Vie, 26 febrero 2021

Vida y muerte de mamíferos marinos en Villa Clara

El hombre es capaz de encarar los más grandes retos y su inteligencia le ha llevado desde los más profundos rincones del océano hasta el cosmos, pero siempre dejando en el camino huellas de su pasado de primate.

En noviembre de 1970 una ballena de 13 metros de largo y 8 toneladas de peso recaló en una playa de Oregón, estado del Pacifico al norte de California y convirtió en miserable la vida de los locales cuando comenzó su descomposición. Tras descartar el entierro del cetáceo, las autoridades decidieron desmenuzar sus restos con 500 kilogramos de dinamita. La explosión provoco una asquerosa lluvia de trozos de carne y grasa putrefactaque pasó los límites de seguridad bombardeando a los que presenciaban el espectáculo

Recordé esta historia cuando la comunidad científica de Villa Clara debió encarar el varamiento de 30 Ballenas Pilotos o Calderón de Aleta Corta, en una playa de Cayo Francés en la cayería norte de Villa Clara el 28 de junio del 2013. La especie pertenece la familia de los delfines y alcanza hasta 7,2 metros de longitud y 4 toneladas de peso, pero ninguno de los que recaló acá sobrepasó los cinco metros y medio.

Luego que las investigaciones descartaran las muertes por intoxicación o enfermedad, se decidió enterrar los restos en la arena, proceso que fue monitoreado durante semanas. Es frecuente que los calderones sigan a un líder y si este se desorienta o enferma, termina arrastrando al resto del grupo a una muerte masiva en caso de encallar en la costa y quedar expuestos al sol.

Para enfrentar eventos como este, funciona desde hace muchos años la red de varamiento de mamíferos marinos en Villa Clara. Esta nos alertó de la elevada mortalidad del manatí debido a la caza ilegal los últimos 15 años, igualmente ha documentado detalles de sus misteriosas migraciones por el Caribe y la mezcla de los ejemplares locales con los de la Florida.

Las recomendaciones de los expertos de Flora y Fauna llevaron a prohibir el uso de redes en Nazabal para evitar la mortalidad del manatí. En el 2019 no se reportó la muerte de ningún animal  en la provincia y la investigación del único varamiento del presente año arrojó que se trató de un animal que murió por causas naturales.

Circulan por el Caribe unas 30 especies de mamíferos marinos, aquí han recalado ballenas, orcas y delfines. El último hallazgo investigado fue el de un ejemplar de delfín cabeza de melón de más de 1 metro con 20 centímetros que apareció hace algunas semanas en el Canal de San Nicolás.

La conciencia creada por estos estudios ha permitido acciones para devolver al mar animales vivos varados en la costa y han puesto a más de uno a pensar en la necesidad de un espacio para tratar animales en problemas antes de su retorno a la naturaleza. Estas acciones nos alejan cada vez más del pasado de primates que aun nos acosa e indica el camino por dónde deben seguir nuestros pasos.


Arnaldo Díaz Jiménez

Director de Televisión en Telecubanacán Graduado de Lenguas Extranjeras 1987 se interesa por el desarrollo científico y medioambiental. Es Realizador del Programa de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente.

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