Mié, 24 febrero 2021

¿Qué se sabe del evento de transmisión local abierto en un hogar de ancianos en Santa Clara?

Por estos días el Hogar de Ancianos número 3 de la ciudad de Santa Clara es una triste noticia en medio de la lucha cubana contra la COVID-19. Hasta el momento allí se reporta el evento de transmisión local más grande del país. Según los datos oficiales, el 20 de abril los números mostraban un balance de 57 casos positivos -44 de ellos adultos mayores-, un fallecido, y 148 contactos vinculados a 13 trabajadores confirmados con el nuevo coronavirus.

El contagio

De acuerdo al Dr. Neil Reyes Miranda, Director de Higiene y Epidemiología en Villa Clara, una amplia comisión integrada por autoridades del Ministerio de Salud Pública estudia las posibles fuentes de infección. No obstante, hasta ahora se tiene como principal hipótesis que el contagio pudo ocurrir luego de la entrada y salida de la institución de trabajadores y familiares asintomáticos.

«En el control de foco encontramos que un médico y una enfermera que posteriormente resultaron positivos a la COVID-19 presentaron síntomas respiratorios y aun así continuaron trabajando. Quizás no creyeron que fuera algo serio o que no debían ausentarse y afectar a los demás, porque se resolvió enseguida, pero lo cierto es que incumplieron las orientaciones de permanecer en casa ante alguna sospecha de enfermedad», comentó.

El primer indicio del brote apareció el 12 de abril. Una paciente ingresada en el Hospital Provincial Universitario Arnaldo Milián Castro por una afección respiratoria resultó positiva al nuevo coronavirus. De acuerdo al director de Higiene y Epidemiología de Villa Clara, cuando iniciaron el seguimiento de sus contactos comenzaron a salir en el asilo los nuevos positivos, en su mayoría asintomáticos.

A partir de esas pesquisas, en el parte oficial de cierre 15 de abril se reportaron los primeros 17 casos positivos vinculados al Hogar de Ancianos. De ellos, una decena superaba los 60 años de edad y el resto eran trabajadores del centro asistencial.

Al día siguiente aparecieron otras 22 personas con la COVID-19 vinculadas al mismo brote, 17 de ellas por encima de las seis décadas de vida. En las jornadas siguientes la cifra continuó en aumento, hasta ubicarse en los 57 casos positivos el 20 de abril. Entre todos, 41 personas tienen más de 60 años.

Los tratamientos

Hasta el momento existen 44 ancianos contagiados con la COVID-19, distribuidos en dos hospitales de Santa Clara. Foto: Yunier Sifonte/Cubadebate.

Los trabajadores y ancianos contagiados cumplen sus tratamientos en dos centros de salud de Santa Clara. En el Hospital Militar Comandante Manuel Piti Fajardo son atendidos 16 adultos mayores, 14 de ellos reportados de cuidado y solo dos en estado de gravedad. Mientras tanto, en el Hospital Oncológico Celestino Hernández se recupera el resto de los ancianos, todos estables hasta el momento.

Para brindarles un cuidado más exquisito, la dirección del hospital Manuel Piti Fajardo les preparó un local en la sala de psiquiatría, al decir de los trabajadores el sitio más ventilado, tranquilo y apartado. A su vez, en el Celestino Hernández se crearon las condiciones para distribuir a los abuelos en tres de las mejores áreas.

De acuerdo al Dr. Manuel Togoso Alcántara, director del Hospital Celestino Hernández, a todos los ancianos se les aplican los protocolos establecidos para tratar la COVID-19. No obstante, teniendo en cuenta su vulnerabilidad también reciben tratamiento con anticuerpos monoclonales y otros medicamentos para evitar evoluciones tórpidas y afecciones propias de personas encamadas, como la neumonía, los tromboembolismos y las escaras.

Hasta el momento la estrategia da buenos resultados y ninguno presenta complicaciones por esas causas. Para el Dr. Carlos Hidalgo Mesa, Jefe del grupo de atención a pacientes confirmados en el Hospital Militar, es un éxito que hasta el momento no haya casos de neumonía o escara, sobre todo porque la mayoría de ellos están encamados y presentan demencia senil.

El Dr. Carlos Hidalgo Mesa está al frente del equipo médico creado para los ancianos en el Hospital Manuel Piti Fajardo. Foto: Yunier Sifonte/Cubadebate.

