sábado, 23 octubre 2021

Castillo llama a respetar votación en elecciones peruanas, asesores legales alertan sobre “golpe blando”

El candidato izquierdista a la presidencia de Perú, Pedro Castillo, pidió este martes respeto por el voto popular en las recientes elecciones. Castillo, a la espera de que los tribunales electorales certifiquen su victoria mientras su rival Keiko Fujimori y sectores de derecha buscan anular el resultado, afirmó ante la prensa que “de nuestra parte reiteramos que no va a encontrar nadie ninguna agresión”.

Castillo hizo las declaraciones durante una conferencia de su equipo técnico ante la Asociación de Prensa Extranjera en el Perú (APEP), celebrada en Lima

“Nosotros defendemos siempre el marco democrático. Estamos a la espera de que las autoridades electorales confirmen. Lo que se ha venido haciendo por nuestra parte ha sido no solamente una defensa (del voto) en todos los escenarios, sino también decir al país que por nuestra parte no hay ningún tipo de agresión, ni administrativa, o moral, o política y menos electoral”, afirmó el maestro.

En referencia a los intentos de Fujimori por suprimir los votos de 200 000 ciudadanos de zonas rurales favorables a Castillo, aduciendo sin pruebas la existencia de un “fraude en mesa sistemático”, el político expresó su saludo a quienes están con ellos en la defensa del “voto olvidado en la punta del cerro, de aquella población y aquellas voces que nunca han tenido voz”.

“Desde nuestra parte reiteramos que no va a encontrar nadie ninguna agresión, pero tampoco vamos a permitir que se siga discriminando a un pueblo oprimido por más años”, recalcó.

Según la Oficina Electoral, con el 99.9% de las boletas contabilizadas, Castillo suma 50.1% y Fujimori el 49.9%. La diferencia es de unos 44 000 votos. Quien gane los comicios gobernará por cinco años desde el 28 de julio.

Este lunes, Jorge Montoya, un militar retirado de un partido derechista que apoya a Fujimori, dijo en su cuenta de Twitter que la solución “más prudente” ante los ajustados comicios será “anular y convocar a nuevas elecciones… para evitar la posible ingobernabilidad que se avecina”.

Montoya añadió que el sistema electoral peruano “ha sido vulnerado por dentro y fuera, ya no brinda confianza” y que el presidente del Tribunal Electoral y el jefe de la oficina que cuenta los votos deberían “renunciar a sus cargos y asumir sus responsabilidades”.

Según la ley, solo se anulan las elecciones cuando los votos en blanco y nulos superan el 66% de los sufragios válidos o si se anulan las elecciones en zonas que representan al menos el 33% de los votantes. Ninguna de las dos opciones ha ocurrido, por lo que expertos creen que el pedido de anulación es “inviable”.

La candidata a vicepresidenta de Castillo, Dina Boularte, así como varios miembros del equipo técnico y asesores legales que acompañan al candidato, han denunciado las últimas actuaciones del fujimorismo para bloquear el pronunciamiento del Jurado Nacional Electoral (JNE) con la victoria de Castillo.

“Keiko Fujimori, con artimañas, está queriendo bloquear el trabajo idóneo y transparente del JNE (…) Organismos internacionales ya han afirmado que el ‘fraude’ al que ella está recurriendo para poder invalidar este proceso electoral no existe. Quieren generar zozobra en el país y desconocer todo el proceso electoral, situación que es inconstitucional”, dijo.

Por su parte, Ronald Gamarra, abogado del equipo de Castillo, dijo a periodistas que reconoce el derecho a impugnar los votos del partido de Fujimori, pero “lo que no se puede hacer es abusar del derecho con la idea torva de desconocer el derecho de más de 200 000 ciudadanos y ciudadanas a quienes, durante 200 años de historia de la República, se les ha tratado de negar esos derechos”.

El partido de Fujimori no ha presentado ninguna prueba sólida para argumentar su reclamo. Los miles de sufragios que la derechista busca anular provienen de zonas remotas y pobres del país que votaron de forma abrumadora por el candidato izquierdista.

Según los cálculos internos del equipo de Castillo, incluso pese a las más de 800 reclamos para anular votos presentados por Fujimori, la inmensa mayoría de los cuales no pueden proceder legalmente por haber entrado fuera de plazo, “el triunfo del profesor Castillo es irreversible”.

Si bien aún falta que el JNE procese en segunda instancia casi todas las observaciones para anular votos por el supuesto “fraude”, de momento ningún pedido ha sido dado por válido en primera instancia por los diversos jurados electorales regionales, ya sea por extemporaneidad, errores formales o falta de pruebas fehacientes.

Los asesores legales de Castillo, encabezados por Aníbal Torres, afirmaron que con su avalancha de recursos legales, Fujimori busca impedir una proclamación del mandatario mientras urden “un golpe de Estado o pretender anular las elecciones sin tener ninguna causa ni ningún respaldo legal”.

Así, los asesores se refirieron expresamente a un tipo de “golpe blanco” como el que planteó el congresista ultraconservador Montoyaal pedir anular todo el proceso electoral ante la “desconfianza” que, según él, habría sobre el sistema electoral.

Ninguna misión de observación internacional de las que siguieron los comicios ha encontrado indicio alguno de fraude en este proceso. Solo Fujimori y sus seguidores de la derecha peruana hablan de esa posibilidad.

(Con información de EFE y AP)


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