miércoles, 22 septiembre 2021

Contra el racismo y la discriminación: Ni composición racial ni etnias, somos cubanos

El vicepresidente de la Comisión Aponte de la Uneac habló del caso Cuba, en el que sucede “un fenómeno distinto, porque en Cuba tenemos un etnos nación único, diverso, heterogéneo, pero único y mestizo. Es diverso porque los orígenes étnicos son diversos, estamos hablando de más de 20 etnias latinoamericanas, 88 etnias africanas fundamentales, pero si sumamos las subetnias y los distintos grupos, estamos hablando de más de 1 500 grupos africanos culturales étnicos que estuvieron presentes en la esclavización que ocurrió en Cuba; además de 17 etnias hispánicas, los franceses, que tienen una impronta en Cuba, o la presencia asiática, que no es solo china, porque hay presencia japonesa y coreana también”.

“(…) Tengo, vamos a ver,
tengo el gusto de andar por mi país,
dueño de cuanto hay en él,
mirando bien de cerca lo que antes
no tuve ni podía tener”.

 Tengo,  poema de Nicolás Guillén,

Rolando Rensoli Medina, vicepresidente de la Comisión Aponte de la Uneac, al comenzar su interveción en la Mesa Redonda explicó que está comprobado en la biología que no existen razas en la especie humana. “Raza humana y especie humana son sinónimos, somos una especie unirracial”, dijo.

Para Rensoli, “no existen razas en el ser humano, y si no existen razas en el ser humano, no debería existir toda una concepción sobre racismo y discriminación racial. Tendríamos que hablar ahora de discriminación por el color de la piel, por rasgos físicos.

“Nosotros nos oponemos a usar el término raza para dividir a las personas, porque se opone la ciencia. Y la cultura del hombre debiera validar lo que la ciencia está planteando”, añadió.

Aunque no debemos hablar de razas, el fenómeno está presente. Rensoli Medina afirmó que existe una discriminación por el color de la piel, por las etnias, discriminaciones interétnicas en otros espacios del mundo, o que tienen que ver con enfrentamientos religiosos y culturales muy ligados también a discriminaciones entre nacionalidades.

“Y todo eso se concibe como racismo –explicó–. Lo mismo la discriminación de los israelíes contra los árabes que la que tuvieron los alemanes contra los hebreos, como la interétnica que tienen los japoneses contra los migrantes coreanos. En los Estados Unidos hay una múltiple discriminación racial, contra los afroamericanos. La xenofobia está ligada a estos problemas raciales”.

El vicepresidente de la Comisión Aponte de la Uneac habló del caso Cuba, en el que sucede “un fenómeno distinto, porque en Cuba tenemos un etnos nación único, diverso, heterogéneo, pero único y mestizo. Es diverso porque los orígenes étnicos son diversos, estamos hablando de más de 20 etnias latinoamericanas, 88 etnias africanas fundamentales, pero si sumamos las subetnias y los distintos grupos, estamos hablando de más de 1 500 grupos africanos culturales étnicos que estuvieron presentes en la esclavización que ocurrió en Cuba; además de 17 etnias hispánicas, los franceses, que  tienen una impronta en Cuba, o la presencia asiática, que no es solo china, porque hay presencia japonesa y coreana también”.

En Cuba, esos grupos étnicos no se mantuvieron separados y dieron origen al cubano actual. “En el árbol genealógico de un cubano aparece lo mismo un asiático que un europeo, un africano o un emigrante holandés. Aquí no nos separamos nunca por heredero de… o descendientes de…, y eso hizo que Fernando Ortiz nos compara siempre con un ajiaco.

“Es una mezcla, no estamos hablando de culturas separadas. En la historia de Cuba hubo en algún momento grupos separados, hay un barrio chino en La Habana, pero los descendientes chinos están mezclados. Hubo una pequeña Italia en el barrio de los Sitios que ya desapareció, no porque se hayan ido, sino porque sus descendientes se mezclaron. ¿Dónde está esa descendencia? Mezclada con los cubanos de hoy. Por tanto, nosotros hablamos de un etnos nación heterogéneo. Es mestizo y es diverso también en cuanto a coloración de la piel, pero el color de la piel en Cuba no está directamente ligado a elementos étnicos distintos”, afirmó.

