Mié, 24 febrero 2021

Abuelos y nietos: un amor sublime

Aun cuando lo olvide y no sé por qué, hoy es el Día de los abuelos/as. Supongo que porque para mí todos los días del año son para celebrar ese rol A esas personas que tienen la dicha de serlo: Muchas felicidades y sigan siendo consentidores con sus nietos.

El Día del Abuelo/a o Día de los Abuelos/as es un día conmemorativo dedicado a estos seres tan queridos e importantes dentro de la familia que complementa al Día de las Madres y al de los Padres.

Esta jornada se celebra solo en algunos países, con diferencias en la denominación, motivación y fecha. En los países de cultura cristiana se ha elegido el 26 de julio, por ser el día en el que la Liturgia católica conmemora a San Joaquín y a Santa Ana, padres de la Virgen María y, por tanto, abuelos de Jesús.

Adicionalmente, la ONU promueve la celebración a nivel internacional de una jornada que recuerda a las personas mayores en general: el 1 de octubre Día internacional de las Personas de Edad. En Cuba se celebra también el 26 de julio.

En mi caso me considero una abuela dichosa; tengo dos nietos, y aunque están lejos, los adoro y les dedico el mayor tiempo de mi vida. Ya hace algún tiempo escribí sobre la conexión entre abuelos y nietos, principalmente las abuelas maternas, aun cuando considero que todos los abuelos/as jugamos un rol importante en la vida de los nietos.

En aquella ocasión dije que pensaba que se trataba de chocheras de abuelas, término que utilizamos en Cuba para referirnos a aquellas abuelas que adoramos a los nietos hasta encontrarlos más hermosos que ninguno, permitirles cualquier cosa y protegerlos con desmedida ante los regaños siempre oportunos de sus padres en el proceso educativo que les corresponde. Hoy reafirmo lo importante somos en sus vidas, aun viviendo lejos.

En una ocasión leí en redes que un niño alegó que cuando fuera grande quería ser abuelo. Así se refería a la profesión que soñaba.  Y es porque los abuelos/as consentimos, permitimos, hacemos los mejores dulces y golosinas, no establecemos rígidos horarios ni obligaciones desmedidas aun cuando sabemos que son necesarios en su educación, eso lo dejamos a los padres. Estas son pequeñas distinciones hacia los nietos.

El vínculo con el mayor de mis nietos (con el que he vivido mas tiempo) es muy grande, aun desde la distancia nos hacemos confidencias y la defensa es a ultranza ante cualquier comentario o expresión que surja entre otro miembro de la familia. El amor es indescriptible.

Con el pequeño solo he podido convivir poco tiempo, algunos meses indistintamente durante los tres años de vida que tiene. Aun con su corta edad el amor que me profesa es similar al del mayor, y para mí ambos ocupan el mismo espacio en mi corazón. Un amor sublime para ambos por igual.

Es un amor lleno sobresaltos, una mezcla de ansiedades y alegrías. En fin, los abuelos/as jugamos un papel fundamental en la vida de todo pequeño y es muy hermoso tener la oportunidad de gozar de este vínculo amoroso único que se da entre estas personas. Si es tu caso también, ¡aprovéchalo al máximo!


Eleonora María Flores Pedraza

Periodista Licenciada en Historia y Ciencias Sociales 1984, muestra interés por el periodismo y los problemas de la sociedad.

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