Mié, 24 febrero 2021

Irresponsabilidad = retroceso

Sea responsable con su salida, con el uso de la mascarilla, con el distanciamiento físico necesario y con la higiene que se necesita para evitar el contagio y la propagación de la pandemia.

Hace varios días la idea de arribar a la cifra cero de contagios de la COVID- 19 en Cuba me alentó a escribir sobre el tema y así concluía:  Cuba llegó a la cifra deseada. Tras cuatro largos meses de batallar el trabajo y la constancia del Sistema de Salud Cubano logró la cifra de cero contagios por la COVID-19.

Arduo ha sido el camino transitado por las instituciones de salud, su personal médico y de apoyo, y el Gobierno con su control y chequeo diario y sin descanso. ¿Pero de que vale si no lo mantenemos?

Y vuelvo tras esos pasos y sigo analizando aquella reflexión que hice. La tarea es de todos y aunque la mayoría hemos estado al tanto de la evolución de la pandemia en Cuba y hasta asustados por su avance en el mundo, la realidad es que no todos hemos sido conscientes de la necesidad de cumplir con las medidas establecidas y el protocolo a seguir para evitar su propagación. En muchos casos la indisciplina es el centro.

¿Por qué aseguro que es indisciplina, irresponsabilidad, incumplimiento de las medidas orientadas? Simplemente llevamos varios meses repitiendo las mismas cosas: unos las cumplen, otros hablan de olvido involuntario y otros ni siquiera justifican su mala actitud ante la pandemia.

Veo la televisión a diario, escucho las emisoras de radio y leo cada página de nuestros medios de prensa nacionales y hasta internacionales y las calles siguen abarrotadas de gentes, las fiestas proliferan en algunos lugares, el uso de la mascarilla ya es asunto olvidado para muchos y me pregunto ¿acaso eso no es sinónimo de irresponsabilidad e indisciplina? ¿O es que tiene otro nombre que no conozco?.

Hoy la cifra ascendió a 49 casos. De ellos 32 asintomáticos y 7 menores de 20 años (solo cito algunas cifras). Estos últimos son responsabilidad netamente de las familias, bueno, ese es mi modesto criterio.

¿Quién responde en cada hogar por el comportamiento de los menores? Pues las familias, yo diría los padres para ser más exactos. Parece no importarle que enfermen o tienen la confianza extrema de su cura en manos de los profesionales de la salud y del ministerio que hace hasta lo imposible para que así sea.

Pero acaso esos mismos padres no piensan en que puede suceder lo contrario y cuando menos traer el contagio a los adultos de la casa. Y ¿esos adultos que salen a las calles sin protección en que piensan?

Muchos de los que cada noche aplauden a los profesionales de la salud y a todo ese personal que contribuye al buen funcionamiento de las instituciones sanitarias, son los mismos que permiten que los niños y jóvenes no se cuiden lo debido y los mismos que incurren en indisciplina social.

O también algunos son esos que no respetan el distanciamiento físico en colas, centros de trabajo, ómnibus y otros lugares públicos, y por demás también dejan en casa su mascarilla. Entonces me pregunto una y otra vez si es que acaso la responsabilidad de combatir la COVID es del personal de salud y no de todos como refería en mi anterior artículo cuando decía:

Las autoridades competentes no cesan en el empeño de exigirla. La población en su mayoría la acata, pero hay un segmento de ella que no cumple lo establecido sobre todo en el distanciamiento físico y el uso de la mascarilla.

Hoy cuando en algunos países del mundo se muestra un rebrote de la enfermedad, se precisa extremar nuestras medidas para evitar que en Cuba ocurra lo mismo. Y agrego que en nuestro país se extreman medidas y se llama constantemente a la prudencia.

Nadie obliga a quedarse en casa si necesita trabajar, porque el país también necesita de su aporte. Nadie obliga a no buscar sus artículos de primera necesidad porque el decursar de la vida lo demanda. Pero sí se le pide que sea responsable con su salida, con el uso de la mascarilla, con el distanciamiento físico necesario y con la higiene que se necesita para evitar el contagio y la propagación de la pandemia.

Pero al ver tantas llamadas de alerta y tantos oídos sordos, me sumo a esa parte de la población que aclama por medidas más severas a los infractores, porque infractores es sinónimo de desobedientes y de indisciplinados e irresponsables. Y como ya dije, irresponsabilidad es igual a retroceso. Y no podemos permitir que ocurra.


Eleonora María Flores Pedraza

Periodista Licenciada en Historia y Ciencias Sociales 1984, muestra interés por el periodismo y los problemas de la sociedad.

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