La diversidad de tonalidades de la piel del cubano es muy amplia –continuó Rensoli–. “Nosotros, en el programa nacional, hemos propuesto una denominación general de los cubanos. ¿Por qué?, porque hablamos de que, en  Cuba, por la mezcla, por el ajiaco que tenemos, no tenemos pureza directa; hacia Europa unos, hacia África otros, o hacia los polos latinoamericanos, y, por lo tanto, lo que tenemos sencillamente son colores de piel. Y si hablamos de colores de piel, los podemos agrupar en tres grupos: personas de piel blanca, blancos, personas de piel negra o negros y personas de piel parda o mulatos. ¿Y por qué los hemos agrupado así?, porque hay que buscar una generalidad”.

En cuanto al término “pardo”, recordó que se usó durante todo el periodo colonial y en las primeras décadas del siglo XX cubano fue desapareciendo.

“El mapa genético del origen del etnos cubano demuestra que el pueblo cubano es genéticamente mestizo en su generalidad. Somos mestizos los negros, somos mestizos los blancos, somos mestizos los pardos o mulatos.

“Ya no hablamos de composición étnica de un grupo, hablamos de composición por el color de la piel, porque si no hay diversidad de etnias en Cuba, no hay afrocubanos, hispanocubanos, indocubanos, sino sencillamente cubanos de distinto color de la piel, de lo que hablamos o deberíamos hablar entonces es de composición por el color de la piel. Los documentos no deben decir ni raza ni composición étnica, sino deben hablar de color de la piel”.

Casa de África, más que memoria y folclor

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La Casa de África, la historia de la esclavitud en una visita a La Habana. Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate

En otro momento de la Mesa Redonda de este miércoles, Alberto Granados Duque, director de la Casa de África de la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana, dijo que esta “no surge como un museo más, sino con cierta intencionalidad, bajo la iniciativa del Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque y Eusebio Leal, bajo esa visión amplia del Comandante en Jefe Fidel Castro, cuando deciden en 1986 crear una institución cultural que divulgara la historia, el arte y la cultura africanos contemporáneos con un carácter descolonizador”.

Fue escogido el 6 de enero de 1986 porque era el único día en el tiempo de la Colonia en que los africanos, los esclavizados y sus descendientes, no trabajaban, salían y se les permitían las fiestas, los cantos, y ellos lo utilizaban como un elemento de resistencia cultural, que la institución ha mantenido como un proceso de acercamiento a esas culturas de origen africano, explicó.

“Había que buscar la forma de que no se pareciera a ninguno de los museos en el mundo que abordan el tema de la cultura y el arte africanos. Podemos afirmar con todo orgullo que es el único museo en el mundo en el que la totalidad de objetos africanos que tenemos, y son muchos, han sido regalos y donaciones del pueblo africano al pueblo cubano.

Todo eso “para que nuestro pueblo conociera que en África también existieron reinos e imperios que fueron frenados brutalmente por la trata negrera y la esclavitud, pero que los africanos sabiamente supieron mantener vivas muchas de estas identidades”.

El museo, además de ser un lugar donde se exponen estos objetos, siempre fue un centro cultural, de investigación, destacó Granados.

“En marzo de 1987 se creó el Comité Cubano contra el Apartheid y contra la Discriminación Racial. En 1994 se creó el evento de antropología social y cultural afroamericano, que cada año toca estos temas y que da espacio a los jóvenes investigadores para el diálogo –un elemento muy importante– sobre nuestros orígenes, sobre estas religiones de origen africano que existen en Cuba, sobre los temas de racialidad. Son temas que, de alguna manera, conforman el proyecto social y cultural de la institución, y que además se mezclan con el proyecto social que tiene la OHCH”, apuntó.

