domingo, 26 septiembre 2021

¿Papel o plástico?

Lo importante ahora es concentrar esfuerzos en la recuperación de los bosques para mitigar con ellos hasta donde sea posible la presencia de los gases de invernadero en la atmósfera. Esta es una actividad que tarda años y no resulta extraordinariamente rentable, pero la combinación de políticas e incentivos junto con el interés de legar un mundo mejor, pueden llevar a revertir estos inconvenientes.

Cuando un estudioso del clima me dijo que era más ecológico utilizar un cartucho de papel que una jaba de nylon para transportar y empaquetar las compras, me sorprendió.

Pertenezco a una generación a la que le vendieron la idea que las jabas plásticas evitaban la deforestación al no ser necesario talar los bosques para obtener papel, fabricar muebles y elaborar todo tipo de embalajes. Sin embargo, los estudios dicen lo contrario.

La siembra, los bosques y la utilización de artículos de madera resulta una de las medidas que tenemos más a mano para frenar el cambio climático y mejorar la calidad del aire que respiramos. Como se conoce las plantas son capaces de producir sus propios alimentos a través de la fotosíntesis, que consiste, básicamente, en la elaboración de azúcar a partir del dióxido de carbono, minerales y agua con la ayuda de la luz solar. Si tiene alguna duda, entonces tome una pesa y compruebe cuánto carbono tiene almacenado en sillas, mesas, ventanas y toda la madera con la que convive diariamente.

Se dice que la mitad del peso de la madera es carbono capturado, si no lo cree, pese la tierra de su maceta y la planta que ha crecido en ella e imagínese por donde apareció su biomasa.

Desgraciadamente cuando la madera se quema, junto con el humo se devuelve a la atmósfera el carbono capturado por la planta en su crecimiento, por lo que la producción y uso de artículos de madera se vislumbra como una actividad ecológica siempre que sea complementada con planes para reponer esa vegetación que es retirada.

Rodear nuestra cotidianidad de artículos obtenidos luego de quemar enormes cantidades de combustible y procesar hidrocarburos han sido tendencias a las que se les deberá poner freno en el futuro próximo, si deseamos salvar el planeta.

Un artículo de metal se obtuvo luego de una verdadera ducha de calor y energía sobre las materias primas que lo conformaron, desde su extracción hasta su procesamiento como tal. Quemar petróleo, carbón o gas devuelve a la atmósfera el carbono capturado hace millones de años y que terminó convertido en carbón, gas o petróleo. Esto es lo que ha estado haciendo el hombre desde que comenzó la Revolución Industrial hace unos 200 años.

Lo importante ahora es concentrar esfuerzos en la recuperación de los bosques para mitigar con ellos hasta donde sea posible la presencia de los gases de invernadero en la atmósfera. Esta es una actividad que tarda años y no resulta extraordinariamente rentable, pero la combinación de políticas e incentivos junto con el interés de legar un mundo mejor, pueden llevar a revertir estos inconvenientes.


Arnaldo Díaz Jiménez

Director de Televisión en Telecubanacán Graduado de Lenguas Extranjeras 1987 se interesa por el desarrollo científico y medioambiental. Es Realizador del Programa de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente.

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