Vie, 26 febrero 2021

La cifra esperada por todos

Tras cuatro largos meses de batallar el trabajo y la constancia del Sistema de Salud Cubano, logró la cifra de cero contagios por la COVID-19, algo que nos exige preocuparnos y extremar las medidas aun más.

Cuba llegó a la cifra deseada. Tras cuatro largos meses de batallar el trabajo y la constancia del Sistema de Salud Cubano, logró la cifra de cero contagios por la COVID-19.

Arduo ha sido el camino transitado por las instituciones de salud, su personal médico y de apoyo, y el Gobierno con su control y chequeo diario y sin descanso. ¿Pero de que vale si no lo mantenemos?

La tarea es de todos, y aunque la mayoría hemos estado al tanto de la evolución de la pandemia en Cuba y hasta asustados por su avance en el mundo, la realidad es que no todos hemos sido conscientes de la necesidad de cumplir con las medidas establecidas y el protocolo a seguir para evitar su propagación. En muchos casos la indisciplina es el centro.

Las autoridades competentes no cesan en el empeño de exigirla. La población en su mayoría la acata, pero hay un segmento de ella que no cumple lo establecido sobre todo en el distanciamiento físico y el uso de la mascarilla.

Hoy cuando en algunos países del mundo se muestra un rebrote de la enfermedad, se precisa extremar nuestras medidas para evitar que en Cuba ocurra lo mismo.

El viernes 24 de abril en nuestro país se registró el mayor número de casos activos hospitalizados en un solo día, con la cifra de 847 personas confirmadas ingresadas. Ayer 20 de julio la cifra descendió por primera vez a cero. Mientras el mundo sigue multiplicando las cifras de contagiados, y con ello, las economías siguen poniendo en peligro la vida en el planeta.

No es menos cierto que las economías de todos los países (aun cuando la crisis actual no se generó con el coronavirus) se quebraron con la pandemia.

He leído en Cubadebate y en varios artículos de internet sobre los costos de la depresión económica provocada especialmente a la clase trabajadora, esa a la que les ha costado el empleo, la disminución del salario y de las prestaciones, aunque no así a los que más tienen.

Motivos que llevaron a salir otra vez a las calles en busca de la necesaria subsistencia, pero ojo, también ha provocado el rebrote por la no precaución.

Los números a diario demuestran que de la misma manera que se recaba de ingresos económicos y financieros para que la vida continúe también de cautela y mesura en el cumplimiento de aquellas medidas que protegen y cuidan.

No arriesguemos lo ya conseguido. Seamos capaces de reflexionar ante lo sucedido ya en otras partes del mundo y seamos consecuentes con lo que se nos orienta en el cumplimiento de las medidas necesarias para preservar la salud.

Le recuerdo una vez más que hasta hoy la única vacuna efectiva es el distanciamiento social. Trabaje, busque su economía y contribuya a la de su país, pero con disciplina. No descuide lo ya logrado.

Aun cuando ya transitamos por la recuperación no se puede olvidar que en la nueva normalidad estas medidas también son imprescindibles para que ese cero no sea efímero, sino que ¡llegó para quedarse!


Eleonora María Flores Pedraza

Periodista Licenciada en Historia y Ciencias Sociales 1984, muestra interés por el periodismo y los problemas de la sociedad.

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