domingo, 26 septiembre 2021

Abuelos felices

Con el objetivo de brindar una mayor atención al adulto mayor y favorecer a la familia, en Villa Clara se mejoran de manera  gradual las condiciones de los hogares de ancianos y casas de abuelos, estas últimas extendiendo sus capacidades, por primera vez, a ancianos con discapacidad.

Con el objetivo de brindar una mayor atención al adulto mayor y favorecer a la familia, en Villa Clara se mejoran de manera  gradual las condiciones de los hogares de ancianos y casas de abuelos, estas últimas extendiendo sus capacidades, por primera vez, a ancianos con discapacidad.

Rafael Machado es un abuelo que tiene tiene 99 años y asombra por su salud física y mental. Hace más de cuatro años pertenece a la casa de abuelos número 2 de Santa Clara, ubicada en la carretera a Camajuaní y reparada totalmente recientemente.

“Yo aquí me siento mejor que en mi casa, siempre estoy acompañado ,me alimento muy bien; por ejemplo hoy almorcé arroz, chicharos, revoltillo con embutido, papa hervida, dulce de leche y pan, y por tarde merendé helado y para la comida hay pollo. Además tengo varios médicos que me atienden a diario, hago ejercicios por la mañana”, explica con detalles y lucidez Rafael.

Rigoberto es otro abuelo de esta institución que con sus noventa y tres años conserva su aire varonil y juvenil. Él se autoproclamó el gallo del patio y es el jefe del consejo de ancianos de la referida institución.

“Esto es una maravilla, aquí he formado mi segunda familia, tan buena como la original, complace mucho el humanismo, la sensibilidad y las atenciones del personal médico y de servicio. Además aquí he conocido a una abuela muy especial que si ella lo permite, nos vamos a casar”, expresa  con una sonrisa muy picara el anciano.

Junto a Rafael y Machado, esta casa de abuelos con capacidad para 60 ancianos acoge en estos momentos a más de cuarenta, y por primera vez incluye a veteranos con discapacidad, fundamentalmente con trastornos neurocognitivos.

El objetivo de la nueva iniciativa: lograr una mejor integración social de ese adulto mayor que ha sufrido algún episodio como consecuencia de la edad y ayudar a sus familias que necesitan trabajar.

De lunes a viernes de 8.00 am a 5.30 pm y los sábados hasta las 12.30 pm, la institución presta sus servicios donde los abuelos reciben, desayuno, almuerzo, comida y dos meriendas.

Además un médico, una enfermera, una trabajadora social y una psicóloga, unido a un grupo básico de trabajo, aseguran el bienestar y el validismo de cerca de 50 ancianos.

“Nuestro trabajo es el seguimiento activo a las patologías de cada abuelo así como la pesquisa activa mediante un chequeo cada tres meses, para tener un diagnóstico del estado de salud de los abuelos donde sus principales patologías son las enfermedades crónicas no trasmisibles”, comenta el doctor Juan Carlos Suárez.

“Tenemos una amplia proyección comunitaria del área de salud «Capitán Roberto Fleites», donde todos los especialistas se mueven hasta la casa de abuelos para consultarlos, dígase rehabilitación, geriatría, cirugía, estomatología y podología. Recientemente ya todos los abuelos fueron consultados por el oftalmólogo y la optometrista», comenta el doctor Yosvany Rodríguez, jefe de la sección del adulto mayor en el municipio Santa Clara.

Por su parte, la psicóloga constituye un eslabón imprescindible en la referida institución donde se realizan diversas terapias para la rehabilitación neurocognitiva de los abuelos, donde no falta la terapia ocupacional. De igual forma la trabajadora social tiene sus funciones, ella se encarga del estudio familiar del abuelo, de sus necesidades materiales y cada mes realiza una reunión con la familia.

«Para mí y todos los familiares de los ancianos, esta casa de abuelos es una maravilla que hay que cuidar y conservar, pues gracias a ella yo he podido regresar a mi trabajo y mi tio Eutilio, que llegó aquí hace dos semanas muy deprimido por su enfermedad, ya me dijo que no necesita el bastón para caminar, relata muy complacida la santaclareña Ana María Santana.          

Un verdadero jardín de la  tercera edad donde cada quien encuentra la mejor manera de pasarla bien, es la casa de abuelos número 2 de Santa Clara. Por ello, cuando esta reportera visitó el centro, disfrutó de lo lindo ver a Reina, una de las abuelas de recién ingreso, cantando y bailando luego de una prolongada depresión, y a Eutelio, en el portal, recitando de nuevo sus jocosas décimas.

    A una muchacha le hablé haciéndome el guapetón,

   Mira viejo, relamió, me dio un pescozón, me tiro para una silla,

   y con mi sombrero de pajilla,  me esperó en el callejón.


Belkis Vidal Ramos

Periodista Licenciada en Historia y Marxismo por la UCP de Sancti Spíritus en 1993. Periodista de profesión y pasión.

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Un comentario en "Abuelos felices"

  1. Muy bonito el escrito sobre la casa de abuelos #2 hubiese quedado completo con la presencia de imágenes del centro. Gracias.