jueves, 29 julio 2021

COVID-19 en el mundo: Vacuna rusa supera una nueva fase y está lista para la etapa 3

La vacuna Sputnik V desarrollada en Rusia para combatir el coronavirus no provocó incidentes adversos en los pacientes que la recibieron y genera anticuerpos contra la Covid-19, según publicó un estudio difundido en la revista científica The Lancet. Los resultados preliminares dan luz verde para el avance de la investigación que, no obstante, necesitará de estudios de mayor envergadura para recibir el visto bueno final para su producción en serie.

La publicación científica británica informó que un grupo de pacientes que participó de los estudios clínicos preliminares sobre la vacuna rusa desarrolló una respuesta inmunitaria sin efectos indeseables graves.

El estudio detalla los primeros hallazgos arrojados por dos ensayos clínicos en su fase temprana, en los que participaron 76 personas. Se llevaron a cabo en dos hospitales rusos con adultos de entre 18 y 60 años, que se aislaron tan pronto se registraron para participar en las pruebas clínicas y permanecieron en los centros médicos durante los primeros 28 días.

Luego de estos resultados, la Fase 3 del ensayo clínico de la vacuna incluirá 40 mil voluntarios de diferentes grupos de edad y de riesgo y se llevará a cabo con una constante vigilancia.

Lo que dice el estudio publicado en The Lancet

El informe avala en parte las esperanzas del gobierno ruso, que a principios de agosto había anunciado la aprobación de Sputnik y su desarrollo sin haber aportado detalles de las pruebas clínicas, algo que generó inquietud en el mundo científico.

Según The Lancet, el grupo de expertos encontró que dos formulaciones -una congelada y otra liofilizada- de una vacuna que consta de dos partes son «seguras», pues no identificaron reacciones adversas de gravedad en más de 42 días e indujeron respuestas de anticuerpos en todos los participantes en un plazo de 21 días.

Los resultados secundarios de los ensayos (no tan relevantes como los primarios) también llevaron a pensar que las vacunas producen en un plazo de 28 días respuesta de células T, que detectan y mata patógenos invasores o células infectadas.

La formulación congelada está diseñada para su uso a gran escala, mientras que la liofilizada se desarrolla teniendo en mente aquellas regiones de difícil acceso, pues puede almacenarse a temperaturas de entre 2 y 8 grados centígrados.

El estudio explica que la vacuna incluye dos vectores de adenovirus (el llamado «tipo 26 de adenovirus humano recombinante» o rAd26-S y el «tipo 5 de adenovirus humano recominante o rAd5-S), modificados para expresar la «proteína del pico» SARS-CoV-2, herramienta clave que el virus utiliza para invadir las células humanas.

Indica también que en las pruebas se debilitaron los adenovirus a fin de que no se puedan replicar en células humanas y no puedan provocar enfermedades, ya que en general causan habitualmente el resfriado común.

Ese tipo de vectores de adenovirus ya se emplearon en muchos ensayos clínicos de manera segura, según el estudio, que apunta que estas vacunas tienen como objetivo estimular ambos brazos del sistema inmune: los anticuerpos y las repuestas de las células T, de forma que ataquen el virus cuando circule por el organismo y también las células infectadas por el SARS-CoV-2.

Vacunas de adenovirus

El autor principal, Denis Logunov, del Centro Nacional de Investigación para Epidemiología y Microbiología (Rusia) comentó que «cuando las vacunas de adenovirus entran en las células de las personas, generan el código genético de la proteína spike del SARS-CoV-2», que ocasiona que las células produzcan esta proteína.

Esto ayuda, según dijo, a «enseñar al sistema inmunitario a reconocer y atacar el virus del SARS-CoV-2» aunque «para formar una respuesta inmunológica potente contra el virus, es importante proporcionar una vacuna de refuerzo».

Logunov puntualizó también que las vacunas de refuerzo que usan el mismo vector de adenovirus «podrían no producir una respuesta efectiva, pues el sistema inmunológico podría reconocer y atacar el vector» y esto «impediría que la vacuna entrar en las células del cuerpo». Por este motivo se usaron dos tipos diferentes de vectores de adenovirus «en un intento por evitar que el sistema inmunológico se haga inmune al vector».