“Estamos presentes en le proyecto de las aulas museo, un espacio que nos permite acercarnos a los niños y enseñarles la verdadera historia de África.

“También el museo forma parte del proyecto La Ruta del Esclavo, que surge en 1994, por iniciativa de Haití. Cuba es miembro de ese proyecto desde el inicio. La casa es la sede del comité cubano de ese proyecto.

“Pero no es un proceso solo en la Casa de África, sino en las diferentes provincias. Tenemos, por ejemplo, un fuerte trabajo en Matanzas, en el Castillo de San Severino, el museo de la Ruta del Esclavo. Estos eventos que realizamos no se quedan solo en La Habana, sino que llevamos a los investigadores, a los jóvenes, a conocer esos lugares donde todavía existe una presencia de la cultura de origen africano fuerte, como es la provincia de Matanzas.

“Intentamos vincular la esclavitud, con un proceso de no perder la memoria histórica. Para educar que la trata y la esclavitud no se vuelvan a repetir, aunque lamentablemente se repiten”.

Mostramos a África de una forma diferente –dijo –cuando se visita la Casa pueden apreciar que no se encuentran representados los países por pabellones, sino por áreas geográficas, por culturas. La colonización africana lo que hizo fue dividir a esos países y quedaron familias divididas de un lado y de otro. “Nosotros hemos tratado de integrarlos desde nuestro proyecto museográfico”, sentenció Alberto Granados.

Tenemos el África nuestra, la que nos llegó que está en nuestra sangre. Es el África de la religiosidad que practican los cubanos, pero el continente africano ha aportado mucho más que eso.

Alberto Granados director de la Casa de África dice sentir a este continente en su corazón. “Tuve la oportunidad de cumplir misión internacionalista en África, mucho antes de pensar que iba a trabajar en este lugar y todas las injusticias las viví y las sufrí. Estos elementos han conformado parte de la educación que tengo y me ha permitido dentro del museo luchar y combatir contra la discriminación racial”, confesó.

¿Cómo aprovechan las oportunidades las personas negras y mulatas en Cuba?

enfermera judith valdes

Judith Valdés es la jefa de esterilización del policlínico. Hoy es la enfermera vacunadora. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

La doctora en Ciencias Geidys Fundora Nevot comenzó su intervención en el programa televisivo reconociendo que en Cuba existe diversidad de enfoques en las investigaciones, aunque queda mucho por investigar. “Uno de los enfoques es el que se desarrolla desde la red de políticas sociales, en los seminarios que desde hace cinco años venimos desarrollando y que permite el acercamiento al tema de las desigualdades con otra perspectiva”, señaló

Este enfoque apuesta por complementar los resultados de las estadísticas, del centro de  estudios de población, la sistematización de investigaciones y sobre todo la apuesta por la investigación –participación. La también socióloga y profesora de Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales de la Universidad de La Habana evidenció que la participación dialógica permite transformar en la medida en que se investiga.

En el caso cubano,-dijo- nos interesa recalcar que no estamos con los brazos cruzados, sino que se intentan crear diversas oportunidades. Estamos identificando todas las oportunidades que se han creado, a partir de la actualización del modelo de desarrollo cubano y luego vamos a trabajar con criterios de expertos, directamente con las personas negras y mulatas para ver qué capacidad de aprovechamiento tienen estas personas de esas posibilidades.

“Las investigaciones han arrojado que hay un subaprovechamiento de estas oportunidades. Por ejemplo, cuando vamos a las política de ampliación de trabajo por cuenta propia  o de promoción del cooperativismo lo que nos encontramos es que las personas negras y mulatas no aprovechan por igual este tipo de oportunidades, están en desventaja”, indicó Fundora Nevot

La socióloga explicó que existe un acaparamiento de oportunidades por parte de otros grupos sociales, mientras que este grupo no aprovecha completamente la oportunidad. Otro ejemplo es cuando hablamos de la política crediticia, la vivienda, la entrega de tierras en usufructo nos encontramos que estas personas no han aprovechado estas proposiciones que ha generado el país.

