martes, 7 febrero 2023

Confesiones de nuestro hombre del tiempo (II parte)

Telecubanacán les propone la segunda parte de nuestra conversación con Pepe Lamadrid, un hombre que ha dedicado su vida a la meteorología y que cada tarde, durante 35 años, ha llevado hasta el público villaclareño, el parte del tiempo.

Telecubanacán les propone la segunda parte de nuestra conversación con Pepe Lamadrid, un hombre que ha dedicado su vida a la meteorología y que cada tarde, durante 35 años, ha llevado hasta el público villaclareño, el parte del tiempo.

Conversar con Pepe, como se le conoce en la familia de la Televisión en Villa Clara, resulta una experiencia grata. Sus dotes de comunicador se unen a su sincera modestia para revelar a un hombre que, durante 45 años, ha dedicado su vida a una de sus tres grandes pasiones: la meteorología.

Situémonos en el año 1996: huracán Lily. Los pronósticos de trayectoria “nacionales” indicaban la salida del organismo al mar por un punto entre las ciudades de Matanzas y Cárdenas. Sin embargo, como luego sucedió, pronosticaste que dicho evento se dirigía de Cienfuegos hacia Santa Clara, e incluso un colega de la Radio Provincial expresó en broma, que “Lily venía por la autopista”, y la frase se quedó en la memoria colectiva. ¿Qué fue lo que en realidad ocurrió?

Yo no pronostico nunca a título personal pues somos un equipo de trabajo, y en aquel momento, 18 de octubre de 1996, lo que ocurrió fue un fallo en las comunicaciones que impidió que el instituto de meteorología (INSMET) tuviera la información certera del territorio, de ahí que ellos pronosticaran una cosa y nosotros otra, que fue lo que en realidad pasó. Hubo muchas interrupciones telefónicas, y nosotros teníamos más información que el centro nacional, por eso pudimos precisar la entrada a la provincia. En esto también los compañeros de Cienfuegos tuvieron un papel protagónico muy fuerte.

No te puedo decir que tuvieron un error ni nada de eso, solo que no tenían los datos de lo que realmente estaba ocurriendo, el radar se caía, las informaciones telefónicas también, y de ahí el adelanto del Centro Nacional por sacarlo al mar, cuando en realidad el organismo estaba sobre nosotros. Precisamente el golpe de Lily fue lo que aceleró el proceso de las telecomunicaciones en la meteorología cubana. Sirvió de experiencia.

¿Qué siente un meteorólogo cuando su pronóstico se cumple? ¿Y cuando no se cumple?

Ahhh, cuando se cumple, así el resultado sea de gran magnitud, se siente satisfacción, porque aunque la meteorología no es una ciencia exacta, sí se trabaja para que el pronóstico sea lo más exacto posible, aunque no pueda serlo en un cien por ciento, porque las predicciones meteorológicas tienen diferentes alcances ya que el tiempo es variable.

Cuando ocurre lo contrario, siempre te sientes un poco defraudado, por decirlo de algún modo, no por uno, pues realmente siempre se cumple el pronóstico en más de un 80 por ciento, que es la media establecida, pero sí por las personas que te siguen, que generalmente quieren que el pronóstico sea tan exacto que les diga el punto donde lloverá y la hora, sin darse cuenta que el pronóstico se hace por regiones y estas áreas son bastante extensas.

¿Es por esto entonces que el parte nacional del noticiero de televisión o  radio, difiere tanto del que emiten ustedes aquí en provincia?

Lo que ocurre con el parte nacional es que abarca regiones más amplias: la occidental, central y oriental, y eso va a diferir del pedacito al que nos remitimos nosotros. Por eso cuando dicen que ocurrirán lluvias en la región central, puede ser que sean muy numerosas en Cienfuegos, aislados en Villa Clara y nulos en Sancti Spíritus, pero el pronóstico se cumplió, y eso es algo que la población no entiende. Por su parte, los pronósticos provinciales acotan mucho más la información.

Claro, es cierto que aunque se ha ganado mucho, el parte nacional debe seguirse perfeccionando, y ganar en inmediatez. Otra cosa que influye es que el parte se confecciona en Casablanca, y de ahí deben trasladarse hasta el ICRT, lo que atenta con la inmediatez del pronóstico. Cosa que noocurre con nosotros que estamos más cerca.

Otro elemento que la población censura mucho es el uso de términos muy técnicos para dar el parte, lo que dificulta la comprensión. ¿Qué debe tener presente un meteorólogo para ser comprensible por la población?

Existe un glosario de términos técnicos que se aplican a la meteorología, pero a la población hay que aterrizarle las cosas para que comprendan realmente lo que está ocurriendo o lo que va a ocurrir, que es lo que realmente le interesa a las personas. Y aunque la población cubana tiene una cultura meteorológica muy grande y ya le son familiares términos como frente frío, masa de aire, huracán, onda, debemos recordar siempre que no son meteorólogos, y realmente el fenómeno en sí no es lo que les interesa, sino las consecuencias del mismo para su área geográfica. Es cierto que ese es un fallo que se comete muchas veces.

