Lun, 14 junio 2021

La enfermería cubana, hermosa labor de valientes

Cada 3 de junio Cuba celebra el “Día de la enfermería cubana”, jornada que rinde homenaje a ese personal tan imprescindible para preservar la salud. Se celebra por primera vez en Cuba en 1924, pues coincide con el nacimiento de Victoria Bru, nuestra primera enfermera, mártir en cumplimiento de su deber.

Aun cuando se habla de que la primera escuela de enfermería en nuestro país data de 1899, ya desde el monte redentor, numerosas mujeres ofrecieron sus servicios a la patria como enfermeras. Hermanas, esposas, madres e hijas de mambises, se dedicaron a la difícil tarea de cuidar a sus compañeros de lucha y salvaguardar los hospitales de campaña de la furia de los españoles.

Muchas mujeres de entonces fueron mambisas y enfermeras con el brazo dispuesto a empuñar el machete, y a su vez, con la ternura necesaria para hacer sanar las profundas heridas materiales y espirituales en los campos de batalla de Cuba. Ofreciendo esperanza y sanación.  Isabel Rubio es un ejemplo de ello.

En fecha en que se celebraba la jornada a la enfermería mundial recordé también a profesionales que desde mi infancia practicaban esta hermosa experiencia. Luis, Monguito, chicha, Maité, Lesbia, Miladi, y mi hermana Maruchy para quien ser enfermera es su razón de ser, son algunos de los nombres que a lo largo de mi vida he conocido como ejemplares en su quehacer.

La enfermería cubana es reconocida a lo largo de la historia por su preparación científico-técnica y su entrega al trabajo, tanto en la atención primaria de salud de cada localidad, como en los hospitales, en las campañas de promoción y prevención de salud o en labores internacionalistas.

Hace casi dos años que la COVID-19 en Cuba transforma la cotidianidad de nuestro caimán verde y con ella la de estos profesionales que arriesgando su vida velan por la de otros. Este personal de salud está en contacto directo con el enfermo, cura una herida, aplica una inyección, toma presión arterial, visita al paciente y realiza disimiles acciones para salvar una vida.

Miles de ellos en Cuba hoy están en hospitales, consultorios, postas médicas, vacunatorios y centros de aislamiento, en línea roja frente a la pandemia, otros en la retaguardia, también preservando salud, mientras que en otras geografías muchos enfermeros/as de Cuba ponen sus conocimientos al servicio de enfermos que se baten entre la vida y la muerte.

A todos, el reconocimiento a esa hermosa y dedicada labor de valientes.


Eleonora María Flores Pedraza

Periodista Licenciada en Historia y Ciencias Sociales 1984, muestra interés por el periodismo y los problemas de la sociedad.

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