la tierra es mejor y lo que hay es atenderlos¨

¨Esta finca realmente pertenece a mi suegro que ya es una persona mayor y al que además tuvieron que amputarle una parte de un brazo por una enfermedad que tiene, y por esa razón desde hace unos cinco años yo me hice cargo de ella siempre aprendiendo del que sabe más que uno, escuchando al que te da un consejo y sobre todo al Doctor Sergio Rodríguez, director del Instituto de Viandas Tropicales, el INIVIT,  que nos asesora mucho y orienta principalmente en el tema de las semillas y las mejores variedades.¨

Dice Villito que las cosas le han salido bien porque le gusta lo que hace y porque cada vez que se la he presentado un problema se empeña en buscar una solución y  la ha encontrado.

¨Siempre estoy inventando, como se dice entre los cubanos, porque no hay abonos ni químicos porque el gobierno no puede comprarlos ahora, pues entonces hay que echar a andar la iniciativa con otros productos que aquí se fabrican y usando la cal, la tabaquina del tabaco y otras sustancias que la experiencia de los guajiros dice que dan resultados¨

¨Yo pertenezco al movimiento campesino de avanzada que se llama Los 90 X 90  que lo creó Julio Lima, el antiguo secretario del partido en Villa Clara, y por eso todas mis producciones van para la Cooperativa y para la Empresa de Acopio y porque además cada vez que pueden se acuerdan de mí y me apoyan con los pocos recursos que hay y yo no les puedo fallar¨

Revisando los papeles de la Cooperativa vi que en el último mes y medio Villito entregó más de 5 toneladas de Yuca, cientos de cajas de tomates, calabazas y granos todos destinados al consumo social.

En un momento de la conversación me lleva hasta un surco esquinero donde tiene sembradas unas veinte matas de limón persa las que a pesar de no tener más de medio metro de altura ya algunas tienen fruticas.

¨Ahora estoy encaprichao en exportar limones en un futuro cercano, porque ustedes sacaron ahí en la televisión que un guajiro allá por Mayabeque o Artemisa, no recuerdo bien,  le vendió como una tonelada de limones a Italia y si yo sembré aquí por primera vez garbanzos y se me dieron mejor que los de Cabaiguán, por qué no voy a hacer lo mismo con los limones que están perdidos y tanta falta hacen.¨

¨Y le voy a decir algo periodista, el Río es mi suerte y mi desgracia a la vez, porque cuando se sale del cauce ya usted ve lo que me hizo, pero en el resto del año me da el agua y llueva o no a mis plantas no le falta ese alimento.¨

¨Yo no soy guapo pero no me gusta quedarme dao, y como el río vino de pronto y me lo arrancó todo, pues me jalé pa trá y lo volví a sembrar y ya ve usted lo lindo que está esto porque la única tierra mala que yo conozco  es la que no está sembrá

N. E: Las palabras resaltadas se corresponden con el lenguaje coloquial típico de los campesinos cubanos


Luis Evidio Martínez Díaz

Periodista Graduado en la UH como Licenciado en Periodismo 1991, prefiere el debate y el análisis de los acontecimientos que le circundan.

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