Entre otros de los hallazgos, los investigadores vieron que ambas formulaciones resultaron seguras y se toleraron bien y entre los eventos adversos más comunes figuraron dolor en el lugar de la inyección (en un 58 por ciento de participantes), hipertermia (en un 50), dolor de cabeza (un 42), astenia (un 28), y dolor muscular y de articulaciones (24 por ciento).

Tras los experimentos, los científicos consideraron que utilizar diferentes adenovirus supone un planteamiento efectivo para desencadenar una «robusta respuesta inmunológica» pero alertaron de que aún es necesario acometer más investigaciones.

Las limitaciones del estudio

Sobre las «limitaciones» del estudio, incluyeron el corto periodo de seguimiento (42 días); que se trate de una investigación «pequeña»; que algunas partes de la primera fase de los ensayos incluya solo a voluntarios varones y que no hubiese placebo.

El epidemiólogo Naor Bar-Zeev, del Centro internacional de Acceso a Vacunas (EE.UU.), ajeno a la investigación, alertó, por su parte, de que todos los candidatos a vacuna deben mostrar «que son seguros y probar una eficacia clínica duradera (que incluya a grupos de mayor riesgo) en ensayos grandes aleatorios antes de que puedan ser utilizados«.

Advierten que las muertes por COVID-19 podrían triplicarse para fin de año

Un trabajador de la salud en París, Francia. 2 de septiembre de 2020. Foto: Christian Hartmann / Reuters.

Las muertes relacionadas con el nuevo coronavirus podrían triplicarse en los próximos cuatro meses, siendo las regiones de Europa, Asia Central y EE.UU. las que mayor riesgo enfrentan si los gobiernos no toman medidas, según advierte un modelo de previsiones sobre la pandemia publicado esta semana por el Instituto de Métricas y Evaluación de la Salud (IHME, por sus siglas en inglés) de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington.

Estas nuevas predicciones sugieren que el número total de casos fatales en todo el mundo a causa de la COVID-19 podría ascender a 2,8 millones para el 1 de enero de 2021, es decir alrededor de 1,9 millones más que los registrados actualmente.

Además, señalan que las muertes diarias podrían llegar a 30 000 para diciembre de este año, a menos que las autoridades de los distintos países reconsideren la flexibilización de las medidas diseñadas para mitigar la propagación del Sars-Cov-2

“Estas primeras proyecciones mundiales por país ofrecen un pronóstico desalentador, así como una hoja de ruta hacia el alivio de la COVID-19 que los líderes gubernamentales y las personas pueden seguir”, subrayó el director del IHME, Christopher Murray, y advirtió que “nos enfrentamos a la perspectiva de un diciembre mortal”, sobre todo para algunos países de Europa, la India, Estados Unidos y América Latina.

Prevenir la transmisión

“Pero la ciencia es clara y la evidencia irrefutable: el uso de máscaras, el distanciamiento social y los límites a las reuniones sociales son vitales para ayudar a prevenir la transmisión del virus”, agregó.

Este escenario, considerado como el “más probable”, asume que el uso de máscaras y otras medidas de mitigación permanecerán sin cambios mientras los líderes mundiales se enfocan en reactivar sus economías. De todas maneras, los investigadores también crearon modelos para el peor y el mejor de los casos.

En un escenario en el que el uso de máscaras se mantiene al ritmo actual y los gobiernos continúan relajando las medidas de distanciamiento social, los expertos consideran que las muertes podrían llegar a los 4 millones. Por otro lado, en el mejor de los casos, si el uso de cubrebocas se generaliza y se imponen mayores medidas de distanciamiento los fallecimientos llegarían a cerca de los 2 millones a nivel global, salvando unas 750 000 vidas.

En todo caso, Murray señaló que todavía estamos a tiempo para tomar medidas que puedan mitigar la propagación del brote, recordando que las enfermedades respiratorias suelen alcanzar su punto máximo en los meses de invierno.

(Con información de medios y agencias)


Carmen Milagros Martín Castillo

Periodista Licenciada en Periodismo por la UCLV 2012. Editora del sitio web de Telecubanacán, amante del universo digital.

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