Mar, 22 junio 2021

Para perpetuar la historia

En 1959 los miembros del Consejo de Ministros, se reunieron de manera solemne en el antiguo edificio del Cuartel Moncada para declarar el 26 de julio como Día de la Rebeldía Nacional, y el 30 como Día de los Mártires de la Revolución Cubana.

El 30 de julio de 1957, hace sesenta y tres años, fue asesinado Frank País García, joven revolucionario y maestro de apenas 22 años quien a tan corta edad dirigiera el Grupo de Acción y Sabotaje del Movimiento 26 de Julio en Santiago de Cuba.

Su muerte ocurrió en el Callejón del Muro de la Ciudad Héroe, las fuerzas de la tiranía le dieron muerte a él y a su compañero de lucha, Raúl Pujol.

Un año después, el 30 de julio de 1958, cayó en combate durante una acción en la Sierra Maestra, René Ramos Latour, el joven que había sustituido a Frank País en la clandestinidad después de su muerte.

Al morir René era jefe de la Columna No. 10 del Ejército Rebelde por decisión de la Dirección del Movimiento que dispuso su incorporación a la lucha en la Sierra, al mando de la nueva Columna Rebelde, responsabilidad que le confió Fidel. Su vida en la clandestinidad era ya imposible.

En 1959 los miembros del Consejo de Ministros se reunieron de manera solemne en el antiguo edificio del Cuartel Moncada para declarar el 26 de julio como Día de la Rebeldía Nacional, y el 30 como Día de los Mártires de la Revolución Cubana.

En julio de 1959 el propio Fidel explicó el porqué del 30 de julio como Día de los Mártires de la Revolución.

De ahí que este día del calendario se torne especial para la historia de Cuba. En Santiago de Cuba reunido con familiares de los caídos por la Patria, Fidel Castro, expresó:

“…es lógico que el 30 de julio se venga a conmemorar a Santiago de Cuba…porque el Día de los Mártires es también el día de la ciudad mártir de Cuba, de la ciudad que, a lo largo de la historia, desde la lucha por la independencia, ha demostrado la más extraordinaria dote de patriotismo, la ciudad entusiasta, la ciudad que ha estado a la cabeza, junto con las demás ciudades de la provincia».

Fecha que se hace histórica, escogida desde entonces, para recordarlos a todos; desde las luchas emancipadoras de 1868 y 1895; las del 30 contra el Machadato y el injerencismo yanqui, y las de la etapa que en los 50 trajo la independencia definitiva de Cuba.

Un día para honrarlos, perpetuar su memoria con el merecido respeto que merecen. Una parada en la historia que  recuerda aquella frase del apóstol en 1872: «Cuando se muere en brazos de la patria agradecida, la muerte acaba, la prisión se rompe, comienza al fin con el morir, la vida».


Eleonora María Flores Pedraza

Periodista Licenciada en Historia y Ciencias Sociales 1984, muestra interés por el periodismo y los problemas de la sociedad.

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