viernes, 24 septiembre 2021

Una responsabilidad que es de todos

Ante el aumento de las temperaturas y por supuesto, de las condiciones para el incremento de las arbovirosis, corresponde a todos, instituciones y ciudadanía, tomar medidas para evitar el aumento de la focalidad.

Ante el aumento de las temperaturas y por supuesto, de las condiciones para el incremento de las arbovirosis, corresponde a todos, instituciones y ciudadanía, tomar medidas para evitar el aumento de la focalidad.

El área de las Américas vive  un aumento de los arbovirus transmitidos por el mosquito Aedes Aegypti, pues las condiciones típicas de verano  apartir de las intensas lluvias y la elevación de las temperaturas sirven de caldo de cultivo para el desarrollo del vector y por supuesto, la propagación de estas enfermedades. En lo que va de año, según un reporte de Prensa Latina a propósito del XVI Curso Internacional sobre dengue, zika y otros arbovirus emergente, que sesiona en la capital del país-, hay reportados más de dos millones de casos de dengue.

Entre las naciones de la región con más casos en lo que va de 2019, según el representante en Cuba de las organizaciones Mundial y Panamericana de la salud (OMS/OPS), José Moya-, destaca Brasil con más de un millón de personas reportadas con dengue e incluso con algunos casos identificados con fiebre amarilla. Igualmente  en países como Nicaragua, El Salvador, Honduras, Colombia, Guatemala, y Perú, hay mayor riesgo de transmisión.

En el caso cubano, el representante de la OMS/OPS, alabó el programa para combatir las arbovirosis, que sirve de ejemplo por la permanente vigilancia mediante el control vectorial y la intervención sanitaria oportuna para diagnosticar las enfermedades.

Sin embargo, aunque en nuestro país se implementen estas acciones , el control de los vectores y los arbovirus, no se remite solamente al actuar de la ciencia; su principal contención se logra a partir de la conducta consciente y responsable de los seres humanos.

Ninguna vacuna podrá bajar los niveles de vectores, mejorar la situación higiénico-sanitaria, así como el abasto y la conservacion segura del agua. De ahí la importancia que la ciudadanía y el sector empresarial asuman el papel que les corresponde como el principal eslabón para detener la cadena de transmisión.

Mientras permanezcan viviendas cerradas ante la fumigación, ya sea con tratamiento adulticida o perifocal; los depósitos con agua se encuentren mal tapados y la población no reconozca la importancia del autofocal, la proliferación del vector hasta niveles no seguros, será uno de los principales problemas.

En la misma medida, instituciones y organismos deben desempeñar el rol que les corresponde; en primer lugar, cumplir y velar por el cumplimiento de la fumigación, revisión de depósitos con agua y la concurrencia a centros laborales de trabajadores que presenten signos de estas enfermedades. También de la recogida sistemática de basura, desechos donde pueda almacenarse el agua por parte de Comunales y otros organismos que puedan colaborar con estas acciones.

Asimismo sería bueno proyectar, a través de la red de Comercio Iterior, la venta de insecticidas y repelentes, que si bien no son la solución al problema, sí contribuyen a disminuir los riesgos de contagio.

El dengue circula en la región de las Américas desde hace 40 años, por lo que las Organizaciones Mundial y Panamericana de la Salud piden intensificar las acciones en la lucha contra el vector transmisor: el mosquito Aedes Aegypti; además de velar estrictamente la sintomatología asociada a este tipo de enfermedades: fiebre de tres a cinco días, dolores de cabeza, musculares, somnolencia, agrandamiento de ganglios linfáticos, salpullido y síntomas digestivos.


Carmen Milagros Martín Castillo

Periodista Licenciada en Periodismo por la UCLV 2012. Editora del sitio web de Telecubanacán, amante del universo digital.

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