Existen tres tipos de análisis, aunque pueden generarse muchos otros:

  • Primero: Cómo se concibió esta oportunidad. En este punto existen diferentes perspectivas como construir las oportunidades demasiado homogéneas, sin atender que las condiciones de partida pueden ser desiguales, el tema del asistencialismo, el no desarrollo de acciones que acompañen  las políticas universales. No solo plantearse el programa en materia de acceso, sino seguirlo hasta ver los resultados.
  • Segundo: Quiénes implementan  el proyecto. Estudiamos 174 tipos de acciones vinculadas a proyectos de desarrollo local y muy poca abordan las desigualdades por color de la piel y también pocas son protagonizadas por personas negras o mulatas. Hay un subaprovechamiento de las estrategias que se están desarrollando desde las localidades, en los programas y proyectos.
  • Tercero: Con qué recursos cuentan las personas negras y mulatas en Cuba para aprovechar las oportunidades. Hemos resuelto el problema de que la oportunidad se diseñe  de forma universal, si tenemos personas sensibilizadas con el tema y sin prejuicios racistas, entonces nos queda el tema de los activos.

“En los recursos materiales con los que cuentan las personas negras y mulatas vemos uno de los factores que dificultan que aprovechen las oportunidades. Estamos hablando que este tipo de población habita en viviendas de peor estado” apuntó la también profesora de Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales de la Universidad de La Habana.

Estamos trabajando – insistió- en la necesidad de pensar acciones focalizadas dentro de las políticas universales y en políticas de base afirmativa que nutren de activos de esta población. Hay un proyecto  el impacto social de la banca, donde se está pensando el tema de la inclusión financiera como un elemento potenciador de la equidad social. “También se piensa en una mejor estrategia de trabajo social para poder acompañar este tipo de población y que puedan aprovechar estas comunidades para que puedan participar en la vida económica, política y social del país”, destacó La doctora en Ciencias Geidys Fundora Nevot.

El Programa Nacional vs Racismo: Integración, logros e insatisfacciones.

Rolando Rensoli Medina, vicepresidente de la Comisión Aponte de la Uneac, durante su intervención en el espacio televisivo recordó que el Programa se aprobó el 20 de noviembre del 2019 y justamente ese día la Comisión Aponte cumplía un decenio.

El Programa Nacional contra el Racismo y la discriminación racial lo preside el propio presidente de la República, Miguel Díaz- Canel Bermúdez y desde el año 2013 desde su puesto de primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros sostenía un diálogo sistemático con la dirección de la Comisión Aponte  donde se discutían problemáticas concretas.

Entre los logros que hemos alcanzado está reconocer el problema, la existencia ya es un logro. Además de tener un diagnostico dónde están evaluados los elementos objetivos y subjetivos que propician la permanencia de prácticas de discriminación racial  y de racismo en Cuba. Hay una mezcla de empírea y de resultados científicos que dan al traste con un diagnóstico.

Este diagnóstico -informó  Rolando Rensoli- pronto será público. Otro de los logros que tenemos es que el libro Revolución cubana vs Racismo, estará en versión ebook. También verá la luz un manual titulado Conceptualización de la etnicidad cubana.

“El trabajo con lo organismos formadores es un puntal”, aseguró. El Ministerio de Educación se remonta al 2010 y también con el Ministerio de Educación Superior, el Ministerio de  Salud Pública y con el Inder.

“Como logros del programa se debe mencionar el trabajo coherente y sistemático que hacemos con el Instituto Cubano de Radio y Televisión. Inclusive hemos trabajado con los realizadores y guionistas para colegiar novelas y audiovisuales.”

Nos queda como insatisfacciones-comentó- no se han podido constituir las  comisiones provinciales para el Programa, ni analizar los planes territoriales y su diagnóstico en los programas ramales de los organismos de la administración central del Estado.


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