Mientras tanto, para garantizar una atención más esmerada, en ambos lugares aumentó el personal que labora en las salas habilitadas para los ancianos.
Según dice el Dr. Carlos Hidalgo, con los abuelos confirmados a la COVID-19 se emplean también las vitaminas en inyección y un mayor cuidado de enfermería para mantenerlos aseados.

«Muchos llegaron aquí con enfermedades de base, un elemento que condicionó una atención más personalizada. Entonces reforzamos los equipos y aumentamos de uno a tres la cantidad de médicos por turnos de trabajo, mientras elevamos de dos a cinco el número de enfermeras. Asimismo, incrementamos la vigilancia y pasamos visita cada seis horas, aunque los signos vitales los tomamos cada cuatro si no aparece alguna situación anormal», explica.

Además, los 44 ancianos contagiados con el virus hasta el momento reciben una dieta blanda para facilitar la ingestión, aunque el preparado incorpora dos proteínas para recuperar su estado nutricional. Junto a ello, se les incorpora una mayor cantidad de frutas naturales y yogourt como alternativa a los productos lácteos, en muchos casos causantes de eventos diarreicos en estas edades.

En el Centro de Aislamiento habilitado en la Escuela Especial Marta Abreu se mantienen 76 ancianos. Foto: Yunier Sifonte/Cubadebate.

Por su parte, otros 79 ancianos que hasta el momento no tienen resultados positivos la COVID-19 se mantienen en el Centro de Aislamiento creado en la escuela especial Marta Abreu, un lugar con óptimas condiciones para acogerlos. Allí reciben los cuidados del personal de salud, pero también de voluntarios del propio centro docente y la Dirección Provincial de Salud.

Apenas basta conversar con ellos para comprender tanta inocencia. Ellos hablan de las pertenencias dejadas en el asilo, uno recuerda que no tiene tabacos, otro pregunta si no le pueden conseguir un radio. De pronto enseñan carnés, papeles amarillos guardados inclusos en los pijamas, cuentan anécdotas de toda una vida puesta en riesgo.

De pronto Cecilio Rodríguez se adelanta un poco. En su rol de Presidente del Consejo de Ancianos, a nombre de todos agradece las nuevas atenciones y aplaude a sus médicos. En medio de tanta incertidumbre, aun encuentran espacio para la esperanza.

A pocos metros los observa el Dr. Rodolfo Ramírez Álvarez, al frente del centro de aislamiento. Mientras reitera las atenciones y los cuidados, habla del uso aquí del Interferón por vía nasal para fortalecer la respuesta inmune ante posibles contagios. Es otra de las tantas medidas tomadas sobra la marcha para minimizar el impacto del mayor evento de trasmisión local de la COVID-19 en el país.

Mientras, el resto de los trabajadores contagiados con el nuevo coronavirus o aislados en calidad de sospechosos no muestran complicaciones y todos cumplen de manera satisfactoria los tratamientos. Igualmente están distribuidos en dos hospitales y los 148 contactos asociados a ellos cumplen su cuarentena de acuerdo a los procedimientos empleados por Cuba en estos casos.

Las consecuencias

Aunque todavía se investiga lo ocurrido y falta esperar por una conclusión definitiva, sí hay una verdad muy clara: en el Hogar de Ancianos Nro. 3 de Santa Clara se abrió una grieta en la seguridad epidemiológica que permitió no solo la presencia del virus, sino su extensión entre quienes comparten cada día el inmueble.

Para el Director Provincial de Higiene y Epidemiología en Villa Clara, aún queda dilucidar responsabilidades y tomar las medidas a todos los niveles para evitar en el futuro sucesos como este. Según confirmó, una vez concluida la investigación se informarán los nuevos detalles. Sin embargo, esa no es la única enseñanza.

Al decir del Dr. Neil Reyes Miranda, continúan las pesquisas y el control de foco para llegar hasta el último paciente vinculado a este evento. De hecho, las dos personas de Villa Clara confirmadas este lunes refirieron contacto con trabajadores de la institución asistencial.

“Todavía estudiamos el caso, pero es una posibilidad que su fuente de contagio también esté en el asilo”, aseguró.

Mientras tanto, en la provincia crecen las medidas para fortalecer el control epidemiológico en otros hogares de ancianos. Entre ellas aparecen la restricción de las visitas, el aumento de las pesquisas y la evaluación del personal designado para trabajar en sitios tan vulnerables.

Los ancianos regresarán al asilo solo cuando haya pasado el riesgo epidemiológico. Foto: Yunier Sifonte/Cubadebate.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social.