También reconozco que se han realizado tanto a nivel nacional como aquí en el ámbito provincial, muchos programas científico-técnicos sobre todo, para acercar a las personas a la meteorología, y que no les resulte tan abstractas estas señas que muchas veces son complejas.

En lo particular siempre he centrado el parte en el efecto del fenómeno, sin abandonar los tecnicismos, pero haciendo énfasis en las consecuencias objetivas que la población percibirá.

La Meteorología no tiene fronteras ni tendencias políticas ¿Cómo se relacionan los centros meteorológicos cubanos con el Centro Nacional de Huracanes de la Florida? ¿Cuán fructífero han sido estos intercambios?

La meteorología es un sistema mundial, y hoy existen tres centros mundiales: el de Australia, el de Moscú y el de Washington que recogen los datos mundiales de todos los centros que existen en el planeta, y a su vez, ellos cuentan con centros regionales que depuran la información y se encargan de determinados tipos de pronósticos; el Centro Europeo de informaciones meteorológicas a plazo medio, que se encarga de pronósticos de tres a diez días. Está también el centro meteorológico de aplicaciones a distintas ramas que está en África, y está el centro regional de Miami que como el de Tokyo, se encarga de los ciclones en sus áreas respectivas.

Nosotros respondemos a ese centro de la Florida con el que se han mantenido relaciones excelentes, porque el engranaje opera perfectamente a nivel mundial, y en determinados momentos a partir del seguimiento de huracanes, ha habido felicitaciones por parte del centro hacia nosotros. Y técnicamente nos hemos beneficiado mucho a partir de los instrumentos, los radares, los recursos con que cuentan. Nunca, en estos 45 años que llevo en la meteorología, hemos tenido una traba en cuanto al intercambio.

Pepe, 45 años es toda una vida dedicada a la meteorología, ¿cuánto te marcado la profesión y cuánto te ha limitado?

La meteorología, junto a mi familia y la música ha sido y es una de mis grandes pasiones, y me siento realizado. Tuve la suerte de pasar por casi todos los roles de trabajo. Recién egresado tuvimos la oportunidad de estar a cargo de toda la red de estaciones, luego en climatología, y ya después nos vinculamos a lo que es pronósticos que siempre me apasionó. Fundamos en 1978 una red de monitoreo de estaciones agrometeorológicas que se hizo como un convenio entre el Ministerio de la Agricultura y la Academia de Ciencias y fue el nacimiento de una actividad que hoy es reconocidísima a nivel de país.

Me siento satisfecho por haber conocido un poco de cada cosa y eso es magnífico para el meteorólogo.

El suceso qué más recuerdes durante estos años…

Han sido tantas las cosas que se me olvida, pero lo que más me ha impresionado la actitud de la gente que nos sigue por tantos años en la radio y la televisión. Siempre digo que para llegar a cualquier lugar debo salir con mucha antelación- y generalmente llego un poco tarde- pues a lo largo de estos años no pasa un día donde no nos encontremos con varias personas que antes de saludarte te preguntan: “¿va a llover hoy?¿viene frio?” y eso, lejos de molestarnos, nos reconforta, no en lo personal, sino porque es señal que las personas siguen el parte y que confían en la opinión del centro.

Una última pregunta: si tuvieras que darle prioridad a tus grandes pasiones, ¿en qué orden las pondrías? Sé que amas a tu bellísima familia compuesta por tres varones fruto de tu matrimonio con Aleida, también meteoróloga, tu profesión, y la llamada música de la década…

Las tres han estado presente en todos estos años, al mismo nivel y con la misma intensidad. En casa, en el plano familiar, convivimos con la meteorología, pues Aleida es meteoróloga también, y además, compartimos la música, y sobre esa base conformamos nuestra familia a la que siempre hemos atendido y priorizado. Es una familia maravillosa y ya mis tres hijos están graduados, un sueño que siempre los padres queremos ver cumplir.

La meteorología nos ha compenetrado en el aspecto profesional y nos ha acompañado a lo largo de estos años, y la música nos ayuda mentalmente, a pensar, a relajarnos, y hasta a trabajar. Siempre nos ha gustado, en casa es habitual escucharla, y sobre todo si es la de las décadas del sesenta y setenta, la disfrutamos, y en lo personal es como un hobbie, buscarla, oírla y compartirla con excelentes amigos.

Lo único que me queda es pedirle a la vida salud para seguir pronosticando. Soy totalmente feliz.


Carmen Milagros Martín Castillo

Periodista Licenciada en Periodismo por la UCLV 2012. Editora del sitio web de Telecubanacán, amante del universo digital.

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